VALÈNCIA. El Ayuntamiento de València concede el doble de licencias de obra nueva en lo que va de año que las otorgadas en el mismo período del año anterior. En concreto, el consistorio ha concedido 1.484 licencias para nuevas viviendas en los seis primeros meses de 2026, un dato que duplica las 718 concedidas en el primer semestre de 2025 y que también supera las 1.182 licencias que se otorgaron de enero a junio de 2024.
Este repunte de la actividad constructora se produce en un contexto de fuerte tensión en el mercado residencial, marcado por el encarecimiento de la vivienda y la escasez de oferta asequible frente a una demanda que no deja de crecer y que ya ha convertido el acceso a la vivienda en la principal preocupación de los ciudadanos. Una situación que está provocando también que se movilicen solares de la ciudad que llevaban años paralizados y cuya construcción empieza a ser rentable para los promotores.
El dato más revelador del ritmo actual es su comparación con los cierres anuales previos. Las 1.484 licencias concedidas hasta junio equivalen ya a más del 90% de todo lo que el consistorio aprobó en el año de 2024 completo, y representan el 85,5% de todo el balance de 2025. De hecho, si se compara con el primer semestre del año de arranque del actual mandato: a cierre del primer semestre de 2026 se han concedido casi cinco veces más licencias que en el mismo periodo de 2023, cuando se otorgaron 318.
Baja la cuota de VPO
Pese a que se ha disparado la concesión de licencias de obra nueva en la ciudad en este 2026, se ha reducido el porcentaje de ellas que serán viviendas de protección pública. Aunque el número de licencias para VPO crece en términos absolutos hasta 170, su peso sobre el total cae hasta el 11,5%, lejos del 20,5% que se alcanzó en el mismo semestre del año anterior cuando 147 de las 718 licencias fueron para vivienda protegida.
No en vano, en el año completo de 2025 en la ciudad de València se concedieron un total de 1.735 licencias para viviendas de nueva planta de las que 865 eran viviendas protegidas, lo que supone casi la mitad del total.
Una de las razones que podría explicar este descenso de la cuota de VPO radica en el encarecimiento de los costes de edificación que según denuncian los promotores provoca que el valor máximo de venta de la vivienda protegida en la autonomía —fijado en los 2.400 euros por metro cuadrado útil desde finales de 2024— dificulte rentabilizar la construcción de VPO.
Esta parálisis coincide, además, con el runrún de que el Consell podría actualizar de forma inminente el precio del módulo de VPO. Los promotores llevan tiempo reclamando la activación de un mecanismo dinámico que eleve este tope —situando la exigencia en el entorno de los 2.600 euros—, lo que, tal vez reactivaría proyectos de vivienda protegida que estarían a la espera de solicitar licencias ante esta posible actualización del precio del módulo.
- Trabajadores de la construcción en una obra.
- Foto: EDUARDO MANZANA
"Facilitar el aumento de la oferta"
Desde el equipo de gobierno municipal consideran que detrás de este incremento del número de licencias concedidas para nuevas viviendas "está el compromiso con una política de vivienda basada en resultados. Desde el primer momento priorizamos la tramitación de licencias para facilitar el aumento de la oferta y dar respuesta a uno de los principales problemas de la ciudad”, sostiene el concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner.
Para el concejal "agilizar licencias no es un fin en sí mismo: es la vía para que la vivienda llegue antes. Por eso hemos priorizado estos expedientes desde el primer minuto”, sostiene. El consistorio enmarca esta evolución en el Plan + Vivienda, una hoja de ruta para actuar en frentes complementarios: acelerar la tramitación para que la vivienda llegue antes; impulsar vivienda asequible y protegida para reforzar el parque público; y facilitar, con mayor certidumbre y plazos más razonables, que el sector pueda promover nueva vivienda dentro del marco urbanístico y normativo.
