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en el caso de las resonancias

Eresa pacta un despido improcedente con el informático que declaró contra la empresa

19/11/2015 - 

VALENCIA. Los abogados de la empresa de resonancias magnéticas Eresa, que actualmente tiene a 13 directivos imputados por cuatro delitos contra Hacienda y dos de fraude en subvenciones, han pactado este miércoles un despido improcedente con el informático que les denunció, y cuya denuncia fue archivada aunque después se haya seguido un proceso penal contra ellos en otro juzgado.

Según ha informado la empresa, “a meros efectos conciliatorios y sin entrar en el fondo del asunto se ha reconocido el despido improcedente”. Sin embargo para Ricardo Cano, el letrado que defiende los intereses del denunciante “la empresa se ha visto obligada a pactar”.  Dicho pacto viene auspiciado porque “el motivo del despido fue, según Eresa, la denuncia del informático ante la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF) en la que les contaba el presunto entramado que les ayudaba a cometer los delitos por los que hoy están imputados, pero la propia UDEF ha enviado un escrito al Juzgado de Lo Social 4 diciendo que fueron ellos quienes citaron al informático y no al revés, ya que la denuncia ante esta unidad policial estaba interpuesta por un tercero”.

En la carta de despido que el trabajador de Eresa recibió de la empresa, y a la que ha tenido acceso Valencia Plaza, se puede leer que Eresa se enteró de que el informático había hablado ante la UDEF después de que éste fuera citado a declarar por Hacienda y ratificara lo dicho ante la policía. Todo ello ocurrió delante de un letrado de Eresa.

Al tener conocimiento de ello le enviaron una carta de despido en la que decían literalmente “esta empresa es perfectamente consciente que no supone un comportamiento vulnerador de los deberes de lealtad hacia la empresa aquella situación en la que el trabajador denuncia hechos que, a su criterio, considera irregulares, indebidos o ilegítimos. Sin embargo, sí constituye transgresión de la buena fe contractual cuando tal denuncia se efectúa mencionando hechos que no se ajustan a la realidad o que intencionadamente se realizan de manera tan genérica que su simple mención coadyuva a generar una atmósfera de sospecha sobre su legalidad”.

Así, la dirección de Eresa aseveraba que había sido el propio trabajador el que había denunciado cuando en realidad era otra persona la que había formulado la denuncia. Cosa que ha quedado ratificada con el oficio enviado por la UDEF y al que este periódico también ha tenido acceso.

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