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Batteryfly desarrolla una estación móvil de recarga bidireccional del VE para zonas rurales o emergencias como la Dana

El desarrollo se enmarca en el proyecto Gaviota que la compañía llevará a cabo junto a V2C y el ITE, integra baterías de segunda vida, gestión inteligente de carga y es compatible con fuentes renovables

  • Recreación del proyecto Gaviota.
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VALÈNCIA. La compañía especializada en la gestión y reacondicionamiento  de baterías de electromovilidad, mediante la ingeniería y fabricación de grandes sistemas de almacenamiento, Batteryfly, lidera un proyecto para la creación de una estación portátil del vehículo eléctrico (VE) de recarga bidireccional e inteligente, diseñada bajo criterios de sostenibilidad y economía circular. La estación será capaz de operar de forma autónoma en múltiples contextos como hogares, eventos temporales, situaciones de emergencia o fenómenos climatológicos adversos como la Dana.

 

El desarrollo, que se llevará a cabo junto a la compañía de cargadores de coches eléctricos, V2C, se enmarca en el proyecto Gaviota que cuenta con la financiación de Ivace+i Innovación, a través del programa Consolidación de la Cadena Empresarial correspondiente a la convocatoria de 2025.  

 

La iniciativa cuenta también con el apoyo de la Unión Europea a través del programa Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) Comunitat Valenciana para el periodo 2021-2027.

 

Además, Batteryfly está respaldada por el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) como socio tecnológico, que pone a su servicio todas sus capacidades en baterías y laboratorios punteros como BatteryLab.

 

Esta estación móvil integrará tecnologías avanzadas de gestión energética que son compatibles con baterías de segunda vida, junto a una arquitectura modular que permitirá su actualización, reparación y escalado.

 

El proyecto propone un diseño de sistemas energéticos autónomos que integran baterías de segunda vida, gestión inteligente de carga y compatibilidad con fuentes renovables. De este modo ofrece una solución flexible para la recarga del VE en zonas rurales, eventos, turismo temporal,  o situaciones de emergencia. Y al mismo tiempo, reduce la huella de carbono y aumenta la resiliencia energética.

 

Baterías de segunda vida y tecnología de recarga bidireccional

 

La parte de innovación clave de este desarrollo es la utilización de baterías de segunda vida que provienen de VE o sistemas estacionarios, como fuente de almacenamiento en estaciones portables. Además, este desarrollo integra herramientas de predicción de la vida útil para baterías de segunda vida, basadas en herramientas de predicción del SOH (State of Health) y vida útil. De este modo, los usuarios podrán tomar decisiones informadas sobre la reutilización, mantenimiento preventivo o reemplazo de sus baterías del VE. Y por lo tanto, de esta forma se promueve la reutilización y reducción de residuos.

 

Esta estación contará además con un sistema innovador de tecnología de recarga bidireccional que permite, no solo cargar la batería, sino devolver energía desde ella hacia otros dispositivos, viviendas o incluso la red eléctrica.

 

Tal y como explica, el director general de Batteryfly, Javier Alcalá, este proyecto “también dará lugar a un prototipo funcional validado en un entorno real que servirá como base para futuras líneas de producción, transferencia tecnológica o comercialización. Por lo que representa un avance significativo en el ámbito de la energía portátil sostenible, con alto potencial de impacto, tanto en el mercado, como en la transición energética”.

 

El proyecto, de dos años de duración, arrancó en 2025 y finalizará en el año 2027. Su desarrollo tiene un impacto en la cadena de valor del sector energético, tecnológico y medioambiental, ya que introduce una solución integral que combina innovación tecnológica, sostenibilidad y circularidad.

 

En su fase inicial, promueve la valorización de recursos existentes mediante la reutilización de baterías de segunda vida y reduce la presión sobre la extracción de materias primas críticas como litio, cobalto o níquel. En la fase de diseño y fabricación, el enfoque modular y circular del proyecto impulsa la colaboración con proveedores de componentes sostenibles e incentiva la innovación en materiales reciclables. Y en la fase de integración tecnológica, el desarrollo de un sistema de recarga bidireccional inteligente impulsa la demanda de soluciones avanzadas de software.

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