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6.273 chinos empadronados en la ciudad

China es nuestra: València redescubre la ruta a Oriente con su hermanamiento con Chengdu

7/05/2017 - 

VALÈNCIA. En los años 90 los veteranos del PSPV bromeaban con la obsesión del entonces presidente autonómico Joan Lerma por estrechar vínculos con China. Con malicia le llamaban Sichuan, en alusión a la región con la que se había hermanado la Comunitat Valenciana en 1994. 23 años después, muchos de los que usaron el mote han visto con sorpresa como la capital de esta región, Chengdu, ha llamado a las puertas de València para intensificar ese lazo y forjar un nuevo hermanamiento que se formalizará a partir de la semana que viene, una vez ha partido este domingo para China la delegación valenciana. 

Fue el año pasado cuando representantes de la ciudad china se pusieron en contacto con el Ayuntamiento de València y manifestaron su voluntad de llevar a cabo este hermanamiento. Lerma ya no estaba en el Palau de la Generalitat, pero sí una representante socialista en el consistorio, la teniente alcalde Sandra Gómez, quien, de manera simbólica, será quien reciba la herencia del hermanamiento entre la Comunitat y Sichuan de 1994, aquel que tantas bromas suscitó en las filas socialistas. Gómez es la persona que encabezará la comitiva que permanecerá una semana en el país y que recuperará, de manera decidida, la ruta a Oriente.

La iniciativa tiene también muchos componentes metafóricos. En tiempos de Lerma se abogaba por importar a la Comunidad Valenciana el modelo de desarrollo económico de California. El sueño socialista afirmaba la voluntad de hacer de esta región un polo de desarrollo de nuevas tecnologías. Sin embargo, la llegada del PP trastocó ese objetivo y se apostó por lo que se llamó entonces el modelo Florida, representado por los viajes del Imserso a Benidorm. La Comunitat nunca podría ser la California europea pero sí convertirse en la Florida de Europa, el lugar donde millones de personas quisieran pasar sus vacaciones. Fueron los años de Terra Mítica, Marina D’Or, etc…

La ‘California’ china

Florida, California… ese debate, esa dicotomía, tan propia de España, se había perdido pero ha vuelto, y de qué manera, gracias a aquella vía que abrió el ex presidente de la Generalitat hace casi dos décadas y media. De Chengdu se dice que es la Silicon Valley de Asia y el hermamiento, recordaba Sandra Gómez a Valencia Plaza, “propiciará intercambios universitarios y transferencia de conocimiento y tecnología”. Acercarse a la capital de Sichuan, la ‘California’ china, es poner las cartas sobre la mesa de cuáles son los referentes de emulación para el Govern de la Nau.

De hecho, este hermanamiento se enmarca en una estrategia que se ha marcado Gómez en esta legislatura de “dinamización de la economía de la ciudad” en el contexto nacional e internacional, en la cual tiene una especial importancia reforzar las relaciones internacionales del gobierno local y gestionar y coordinar las actuaciones municipales en materia de promoción turística. En esta línea, una de las medidas que se han puesto en marcha para alcanzar estos objetivos es la creación de una unidad administrativa específica: el Servicio de Promoción Económica, Internacionalización y Turismo. Significativamente, Turismo es la tercera palabra; California sigue en el horizonte.

La ciudad de València ya está hermanada con algunas grandes urbes europeas y americanas. De entre todas, sobresalen la italiana Bolonia, hermana desde 1990; la ucraniana Odessa, desde 1982; la venezolana y homónima Valencia, desde 1985 (hecho que fue difundido hasta en concursos de televisión como Un, dos, tres); o la mexicana Veracruz, también desde1985. Asimismo hay suscritos protocolos de colaboración con ciudades como la suiza Lugano, desde 2007; la estadounidense Dallas, desde 2010; la alemana Sttugart, desde 2011; y la también china Guangzhou, desde 2012. Otras ciudades también han mostrado interés en hermanarse con València desde el pasado mes de junio de 2016, fecha en la que se creó el nuevo Servicio de Promoción Económica y se reavivaron los hermanamientos. Entre otras se pueden señalar la francesa Niza, la colombiana Cali, la argentina Rawson, la dominicana Monte Plata, la italiana Calabria o la argelina Mostaganem.

