VALÈNCIA. El metal valenciano tiene nuevo líder para una etapa que no apunta a grandes virajes. Francisco Alonso Gimeno, fundador y gerente de Grupo Sigma, se estrenó este jueves ante los medios como nuevo presidente de la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (Femeval) con un mensaje de continuidad respecto al mandato de Vicente Lafuente, que desde el pasado mes de noviembre preside la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV).
En un desayuno informativo acompañado por la secretaria general de la federación, Empar Martínez y los vicepresidentes Fernando Gastaldo, Enrique Ruiz y José Luis Beltrán, Alonso dibujó una hoja de ruta que, en esencia, prolonga las principales reivindicaciones que la patronal del metal valenciano venía defendiendo en los últimos años: atraer talento, agilizar la burocracia, reforzar la competitividad de las empresas y dar mayor peso institucional al sector. "Esto es un proyecto colectivo que viene de un tiempo atrás", vino a resumir el nuevo presidente.

- Empar Martínez, Enrique Ruiz, Francisco Alonso, Fernando Gastaldo y José Luis Beltrán. - Foto: FEMEVAL
No en vano, Alonso aterriza en el cargo con una larga trayectoria tanto empresarial como asociativa. A sus 59 años, explicó que lleva más de 37 años vinculado al mundo empresarial y más de dos décadas trabajando en asociaciones sectoriales. Además de dirigir Grupo Sigma —firma especializada en instalaciones de gas, calefacción, climatización, electricidad y otros fluidos—, ocupa responsabilidades a nivel nacional, como la vicepresidencia en la Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal (Confemetal).
Digitalización y agilidad por parte de las administraciones
Desde ese bagaje, Alonso quiso subrayar que Femeval seguirá ejerciendo presión a las administraciones sin renunciar al diálogo. La federación, aseguró, hablará "con todas las instituciones", con independencia del color político, para trasladar las necesidades reales de las empresas valencianas. Entre sus reclamaciones más inmediatas figura una vieja demanda del sector: agilizar los procedimientos administrativos, licencias y autorizaciones que, según denuncian, ralentizan inversiones y proyectos industriales.
La patronal del metal lamenta que una empresa pueda tardar meses, "incluso años", en obtener la documentación necesaria para iniciar una actividad, una situación que encarece proyectos y lastra la competitividad. La cuestión cobra especial relevancia en un contexto de transformación energética y tecnológica que obliga a las compañías a adaptarse cada vez más rápido.

- El nuevo presidente de Femeval, Francisco Alonso Gimeno. - Foto: JORGE GIL / EP
Precisamente, otro de los grandes ejes de su mandato será acompañar a las empresas en su proceso de digitalización. Alonso defendió la necesidad de ayudar al tejido empresarial a incorporar nuevas herramientas y tecnologías, en un momento en el que la digitalización es ya una condición para sobrevivir en un mercado global cada vez más exigente.
Ese proceso, sin embargo, debe convivir con una regulación cada vez más compleja. Desde Femeval advierten que la legislación vinculada a eficiencia energética, seguridad industrial y transición ecológica está generando nuevas exigencias técnicas que obligan a las empresas a invertir más y a disponer de profesionales cada vez más especializados.
Ahí entra en juego uno de los conceptos que Alonso quiso poner en valor: la servindustria. Bajo esta idea, la federación reclama mayor reconocimiento para las empresas de servicios integradas en el metal, como instaladoras eléctricas, fontanería, climatización, gas, ascensores o protección contra incendios. Aunque no son industria manufacturera, sostienen que desempeñan un papel esencial en infraestructuras críticas, seguridad industrial y transición energética.
La federación considera que estas actividades han quedado en segundo plano frente a la industria clásica, pese a que su relevancia no ha dejado de crecer. "Todas esas nuevas necesidades de digitalización, eficiencia y ahorro energético requieren nuevas instalaciones", defendieron desde Femeval durante el encuentro.

- Francisco Alonso Gimeno, nuevo presidente de Femeval. -
- Foto: JORGE GIL/EP
"Los alumnos de FP nos los rifamos"
Pero si hubo un asunto que monopolizó buena parte del desayuno fue la falta de mano de obra cualificada. Alonso volvió a situar el déficit de talento como el principal desafío del sector y presentó como proyecto estratégico LaMet, la escuela de talento que Femeval impulsa en Picanya y cuya finalización está prevista para 2027. La intención es ampliar la capacidad formativa y ofrecer itinerarios adaptados a industria, comercio y servicios, además de abrir el centro a otros sectores.
La patronal considera que esta infraestructura será clave para abordar el relevo generacional en muchas compañías, sobre todo en un contexto en el que numerosas plantillas envejecen y no encuentran sustitución. Desde Femeval insistieron en la necesidad de prestigiar los estudios de Formación Profesional (FP) y adaptar esta formación a las necesidades reales del mercado, al considerar que actualmente "no da abasto de nutrir de personal a las empresas".
"Los alumnos de FP nos los rifamos", señalaron para ilustrar la escasez de perfiles técnicos en especialidades como electricidad, mecatrónica, mantenimiento, informática o ascensores. La federación recordó que, a diferencia de otros sectores, el metal no solo requiere personal cualificado, sino también certificaciones y habilitaciones homologadas para poder ejercer determinadas profesiones.
Profesiones a prueba de IA
Además, la federación quiso desmontar la idea de que la Inteligencia Artificial (IA) vaya a desplazar a estos perfiles en el corto plazo. Aunque reconocen que la IA puede aportar mejoras en mantenimiento predictivo, análisis de averías o gestión técnica, sostienen que muchos oficios ligados al metal seguirán dependiendo del trabajo presencial y especializado. "Ir a colocar un cable o detectar una avería requiere una persona cualificada", defendieron.
En esta línea, la federación también advirtió de la distancia entre parte de la formación reglada y las necesidades reales de las empresas, lo que obliga en muchos casos a volver a formar a jóvenes recién incorporados al mercado laboral. Por ello, reclamó una apuesta más decidida por tecnologías adaptadas al futuro y una mayor agilidad en la actualización de contenidos formativos.
Alonso también alertó del impacto del conflicto en Oriente Medio sobre un sector especialmente intensivo en consumo energético y transporte. La patronal mostró su preocupación por el efecto del encarecimiento de combustibles, energía y financiación sobre la competitividad de pymes y talleres, y reclamó medidas más estructurales para amortiguar sus consecuencias.
Sin grandes anuncios rupturistas, el nuevo presidente de Femeval asume el legado de Lafuente con una prioridad clara: garantizar que el metal valenciano encuentre el talento, la flexibilidad regulatoria y la competitividad necesarias para afrontar una nueva fase de transformación en la industria.