VALÈNCIA. La salomónica decisión de convertir la Oficina de Bienestar Animal en un nuevo servicio para calmar las aguas entre los portavoces de PP y Vox, Juan Carlos Caballero y José Gosálbez, lleva al Ayuntamiento a crear tres nuevas plazas para reforzar la estructura del recién estrenado servicio.
Según el expediente de modificación de personal, esta salida política entre el Partido Popular y Vox se traduce, además de en la creación de una jefatura de servicio, en la incorporación, a partir del próximo 1 de septiembre, de dos nuevos veterinarios y un técnico educador social. La creación de estas plazas se ha incluido en la propuesta de modificación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) que se someterá a votación en la comisión de Recursos Humanos de la próxima semana.
Cabe recordar que el origen de este nuevo servicio se produjo como consecuencia del conflicto entre ambos portavoces agravado por las discrepancias respecto a la jefa de servicio que compartían hasta febrero. La funcionaria en cuestión ejercía como Jefa de Servicio de Sanidad y Consumo, un departamento que gestionaba tanto las competencias de salud pública —bajo el mando de Gosálbez— como las de bienestar animal, vinculadas al área de Caballero.
Esta bicefalia política sobre una misma jefa de servicio acabó saltando por los aires cuando Gosálbez exigió su destitución inmediata por "pérdida de confianza", una petición que el PP bloqueó para proteger a la técnica. La solución final para salvar el pacto de gobierno fue "dividir" lo que antes se compartía, creando un servicio de Bienestar Animal totalmente independiente del área de Gosálbez.
Ahora, con esta modificación de la RPT se incluye personal para reforzar la estructura a partir de septiembre. En concreto, de acuerdo con la tabla de retribuciones oficial, el coste total de estos tres nuevos puestos para los últimos cuatro meses del año asciende a 60.829,01 euros. El desglose por categorías revela que cada plaza de veterinario, integrada en el subgrupo A1, supone un desembolso de 21.339,15 euros hasta final de ejercicio, mientras que la plaza de técnico educador social, del subgrupo A2, añade otros 18.150,71 euros a la factura final del acuerdo.
Si se proyecta este gasto a un año completo, el mantenimiento de este refuerzo técnico obligará a consolidar una partida presupuestaria de más de 182.000 euros anuales.
