VALÈNCIA. Basta con dar un paseo por el entramado histórico del Carmen, dejarse caer por la plaza de la Virgen o por el paseo marítimo de la Malvarrosa para comprobarlo a simple vista: con la llegada del buen tiempo, la presión turística en València aumenta.
Los principales monumentos de la ciudad con colas de visitantes para acceder, el constante ir y venir de maletas o el murmullo de conversaciones en distintos idiomas ratifican que la capital del Turia está en el centro del mapa vacacional.
¿Pero cómo es el turista que visita la ciudad en verano? La radiografía que dibujan los datos de la plataforma de la Fundació Visit València, basándose en una muestra de 73.865 encuestas realizadas entre el 1 de enero y el 23 de julio, revela que el visitante actual es más improvisador, contrata sus vacaciones a última hora y aprieta el bolsillo a la hora de consumir en el destino.
Viajes de 'última hora'
El mito del turista que reserva sus vacaciones de verano con meses de antelación pierde fuerza en el Cap i Casal. Según estos datos, el 44,7% de los turistas organiza y reserva su viaje a València con menos de 20 días de antelación. Si a este porcentaje se le suma el 16,4% de encuestados que reconoce llegar "sin decidir" o con margen nulo de planificación, la conclusión es contundente: más del 61% de los visitantes estivales toman la decisión de viajar con escasa anticipación.
En el lado opuesto, solo un 26,6% de los turistas muestra una antelación superior a los dos meses, mientras que un modesto 12,2% planifica en la horquilla de entre 20 y 60 días.
Presupuesto ajustado y estancias 'express'
En cuanto al desembolso que los turistas hacen en la ciudad, los datos dibujan un turista ‘low cost’. Y es que prácticamente uno de cada dos visitantes (46,4%) se sitúa en la franja más baja de la encuesta, con un gasto medio diario por persona que no supera los 150 euros. A este grupo le sigue un 25,7% que realiza un consumo algo más holgado, de entre 150 y 200 euros, mientras que las partidas de mayor desembolso quedan reducidas a minorías: solo un 10,9% gasta entre 200 y 250 euros al día, un 9,9% invierte entre 250 y 400 euros y apenas un 7,1% sobrepasa la barrera de los 400 euros diarios.
A esta contención presupuestaria se le suma una duración del viaje que responde plenamente al patrón de escapada corta o ‘City Break’. El 55,0% de las visitas dura entre 1 y 3 días, mientras que un 38,2% pernocta de 4 a 7 días. Tan solo un reducido 6,8% de los turistas prolonga su estancia más de una semana.
Perfil adulto, viaje en pareja y fidelidad al hotel
A nivel sociodemográfico, el visitante en lo que va de primavera-verano mantiene un perfil adulto senior, alejándose del público eminentemente juvenil. La franja de 35 a 54 años encabeza el ranking con un 38,9%, seguida de cerca por los viajeros de entre 55 y 64 años (31,9%) y los mayores de 65 años (23,3%). Los jóvenes de entre 18 y 34 años apenas representan un 5,9% sobre el total de la muestra. No obstante, cabe señalar que el porcentaje de viajeros más jóvenes suele incrementarse en agosto coincidiendo con el período vacacional habitual de universidades
A la hora de elegir acompañantes, la opción favorita es el viaje en pareja (41,0%), seguida a partes iguales por las escapadas con amigos (24,8%) y los viajes en familia con niños (24,8%). Aquellos que optan por viajar en solitario suponen el 9,4%.
Pese a la moderación en el gasto, el sector hotelero continúa siendo la opción alojativa estrella: el 59,6% se hospeda en un hotel, superando con holgura según estos datos a quienes se decantan por el apartamento turístico (32,0%). Opciones como los youth hostels y pensiones (3,8%) o las casas de familiares y amigos (1,2%) son menos predominantes.

- Turistas en la puerta del mercado central. -
- Foto: KIKE TABERNER
¿Qué vienen a hacer los turistas a València? La Ciudad de las Artes y la gastronomía, líderes
Los iconos de la ciudad no defraudan. La Ciudad de las Artes y las Ciencias se posiciona como la actividad preferida con un 81,4% de adeptos, escoltada a escasa distancia por el atractivo de la gastronomía (81,1%), que confirma el poder de atracción de la cocina local y la archiconocida paella.
Les siguen en interés los museos y monumentos (77,1%) y la visita a espacios naturales y jardines como el del Turia o la Albufera (74,6%) superando incluso a la oferta de sol y playa (52,6%). Por último, los visitantes mencionan las compras (32,6%) o la vida nocturna (30,6%).
Pese al ajuste en los presupuestos y a la improvisación a la hora de reservar, la experiencia del viajero en la ciudad roza el sobresaliente. La percepción global de la capital del Turia alcanza una nota media de 4,7 puntos sobre 5, ratificando el alto grado de satisfacción de quienes la visitan.
A la hora de desglosar los servicios, la percepción es positiva, con la seguridad ciudadana, el transporte urbano y la oferta de ocio y cultura al frente de la clasificación, con un 4,6 sobre 5. A poca distancia se sitúan el alojamiento y las conexiones de transporte interurbano, ambos con una nota de 4,4, mientras que la gastronomía y la percepción de los precios en el destino logran un notable 4,2. Por su parte, la accesibilidad cierra la valoración con una puntuación de 4,1