La batalla por recuperar el Veles e Vents complica aún más el plan de futuro de Catalá para La Marina

València

La demanda de desahucio para recuperar el Veles e Vents se suma a las interpuestas contra los cuatro locales del paseo y a los reveses administrativos con la licitación del aparcamiento

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VALÈNCIA. El plan del Ayuntamiento de València para La Marina se complica y el consistorio también se verá abocado a un lento proceso judicial para recuperar el Veles e Vents, la joya de la corona de la zona. La alcaldesa María José Catalá ha repetido desde el inicio de su mandato la intención de reordenar la dársena para transformarla en un polo de innovación tecnológica y una oferta gastronómica que atraiga un turismo de calidad. Sin embargo, ese proyecto ha encallado al topar con un laberinto de trabas administrativas y contenciosos legales.

El último y más significativo traspié se libra en el propio edificio Veles e Vents. Tras expirar la concesión el pasado 7 de septiembre sin que la empresa gestora (Grupo La Sucursal) haya entregado las llaves, el Ayuntamiento ha iniciado acciones judiciales por la vía civil para exigir el desalojo.

El plan del gobierno para este edificio contemplaba calificar la parcela como equipamiento dotacional público cuya gestión integral se encomendó al Palacio de Congressos para albergar citas congresuales, formación gastronómica e I+D. Sin embargo, la falta de posesión material del activo paraliza la ejecución de este plan.

Zona de ocio nocturno

Esta ofensiva este emblemático edificio del recinto marítimo repite el patrón de lo acontecido en el paseo contiguo, donde los títulos de los cuatro locales de ocio (Destino Puerto, Vlue Arribar, Dos Lunas y El Camarote) caducaron en mayo de 2025. El planteamiento del ejecutivo local pasaba por ceder dos de los inmuebles a la Fundación Asindown para su proyecto de integración laboral La Mare Que Va y sacar a concurso público los otros dos junto a la Autoridad Portuaria de València para elevar el nivel de la oferta.

Sin embargo, la pretensión municipal de desalojo rápido se vio frustrada. Los hosteleros agrupados en Marina Premium lograron que los juzgados de lo contencioso-administrativo paralizaran de forma cautelar las órdenes de cese de actividad dictadas por el Ayuntamiento.

A esto se suma el varapalo del Juzgado de Primera Instancia n.º 15, que desestimó la demanda de desahucio civil impulsada contra Vlue Arribar al entender que no procede un desalojo por juicio verbal existiendo recursos pendientes sobre la caducidad de la concesión en la vía contenciosa. El fallo aboca al consistorio a un horizonte de litigiosidad de varios años antes de recuperar el control.

No en vano, la zona se ha convertido, especialmente durante los fines de semana, en un punto de concentración de locales de ocio nocturno que deriva frecuentemente en episodios de botellón, altercados y desperfectos en la vía pública. Un modelo que el gobierno local asegura no querer para La Marina.

Renovación de la gestión del aparcamiento

A las trabas para recuperar los establecimientos hosteleros se suma la parálisis en la renovación de infraestructuras de servicio. El concurso público promovido por la empresa municipal Aumsa para adjudicar la explotación de tres aparcamientos del Marítim —entre ellos el aparcamiento subterráneo del Veles e Vents, clave para dar cobertura al recinto— se ha suspendido en dos ocasiones por recursos ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC).

La falta de adjudicación de este contrato estratégico mantiene congeladas las inversiones en mantenimiento y seguridad. En la actualidad, el aparcamiento del Veles e Vents presenta un evidente estado de degradación y falta de limpieza, además de convertirse en punto de incivismo y "meódromo" improvisado durante las noches de ocio del fin de semana.

  • Fachada del edificio de los Docks -

A la espera del plan para los Docks

Tampoco acaba de despegar el plan del gobierno municipal para el edificio de Los Docks, que sigue deteriorándose sin un destinatario claro ni un proyecto asignado todavía. Aunque el Ayuntamiento sostiene que ha recibido varios proyectos "interesantes" y ya cuenta con el informe que descartó aumentar la protección patrimonial del inmueble, todavía no se ha convocado el concurso para determinar su futuro uso e inquilinos.

En la otra cara de la moneda se encuentran las antiguas bases de la Copa América, que ya se encuentran plenamente ocupadas por empresas y proyectos de carácter tecnológico o de formación, a la espera de definir el destino de los Tinglados 4 y 5.

Tras los últimos reveses, Compromís no ha dudado en cargar contra la gestión de Catalá y el concejal de Grandes Proyectos, José Marí Olano y reprochan que "han perdido el control" de La Marina. "No solo no ha mejorado el espacio para la ciudadanía, sino que acumula un problema tras otro y la única iniciativa que tiene es regalarle espacio al Port", denuncia la portavoz Papi Robles. Unas críticas que para el gobierno local son "hipócritas" y afean que fue Compromís quien firmó el actual contrato del Veles e Vents en 2015. 

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