VALÈNCIA. La Intervención General del Ayuntamiento de València advierte de la persistencia de gastos tramitados al margen del procedimiento legal de fiscalización y reclama la adopción de medidas para corregir deficiencias en ámbitos como la contratación, la gestión administrativa y el control interno. Así lo recoge el informe de control interno correspondiente al ejercicio 2025, del que se da cuenta en la comisión de Hacienda de este miércoles.
Entre los problemas señalados, el documento destaca la “realización de gastos prescindiendo total y absolutamente del procedimiento legalmente establecido”, una situación vinculada mayormente a la continuidad de servicios mediante contratos vencidos.
Asimismo el informe reprocha el uso “reiterado” de figuras como el contrato menor para cubrir necesidades “previsibles y recurrentes”. Por lo que recomienda mejorar la planificación de las necesidades de contratación. Entre las recomendaciones también insiste en la necesidad de mejorar descripción del objeto de estos contratos para “facilitar la identificación de posibles fraccionamientos”.
El órgano interventor también llama la atención sobre la calidad de la tramitación administrativa. Según indica, numerosos expedientes no pueden ser fiscalizados en primera instancia “al no incorporar al expediente la documentación necesaria”, lo que obliga a su devolución y retrasa su aprobación.
Impagos de los cánones de aparcamientos públicos
Más allá del gasto, el informe incluye ejemplos concretos de deficiencias en la gestión de ingresos. Entre ellos, menciona incidencias en el control de los cánones que deben abonar empresas concesionarias, como en el caso de aparcamientos públicos. De hecho se recogen “incumplimientos reiterados” del pago de los cánones por los concesionarios de los aparcamientos públicos Av. Primado Reig-Av. de Cataluña, Av. Tres Cruces, C/Héroe Romeu y C/Pelayo-Ermita y Vives Liern que ascienden a más de dos millones de euros.
En el ámbito del control permanente, se identifican carencias en la gestión de subvenciones —especialmente en la justificación y definición de objetivos— y en el seguimiento de los fondos europeos, donde se detectan “carencias puntuales en la tramitación de algunos expedientes” que pueden dificultar su correcta justificación y podrían “poner en riesgo la percepción definitiva de las ayudas”.
Pese a estas incidencias, el documento no describe un escenario de irregularidades generalizadas, sino un conjunto de deficiencias de carácter recurrente que requieren mejoras estructurales. En este sentido, subraya la necesidad de adoptar medidas para subsanar las debilidades y deficiencias, que deberán concretarse en un plan de acción.
Limitaciones por falta de medios
Además de las deficiencias concretas, el informe reitera una advertencia habitual sobre las limitaciones del propio sistema de control. La Intervención señala que “las limitaciones al alcance de carácter general derivan fundamentalmente de los medios disponibles” y apunta a la “insuficiencia en la dotación de técnicos especializados” y varias vacantes como uno de los factores que condicionan su labor.
En consecuencia, reconoce que estas carencias contribuyen a que no se pueda desarrollar “de forma plenamente eficaz” el modelo de control establecido en el Ayuntamiento de València, lo que limita el alcance de las actuaciones de fiscalización y auditoría. De hecho, apuntan a que “un incremento de personal permitiría una mayor profundización en el control”.