VALENCIA. El negocio de tortillas de María Pombo aterriza en València. La Martinuca, la marca gastronómica impulsada por la influencer junto a otros socios, continúa su expansión nacional y abre su primer local en el 'Cap i Casal', reforzando así su apuesta por el formato físico tras el éxito cosechado en Madrid y otras ciudades de España. De hecho, la compañía ya había avanzado que uno de sus próximos desembarcos era la Capital del Turia y Sevilla, donde ya ha abierto un establecimiento. Y ahora le toca el turno a València.
Además, el local se situará una ubicación estratégica, dando una nueva vida a un espacio histórico de la ciudad: la cervecería Cánovas, que cerró sus puertas en 2022. De esta forma, la Martinuca toma el relevo del mítico bar en la Plaza de Cánovas del Castillo y actualmente se encuentra adaptando el espacio a sus necesidades, con el objetivo de conquistar al público local con uno de los iconos más reconocibles de la cocina española, según ha podido saber este diario. La apertura aún no tiene fecha concreta, aunque la compañía ya busca personal a través de sus redes sociales.
Fundada en 2021 por Víctor Naranjo, cofundador y CEO, y Álvaro González como homenaje a la receta de la abuela Martina, La Martinuca arrancó inicialmente como un negocio online y rápidamente encontró un nicho de mercado. Al proyecto se unieron posteriormente Pablo Castellanos, Adrián González, hermano de Álvaro, y las influencers Natalia Coll y María Pombo, consolidando un negocio viral de tortillas a domicilio que ha ido dando el salto progresivo al formato físico.

La enseña se especializa en tortilla de patatas en distintas versiones, desde la clásica hasta propuestas con ingredientes como trufa, cebolla confitada o chorizo, complementadas con otros productos de la cocina española como croquetas, ensaladillas o bocadillos variados. Su modelo combina productos reconocibles, presentación cuidada y una estrategia de comunicación potente ligada a la figura de Pombo.
Con esta llegada a València, La Martinuca refuerza su plan de crecimiento nacional. Actualmente, cuenta con 10 puntos de venta y más de 90 empleados, con presencia en Madrid, Barcelona, Málaga y Sevilla.
La compañía cerró 2024 con una facturación de 3,5 millones de euros, un Ebitda positivo y más de 180.000 tortillas vendidas solo en Madrid y Barcelona, demostrando tracción sostenida y rentabilidad operativa.