VALÈNCIA (EP). Una cadena humana convocada este sábado en el barrio de Russafa de València ha expresado el rechazo a la construcción de "61 plazas de aparcamiento y una colmena de 34 apartamentos turísticos". Aunque el Ayuntamiento ha anunciado que ha iniciado los trámites para denegar la licencia, estos vecinos reconocen que "no están tranquilos" y creen que lo que la ciudad necesita es que su sociedad civil "plante cara frente a este tsunami turistificador".
El acto --convocado por la Plataforma per Russafa y la Agrupació de Presidents Afectats-- se ha desarrollado a las 11.00 horas en el cruce entre las calles de Puerto Rico y Cuba en Russafa (València) para volver a cargar contra el proyecto de construcción de "61 plazas de aparcamiento y una colmena de 34 apartamentos turísticos".
Durante la concentración, los vecinos han posado con pancartas en las que se leían 'Fuera Puerto Rico Project, también apartamentos turísticos en los deslunados', 'No a la colmena turística', 'Defendemos el vecindario' o 'Russafa es barrio'.
Asimismo, se han escuchado proclamas como "València no está en venta", "Alcaldesa aplica la ley y baja el alquiler", "Russafa vecinal y no vacacional", "Russafa es vecinal, no polígono turístico" o "Russafa no está venta".
Una portavoz de la Agrupació de Presidents Afectats, Virginia Fuentes, ha indicado, en declaraciones a los medios de comunicación, minutos antes del comienzo de la concentración, que han decidido manifestarse porque entienden que "hay voluntad política, pero es un proceso complicado, largo y de resultado incierto".
"Si estos apartamentos fueran construidos, la vida de los vecinos se vería muy afectada por la contaminación durante la ejecución de las obras, el peligro de las excavaciones y también perjudicaría su calidad de vida por una cantidad de turistas ingente en una isla de casas donde lo normal es escuchar los pájaros, no gente haciendo ruido y molestando", ha señalado Fuentes.
De la misma manera, ha incidido en que Russafa "está ya muy tensionado y saturado de turismo". "La gente se desplazada del barrio porque no puede pagar los alquileres cada mes, lo que es una situación insostenible y como soy médica lo veo en las consultas, con personas que padecen depresión o ansiedad por desahucios", ha remarcado.
En esta línea, Fuentes ha resaltado que los pisos turísticos se han convertido en "insostenibles": "Suben los precios de forma global y de una manera salvaje, parece que no hay un tope y las personas no los pueden pagar, así que se desplazan fuera del barrio".
Otro de los portavoces de la agrupación, Miguel Cañas, ha explicado la idea del proyecto: "Eran dos plantas de garaje en el deslunado, teniendo en cuenta que alrededor hay edificios que tienen 120 años y que presentan problemas de grietas y cimentaciones, luego encima de este garaje harían 32 apartamentos turísticos de 25 a 30 metros cuadrados, es decir, una auténtica colmena".
En relación a la respuesta del consistorio, Cañas ha subrayado que "no están tranquilos aún". "Conocemos a los políticos y les hemos agradecido que vayan a denegar la licencia, pero es un proceso legal que la empresa de los pisos puede alegar e ir a juicio", ha explicado.
"Lo que queremos es apartamentos y alojamientos turísticos cero y es justo lo que vamos a promover, ya que esta es una movilización a nivel ciudadano, como hubo en el Saler, el río, o en el Cabanyal, y como tiene que haber por la vivienda, porque al final esto desemboca en que no hay vivienda para la gente", ha advertido.
Compromís y PSPV muestran su "apoyo"
El concejal de Compromís en el Ayuntamiento de València Pere Fuset ha expuesto que "el vecindario lleva ya mucho tiempo movilizándose". "Gracias a su concentración y, 24 horas después de que anunciamos una moción al pleno, la alcaldesa, María José Catalá, ha amagado con rectificar, al asegurar que paralizará este proyecto", ha apuntado.
Fuset ha señalado que "celebran" esta rectificación, pero desde su coalición piden a la alcaldesa que "lo demuestre votando a favor de la moción que Compromís y el PSPV llevarán al pleno el próximo martes".
Por su parte, la concejala del Grupo Municipal Socialista Elisa Valía ha afianzado su "apoyo a los vecinos de Russafa en su intento por reivindicar que su barrio siga siendo suyo y que no acampe la especulación".
Valía ha dicho que "los vecinos no le creen a Catalá porque a la vez que les dice que va a denegar esta licencia, aprobará el martes una normativa por la que 230 apartamentos turísticos podrán abrir en Russafa sin que se apruebe ninguna medida para cerrar los más de 8.000 apartamentos ilegales que están operando en la ciudad de forma irregular".
Manifiesto
En la lectura del manifiesto, los portavoces, Cañas y Fuentes, han revelado que "queda mucho trabajo por hacer efectivo el derecho a vivir tranquila y dignamente". "Es precisa una transformación profunda, tanto del plan urbanístico como de las normas relativas a las viviendas turísticas, así como contemplar y hacer efectiva la reversión de licencias ya concedidas, como en Barcelona", han recalcado.
Además, han especificado que el proyecto, de llevarse a cabo, afectaría a 29 comunidades, 315 viviendas y 58 bajos. "Ahora València necesita que su sociedad civil plante cara frente a este tsunami turistificador que nos invade, para reforzar nuestro derecho constitucional a una vivienda accesible para todos", han señalado.
Finalmente, han destacado que mañana habrá una reunión con otros barrios para "buscar la unidad de toda València, porque el problema es de todos". A su vez, han informado a los presentes que la próxima concentración será "frente al Ayuntamiento" y que participarán en el pleno "el próximo martes 31 a las 10.00 horas".