VALÈNCIA. Los aparcamientos en altura proyectados por el Plan Especial del Cabanyal para el barrio, siguen sin novedades un año después de que la alcaldesa de València, María José Catalá, anunciase que el Ayuntamiento asumiría su ejecución por la falta de interés del sector privado en estos costosos proyectos.
No en vano, la escasez de plazas de aparcamiento afecta directamente al día a día de los residentes y se ha convertido en una de las principales reivindicaciones del barrio. Esta situación quedó también reflejada en los últimos presupuestos participativos municipales, donde se presentó una propuesta que planteaba dos posibles soluciones: reservar zonas de estacionamiento regulado (verdes y naranjas) para residentes o, en su defecto, ejecutar los parkings en altura previstos en el PEC. Sin embargo, esta propuesta no logró pasar el corte técnico, provocando el malestar de la asociación de vecinos del barrio.
El origen de estas infraestructuras se remonta a la aprobación del Plan Especial del Cabanyal, que sentó las bases del planeamiento para la regeneración urbana del barrio tras décadas de degradación. Este plan recoge una transformación del espacio público, con más zonas peatonales y una reducción del aparcamiento en superficie. Para compensar esta pérdida de plazas, el PEC contempló la construcción de hasta seis nuevos aparcamientos, cinco de ellos en altura, con capacidad para más de mil vehículos.

- Otro de los solares previsto. -
- Foto: MAPS
La escasez de grandes bolsas de suelo, la morfología del Cabanyal y también su proximidad al mar —con un nivel freático elevado que dificulta las construcciones subterráneas— llevaron a apostar por soluciones en vertical. Estos aparcamientos debían ubicarse en solares vacíos y patios de manzana, con una altura limitada —en torno a ocho metros— y orientados principalmente a residentes.
Con el paso del tiempo, sin embargo, surgieron dudas sobre la viabilidad real de estos proyectos. En febrero de 2024, el Ayuntamiento de València, ya con el gobierno de PP y Vox, encargó a la empresa La Mingenieria un estudio para analizar la viabilidad técnica y económica del primero de estos aparcamientos, previsto en el entorno de las calles Felip de Gauna y Sánchez Coello.
Los resultados de este informe se dieron a conocer en septiembre de 2024, y confirmaron uno de los principales obstáculos: el elevado coste de construcción. El estudio estimaba en torno a cinco millones de euros la inversión necesaria para levantar esta infraestructura.
Ante estas cifras, el consistorio abrió un proceso de sondeo con empresas privadas para explorar su posible implicación en el desarrollo y gestión de estas infraestructuras. Sin embargo, al parcer el resultado fue negativo. En febrero de 2025, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, anunció que el Ayuntamiento asumiría directamente la construcción de los parkings, al constatar que ninguna empresa estaba dispuesta a afrontar un proyecto con un coste tan elevado y una rentabilidad limitada.
Pese a este anuncio, los avances no se han materializado hasta el momento. Algo más de un año después no se han producido novedades relevantes sobre estos proyectos, y tampoco existe ninguna partida específica en los presupuestos municipales de 2026 destinada a su ejecución