VALÈNCIA. El Ayuntamiento de València retoca la estructura organizativa de las delegaciones de Sanidad y Bienestar Animal en una salomónica opción para intentar 'calmar las aguas' entre los portavoces municipales de PP y Vox. Y es que el concejal de Bienestar Animal, Juan Carlos Caballero (PP), ha repescado al frente de un nuevo servicio municipal a la jefa de Sanidad y Consumo que había sido cesada a petición del concejal del área y portavoz de Vox, José Gosálbez. Un movimiento que se produce -o del que deriva- parte de la fricción que existe entre los dos ediles, cuya relación, según apuntan varias fuentes, no atravesaría el mejor momento.
Cabe recordar que la estructura municipal incluía que la Oficina de Bienestar Animal —delegación ostentada por Caballero — dependía orgánicamente del Servicio de Sanidad y Consumo, bajo la dirección de José Gosálbez, y en el vértice de esta estructura compartida se encontraba la jefa de servicio.
Desde hace un tiempo la intención de Gosálbez habría sido apartar a esta funcionaria de la jefatura del servicio, decisión que finalmente acaba tomando el 16 de enero cuando solicita su cese. En el documento al que ha tenido acceso Valencia Plaza, el edil de Vox pide el cese alegando “pérdida de confianza” y señala varias discrepancias en la gestión del departamento.
La gestión del stand de Expojove, uno de los detonantes
Entre ellas, reprochaba a la funcionaria no haber informado de determinados desalojos por insalubridad, la falta de avances en una ordenanza de salubridad pública, retrasos en informes sobre plagas o la gestión del stand municipal en Expojove. Precisamente el episodio de Expojove habría sido el detonante final del malestar de Gosálbez. Según recoge el documento, al concejal de Sanidad le habría molestado que el stand de la delegación ofreciese obsequios de la oficina de Bienestar Animal y no de la delegación de Sanidad. “Todo ello sin consentimiento alguno por parte de este concejal”, añade.
Sin embargo, el expediente recoge no solo las alegaciones de la jefa de servicio defendiendo su labor y negando las acusaciones de Gosálbez sino que también incluye la posición del propio Caballero manifestando formalmente su rechazo a la destitución. En una nota interna remitida a Recursos Humanos, el portavoz municipal defendió que la funcionaria había desempeñado sus funciones “a total satisfacción” en las materias vinculadas a su delegación.
La oficina de Bienestar Animal pasa a tener rango de servicio
Ante esta discrepancia se ha optado por reorganizar la estructura administrativa para separar definitivamente las competencias de tal forma que la oficina de Bienestar Animal pasa a tener rango de servicio y como tal, mantendrá a la citada funcionaria como jefa de este servicio, que pasa a ser independiente de Sanidad y Consumo. Alcaldía aprobó el pasado 9 de febrero la creación del Servicio de Bienestar Animal y su integración en la delegación que dirige Caballero dentro del área de Hacienda y Transparencia.
La modificación de la estructura establece que la delegación de Transparencia, Información, Defensa de la Ciudadanía y Bienestar Animal —encabezada por el portavoz municipal— contará con este nuevo servicio propio, que se suma a los de Sociedad de la Información, Transparencia y Simplificación de Procedimientos y al de Registro y Población. El nuevo departamento asume competencias como la gestión de adopciones y colonias felinas, el control de animales potencialmente peligrosos, las inspecciones veterinarias o la coordinación de campañas de concienciación, entre otras funciones.
El movimiento permite satisfacer formalmente la petición de Gosálbez, que deja de tener a esta funcionaria al frente del servicio que dirige, pero al mismo tiempo mantiene a esta empleada pública en un puesto equivalente y bajo el paraguas del área gestionada por Caballero.
Lo que podría parecer un simple reajuste administrativo esconde detrás una tensión entre ambos portavoces que también afloró hace unas semanas en el acto de presentación del lema municipal cuando Gosálbez se molestó porqué fuese precisamente Caballero quien ocupase la silla al lado de la alcaldesa y no él en su condición de teniente de alcalde. Un malestar que el edil de Vox no se esforzó demasiado en ocultar. Ahora, con la separación de las estructuras, el gobierno municipal evita que el PP y Vox tengan que compartir mandos intermedios y está por ver si con ello se consigue calmar las aguas en el seno del gobierno de coalición.