VALÈNCIA (EP). La plataforma Convivir Russafa, que agrupa a vecinos, comerciantes, hosteleros, la Agrupación de Fallas de Russafa y entidades culturales de este barrio de València, ha transmitido su "apoyo y solidaridad" a las pymes y los trabajadores de la hostelería y el ocio que "ven peligrar su actividad y sus puestos de trabajo" ante el anuncio de la aprobación de la declaración de Zona Acústicamente Saturada en el pleno municipal del 30 de abril. La entidad rechaza la ZAS y defiende el "consenso" entre vecinos y hoteleros.
Según ha señalado en un comunicado, después de cinco años de "trabajo colaborativo" entre vecinos, hosteleros, falleros, el pequeño comercio y las entidades culturales del barrio, "la noticia de la aprobación inminente de Russafa como ZAS supone un duro golpe al trabajo realizado por la plataforma, que ha venido demostrando su capacidad de diálogo y entendimiento entre todas las partes, superando los históricos enfrentamientos y sabiendo apostar por la búsqueda de consensos y la puesta en marcha de proyectos en beneficio del barrio".
Como resultados de este proceso, la plataforma ha citado los cambios en los espectáculos de iluminación de las Fallas, "que tanto preocupaban por su seguridad"; las terrazas sostenibles; la "apuesta por la concienciación para apaciguar la vida nocturna en las zonas de ocio" y las campañas de dinamización para promover la actividad del pequeño comercio.
"Este proceso ha permitido inaugurar un nuevo modelo de negociación y trabajo conjunto, capaz de activar propuestas y proyectos para abordar problemas concretos, como fueron las despedidas de soltero/a, los problemas asociados a las concentraciones de público por las noches, el carril bici y la zona naranja, o la reciente campaña contra el uso incívico de los petardos, que resulta fundamental para evitar una tragedia el día menos pensado", ha añadido.
Asimismo, han resaltado que el "dinamismo y la actividad hostelera en el barrio genera un impacto innegable sobre el que es necesario intervenir". Por ello, subrayan que la labor de la plataforma ha sido "clave para encadenar y normalizar todo tipo de acciones de concienciación y buenas prácticas".
No obstante, para el colectivo, que cita "estudios" realizados "contando con la opinión de centenares de vecinos del barrio", los principales problemas que tienen los residentes de Russafa, en estos momentos, son "el precio del alquiler de la vivienda, los pisos turísticos y los problemas de aparcamiento, sobre los que pedimos que no se pierda el foco".
Además, para una parte "muy importante" de los vecinos de Russafa la situación del barrio "ha mejorado notablemente en los últimos 30 años, cuando estaba al borde de la marginalidad, con problemas de integración e inseguridad".
"Imagen desvirtuada"
En este contexto, desde la plataforma sostienen que conflictos como el de la ZAS "transmiten una imagen desvirtuada del barrio sobre un clima de conflicto entre vecinos, falleros y hosteleros que no se corresponde con la realidad".
Convivir Russafa ha trasladado su apoyo al proceso de diálogo iniciado en el barrio hace años y ha reclamado al Ayuntamiento "que no rompa esta dinámica de trabajo que tan buenos resultados ha venido dando". "Estamos seguros que existen soluciones y alternativas que permitan evitar medidas drásticas e irreversibles que sólo pueden comprometer la paz social del barrio en un momento en el que Russafa se ha convertido en un modelo a seguir por otros barrios y ciudades para minimizar el impacto de la actividad del ocio, la hostelería y el turismo, que forman parte de la pujanza económica y social actual del barrio", ha concluido.