VALÈNCIA. Autobuses más llenos en un red que circuló más lenta. La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València cerró 2025 con récord de viajeros, pero también con una velocidad comercial más baja que el año anterior.
En concreto, durante 2025 la EMT registró 120.526.090 validaciones, frente a las 115.720.226 de 2024. Lo que supone un aumento del 4% de los usuarios de los autobuses públicos si se compara con el año anterior. Sin embargo, este aumento global de usuarios, que supone cifras históricas de viajeros, se ha producido con una oferta de vehículos prácticamente estable.
No en vano, según las cifras del informe de gestión de diciembre de la propia EMT, la media diaria de autobuses en servicio fue de 337 vehículos en 2025, exactamente la misma que en 2024, aunque superior a los 330 de 2023. En el mes de diciembre, la cifra se situó en 334 autobuses diarios en circulación, ligeramente por encima de los 328 del mismo mes del año anterior.
Flota de autobuses
Pero en términos de flota total, el año comenzó con 481 autobuses y terminó con 477, es decir, cuatro menos que en enero y con una edad media de 9,7 años. Aunque la reducción es moderada, el dato refleja que el crecimiento de viajeros no ha ido acompañado de un refuerzo estructural inmediato del parque móvil. Lo que se traduce en autobuses más llenos y también, a tenor de los datos de velocidad comercial, más lentos. Más pasajeros con el mismo número medio de autobuses circulando implica una mayor ocupación por vehículo, lo que incrementa también los tiempos de parada para permitir la subida de todos los pasajeros que esperan en las marquesinas, algo que sumado a los atascos por el tráfico, tiene impacto en la velocidad media de la red de la EMT.
De hecho, la velocidad comercial -que mide los kilómetros recorridos por hora incluyendo paradas en semáforos, atascos o paradas de regulación-cerró 2025 en 11,67 km/h, frente a los 11,79 km/h del año anterior. La caída es de 0,12 km/h, un 1,06% menos en el acumulado anual. Esta tendencia negativa se viene observando desde finales de 2023, tal y como informó Valencia Plaza y se ha mantenido durante todo 2025, con tasas interanuales negativas en prácticamente todos los meses.
El peor mes se registró el pasado noviembre, cuando la velocidad comercial cayó hasta los 11,46 km/h. En diciembre se produjo un ligero repunte hasta los 11,51 km/h, aunque el dato siguió siendo inferior al de diciembre de 2024 (11,74 km/h).
Además del aumento de viajeros, la situación general del tráfico en la ciudad también impacta en el tiempo que los autobuses tardan en recorrer sus trayectos. El descenso de la velocidad comercial no se explica únicamente por el aumento de usuarios. El contexto general de movilidad en la ciudad también juega un papel determinante. Según el último informe anual de TomTom Traffic Index, València es actualmente la ciudad más congestionada de España en términos de atascos, un dato que también impacta en la red de EMT. A ello se suman las obras en puntos estratégicos como la avenida Pérez Galdós, que el propio gobierno local ha señalado en reiteradas ocasiones como un factor que impacta de forma directa o indirecta en casi la mitad de las líneas de la EMT.

- Nuevos autobuses de la EMT.
- Foto: AYUNTAMIENTO DE VALÈNCIA
Habrá que comprobar en los próximos meses si el pequeño rebote de diciembre consigue marcar un cambio de tendencia. No en vano, cabe recordar que el Ayuntamiento anunció que avanzaba algunas medidas de segregación de carriles bus precisamente para intentar frenar la pérdida de velocidad comercial. Y es que la ocupación de carriles bus por parte de vehículos privados en doble fila es uno de los problemas recurrentes, junto al envejecimiento de la flota o la falta de personal, que denuncian los conductores.
Nuevos autobuses
De hecho, la semana pasada el Ayuntamiento de València presentó la nueva remesa de 26 autobuses híbridos y eléctricos que llegan para sustituir a los vehículos más viejos de la flota -y también para reforzar el servicio- según aseguró este martes el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell. "En el mes de marzo la flota será de 499 autobuses", aseguró Carbonell. Unos autobuses a los que, atendiendo al plan de inversiones anunciado por el consistorio, se sumarán progresivamente 222 hasta 2027 para que la flota alcance los 532 autobuses. Una incorporación que también está condicionada a la construcción del nuevo depósito de Safranar.
Desde la oposición, la concejala del PSPV, Elisa Valía, reprocha que desde el cosnsitorio “intenten vender la compra de autobuses como una ampliación de flota”, cuando “se está dedicando exclusivamente a renovar los autobuses y, por lo que vemos, no es ni siquiera capaz de incorporar nuevos vehículos a la velocidad que los da de baja”. Por lo que los socialistas piden “apostar de una vez” por el transporte público.