VALÈNCIA. El aterrizaje de IBM en València ha sido un éxito. "El centro ya se nos queda corto y nos falta espacio", señalaba este martes Fernando Suárez, Vice President Select & Ecosystem Spain, Portugal, Greece & Israel de IBM, durante su participación en un almuerzo en Forinvest. A pesar de la falta de espacio, la intención de la compañía es mantener su presencia en el entorno de La Marina, donde se ubica actualmente el hub en The Terminal Hub tras su aterrizaje hace cinco meses. "Seguiremos allí. No vamos a cambiar, queremos seguir en ese ecosistema", aseguraba.
El Digital Sales Center de IBM en València funciona como un centro estratégico de formación para profesionales de la región EMEA. "Unas 200 personas vienen a formarse allí y trabajan con inteligencia artificial y con todo nuestro portfolio tecnológico”" explicó Suárez. Muchos de los profesionales que pasan por el centro se encuentran en su primera experiencia laboral. "Este es su primer empleo y estamos formando talento. Esperamos que de ahí salgan algunos de los grandes líderes de IBM en el futuro", apuntó.
El directivo enmarcó este proyecto dentro de un momento especialmente simbólico para la compañía, que este año celebra su centenario en España. "Estamos de enhorabuena. No es nada común en una compañía tecnológica cumplir 100 años. Lo hemos conseguido porque llevamos décadas transformándonos", señaló. València, de hecho, forma parte de la historia de la multinacional desde hace décadas. Suárez recordó que en 1974 IBM abrió una fábrica de hardware en La Pobla de Vallbona, una de las pocas que existían entonces en Europa. "Aquella fábrica probablemente fue la cuna de mucho del talento tecnológico que hay hoy en la Comunitat Valenciana. Muchos directivos actuales pasaron por allí", explicó.
La tecnología como ventaja competitiva
Durante su intervención en Forinvest, el directivo también reflexionó sobre el papel de los líderes empresariales en la era de la inteligencia artificial. A su juicio, la tecnología ha pasado a ocupar un lugar central en la estrategia corporativa. "Hemos democratizado tanto el uso de la tecnología que hoy el valor tecnológico está en la agenda del CEO", afirmó. En ese contexto, defendió la importancia de combinar inteligencia artificial, informática clásica y computación cuántica para resolver problemas que hasta ahora eran irresolubles. "En un mundo tan cambiante, la manera de tener una ventaja competitiva es invertir en tecnología y sacar rendimiento a esa inversión", señaló.
Sin embargo, uno de los principales retos sigue siendo la confianza en los datos. Suárez citó un estudio de Deloitte según el cual el 83% de los ejecutivos reconoce tener dudas sobre la calidad de los datos que maneja. "Por eso es fundamental confiar en la tecnología y en la estrategia de IT de la compañía", apuntó. El directivo también destacó la importancia de la colaboración entre empresas en el nuevo entorno digital. "Es imposible que una persona o una compañía lo haga todo. Hay que mezclar lo mejor de cada uno para resolver problemas de negocio", explicó.
Respecto a la inteligencia artificial, Suárez señaló que el gran desafío actual es convertir los pilotos en proyectos con impacto real. "Casi todas las compañías han hecho pilotos de IA, pero según el MIT solo un 5% consigue retorno de la inversión", indicó. Las aplicaciones, no obstante, son cada vez más amplias, desde procesos de back office, finanzas o supply chain hasta el desarrollo de software o la mejora de la productividad. "Podríamos obtener alrededor de un 10% de eficiencia en muchas compañías utilizando procesos de IA", aseguró. El directivo concluyó con una reflexión sobre el cambio cultural que implica esta nueva etapa tecnológica. "Tenemos que aprender a vivir en la incomodidad. No podemos tener todo controlado ni tener respuesta para todo", afirmó.
De hecho, anticipó que el papel de los directivos cambiará profundamente en los próximos años. "Probablemente seremos la última generación que gestione solo personas. La próxima también gestionará agentes de inteligencia artificial", concluyó.