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restorán de la semana

Balbeec

Desvelamos su ubicación, anunciamos su apertura y ahora toca la prueba del algodón. ¿Cómo se come en Baalbec?

Por | 01/03/2019 | 1 min, 59 seg

Sabíamos desde hacía tiempo que Steve Anderson se llevaba algo entre manos, pero nos faltaban detalles. A mediado de enero, nos asomamos al local (todavía en obras), revelamos el punto exacto en el que abriría su nuevo restaurante y hablamos largo y tendido con este inglés de sangre birmana sobre raíces, presente y futuro.  Tres semanas más tarde estábamos allí,  contando que el Líbano ya palpitaba en Valéncia gracias a Baalbec, pero teníamos que comprobar ese latido y después de dos comidas y una cena, podemos decir alto y claro: la apertura de Baalbec es una gran noticia para la ciudad.

Baalbec no solo habla de Líbano, tanto en el menú de mediodía como en su carta también transitan otros países del mediterráneo oriental. Hay un poco de Grecia, un poco de Turquía, algo de Siria y puede que Chipre. A mediodía, una serie de mezzes, aperitivos o platos pequeños para compartir propios de Oriente medio, abren el menú: hummus, tabouleh, encurtidos, alcachofas con muhamarra, berenjenas fritas con dátiles, ensalada fattoush... para dar paso al plato principal, carne, pescado o una opción vegetariana, siempre envueltos en los condimentos y hierbas de aquellas tierras lejanas. 

Por la noche, la carta ofrece platos imprescindibles como esa coliflor asada con chili, pistachos y perejil que hay que probar; las croquetas de calabación, feta y menta; la berenjena a la brasa con tahini o el pescado del día que trabajan de maravilla.  El pan con sésamo que elaboran ellos está muy rico y la mousse de chocolate con avellanas y tahini de postre es una de las mejores mousses que he probado en tiempo. 

No se asusten los reacios a sumergirse en las gastronomías de otras culturas (ustedes se lo pierden), porque en Balbeec los platos no nos resultan extraños, no hay sabores raros ni picantes extremos (excepto la harissa, puro fuego). Se nota que compartimos costa, clima y productos con nuestros vecinos mediterráneos.  De Algeciras a Estambul hay muchos kilómetros, pero un paladar similar. 

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