Chengdu no está sola

El hermanamiento con Chengdu no viene solo. La delegación municipal aprovechará el viaje para visitar otra famosa ciudad china: Xi’an. El pasado mes de junio desde el área de Gómez se impulsó la firma de una declaración de intenciones entre esta ciudad, la de los famosos guerreros de terracota, y la capital del Turia. El objetivo es el futuro desarrollo del hermanamiento entre ambas ciudades, tal y como reflejaba el acuerdo suscrito por el alcalde de Valencia, Joan Ribó, y el vicealcalde de Xi’an, Zhu Zhisheng. La firma de esta declaración coincidió con la presentación de la nueva marca Ruta de la Seda, que propició la visita de delegaciones de ciudades chinas, como Xi’an, donde comenzaba una de las rutas de la seda.

Históricamente, al margen de la Ruta de la Seda, la presencia china en València ha sido considerada una anécdota, si bien tiene numerosos ejemplos y de lo más diversos. Uno de los más curiosos es que fue un chino quien dio nombre al primer boxeador español campeón del mundo. El valenciano Baltasar Belenguer Hervás (1911-1992), más conocido como Sangchili, adoptó este apodo copiando el nombre de su amigo chino Chang Chi Li, para que su padre no lo reconociera en los carteles que anunciaban sus combates.

Con todo, la presencia china en la ciudad comenzó a hacerse más patente con la llegada de la democracia. La apertura de los primeros restaurantes y comercios, entre los años ochenta y noventa, supuso la aparición de una floreciente comunidad. Pese a incidentes aislados de xenofobia, el acercamiento entre ambas culturas ha sido inexorable y tuvo su culminación hace ahora una década, con la puesta en marcha en 2007 de una sede del Instituto Confucio en la Universitat de València.

Una población censada de 6.273 personas

En el padrón municipal valenciano los últimos datos cerrados a 1 de enero de 2016 reflejan una población de 6.273 chinos censados, si bien el director del Instituto Confucio de València, Vicente Andreu, calcula que en la Comunitat pueden estar instalados en torno a 30.000 personas procedentes de este país. La oferta gastronómica china se ha hecho imprescindible en la ciudad. Tradicionalmente se considera que la mayor parte de los chinos que hay en España proceden de la región de Zhejiang (algunas fuentes hablan del 70% del total), algo que ponen en duda los propios chinos que viven en la ciudad. Song, de 23 años, que trabaja en un restaurante de Velluters, así lo comentaba. “Ése dato no me parece muy fiable”, bromeaba este viernes.

Lo que nadie pone en duda es la relación “fluida” entre China y València, que tiene curiosamente muchos puntos culturales en común. En este sentido, Vicente Andreu, del Instituto Confucio, recuerda que además de la coincidencia de algunos productos emblemáticos y conocidos (arroz, naranjas, pólvora) e históricos (seda), hay otros menos conocidos, como serían los abanicos, la cerámica… Ha sido precisamente el Instituto Confucio un elemento clave en la mayor presencia de la cultura china en la ciudad de València en esta última década. La organización de las cabalgatas por el Año Nuevo chino, los cursos de chino, las actividades y conferencias organizadas por esta institución, equivalente a nuestros Institutos Cervantes, se han sumado para romper los muros de la ignorancia y leyendas urbanas que se alzaban entre ambas culturas.

Ahora el Ayuntamiento de València contribuirá aún más a derribarlos con este hermanamiento, un viaje que se realiza con las alforjas llenas. En el programa de trabajo a China la delegación municipal lleva en su zurrón iniciativas como la puesta en marcha de programas de intercambio de estudiantes, mientras que por parte de la ciudad china se anuncian becas para estudiantes valencianos. Junto a esto, hay que añadir la activación de foros comerciales, la propaganda mutua de ambas ciudades como destinos turísticos, la colaboración en la difusión de las fiestas… Los lazos son cada vez más sólidos y serán más fuertes al concluir la semana que viene, cuando València tenga ya una nueva ciudad hermana: la capital de esa región que le dio mote a Joan Lerma.

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