Esta semana muchos niños y niñas vuelven al cole con más o menos ganas pero vuelven al cole. La mayoría no estos niños no son conscientes de lo afortunados que son. No son consientes que volver al cole es un privilegio que no está al alcance de todos. De hecho, durante mi infancia, admito que yo nunca lo fui.
Los niños de mi entorno occidental no son conscientes que todos los niños y niñas en el resto del mundo no tienen una escuela donde poder ir. No son conscientes que todos los niños y niñas no se quejan de tener que madrugar para llegar puntuales a clase. No son conscientes que todos los niños y niñas no se pueden permitir el lujo de dejarse el desayuno a medias, con o sin cereales. No son conscientes que todos los niños y niñas no se pueden quejar por hacer sus deberes para el día siguiente.
“La vuelta al cole" se ha convertido ya en una expresión muy recurrente en estas fechas que usamos para muchos aspectos de nuestra vida y que ha perdido la importancia que tiene. Creo que los mayores no somos conscientes de ello pero sí somos responsable de hacer que los niños y niñas de aquí sean conocedores de la vida de los niños y niñas de allí.
Nosotros somos responsables de que los niños y niñas de nuestro entorno sean más completos y estén mejor formados si son conscientes que en otros lugares del mundo hay niños y niñas como ellos que no van al cole, que han de madrugar para ir a trabajar, que tienen que ayudar a sus mamás y sus papás a conseguir comida cada día, que juegan sin juguetes o que sencillamente no pueden jugar. Niños y niñas que nunca se quejarán de tener que comerse los cereales en el desayuno. Niños y niñas que nunca se quejarán de los deberes para el día siguiente. Niños y niñas que nunca se quejarán. Niños y niñas que sin saberlo son auténticos supervivientes, héroes… como los niños y niñas de Twashukuru Nursery School.
Los sueños se siguen cumpliendo
Esta semana también hemos abierto la escuelita Twashukuru en Lamu, Kenia, un curso más. Y la felicidad es inmensa. La sensación de haberlo conseguido un año más está ahí. Y sólo quienes trabajamos día a día en este tipo de proyectos y en conseguir mantenerla, sabemos lo que eso supone y la gratificación para los que trabajamos por la escuela desde aquí y los que están allí, en terreno. Pero nosotros somos lo de menos. Lo importante son los niños y niñas que acuden cada día a la escuela. Porque esta vuelta al cole supone mucho más. Supone seguir creando un futuro para estos niños y supone darles la oportunidad de salir de la pobreza extrema en la que viven.