Felicia Guerra estudió Administración de empresas y durante un tiempo su trayectoria se dirigió hacia ese mundo. Fue en Le Cordon Blue de Madrid donde se formó en cocina y hostelería y donde conoció a Ausias Signes. Desde entonces sus caminos ya no se separaron. Realizó prácticas en Sant Celoni y cruzó el charco para trabajar en un restaurante gastronómico en New Jersey antes de volver a Pedreguer y poner en marcha el restaurante Ausias junto a su pareja. Allí Felicia se encarga de esa sala que está llena de naturalidad, emoción y una cocina memorable.
1. ¿Qué vino llevas a una casa cuando te invitan a cenar con el que sabes que no vas a fallar?
La Servil, de Bodega Cerrón (Jumilla), hecho con Monastrell. Por experiencia, le gusta a todo el mundo y acompaña bien a un rango muy amplio de platos.
2. Darte un homenaje para ti significa…
Quedarme en casa y comprar unos buenos quesos, jamón, foie, anchoas, buenas conservas, un buen pan, unas gildas caseras y abrir un buen champagne o un tinto italiano.
3. Tu último descubrimiento gastronómico (un bar, restaurante, un vino, un producto, un productor…)
Hace un par de semanas tuvimos la oportunidad de conocer la bodega de una familia productora de vinos muy interesantes que llevamos en el restaurante. Es un vino que siempre nos ha parecido especial, pero llegar a conocer los viñedos, la bodega, la manera de elaborar los vinos y poder catar una inmensa cantidad de añadas ha sido realmente espectacular. Hablo de la bodega Nin-Ortiz, en el Priorat. Cambian mucho las sensaciones cuando conoces de primera mano el trabajo y la pasión que hay detrás. Es una bodega con la que esperamos trabajar mucho más.
4. ¿Qué botella has abierto que te cambió la vida (o al menos te produjo un recuerdo imborrable)?
La primera vez que probé Soldera 2017 fue en la Masía de Chencho, en Elche. Para los afortunados que conocen este vino y lo han probado saben exactamente de lo que hablo. Es un vino mágico que produce un placer difícil de describir. Un vino que no quieres que se termine nunca.
5. ¿A qué le tienes miedo?
Tengo miedo de no poder compaginar bien el restaurante con el tiempo que le quiero dedicar a mi hija. Me gustaría que en el futuro no me resienta por ello y que llegue a amar y valorar la restauración.
6. ¿Qué guiso o plato familiar forma parte de ti?
No vengo de una familia con una gran tradición gastronómica, pero un plato que nunca voy a dejar de comer es el gallopinto. Es un plato humilde centroamericano de arroz con frijoles que se puede comer en cualquier momento del día: desayuno, comida o cena.
7. Para combatir la resaca lo mejor es…
Sin duda, una michelada muy fría hecha con clamato, lima y salsa Perrins.
8. Lo que menos me interesa de la gastronomía es…
Acondicionarme demasiado a lo que los clientes prefieren. Si las personas tienen interés en venir es para dejarse sorprender y confiar en nuestro criterio.
9. Si fueras una uva serías… y por qué
Me encanta la pinot noir desde hace muchos años por su versatilidad. Es una uva que produce vinos buenísimos tanto en Francia como en California. Soy una persona que ha vivido en ambos continentes y aprecio muchos aspectos de la cultura americana tanto como de la cultura europea.
10. ¿Por qué te gustaría que te recordaran?
La verdad es que no es algo en lo que piense mucho. Simplemente intento sacar adelante el proyecto sin perder mi identidad ni mis valores.
11. El último vino que compraste para ti (no para el restaurante)
Normalmente abrimos en casa botellas que tenemos en la carta o que nos gustaría tener, pero no suelo comprar botellas solo para mí. La última botella que compré fue un regalo de Navidad para mi marido: un Barolo Giuseppe Mascarello Villero 2017.
12. ¿Cómo es tu restaurante perfecto?
Físicamente, me encanta el estilo “French Country”, un estilo más clásico que no pasa de moda: un local amplio, con luz y con recuerdos nuestros.
Desde un punto de vista empresarial, un restaurante perfecto es un sitio práctico, eficaz y que influya de manera positiva en poder realizar un buen servicio y ofrecer una experiencia de disfrute al cliente. Creo que la eficiencia es una de las herramientas más importantes que debe tener un restaurante.
13. Tu momento más feliz asociado a la gastronomía
Para nuestra luna de miel fuimos a comer a Michel Guérard (tres estrellas Michelin) en Les Prés d’Eugénie, en Francia. Toda la experiencia fue inolvidable y un momento de pura felicidad. Además del placer que nos produjo la comida, el lugar, la comunidad y las personas que trabajan allí son muy especiales.
14. ¿A qué cocinero/a, sumiller o persona vinculada al sector admiras?
Al sumiller José Antonio Navarrete, de Quique Dacosta. Admiro su carisma, su conocimiento, su pasión por el vino, el servicio que ofrece al cliente y cómo cuida a su equipo en sala.
15. ¿En qué país del mundo se bebe mejor? (No vale España)
Relación calidad-precio: Italia
16. Un placer culpable a la hora de comer o beber
Mayonesa y kétchup
17. ¿Qué haces para desconectar del trabajo?
De momento no tengo una respuesta clara. Me gustaría volver a hacer deporte, algo que siempre me ha gustado, pero que no hago desde que estaba embarazada de mi hija (2023). Todavía no he sabido organizar bien el tiempo para retomarlo.
18. ¿Has conquistado a alguien con un vino?
No sé si la palabra adecuada es conquistar, pero sí he tenido más de un cliente que repite y confía en mi criterio para que yo elija los vinos. Llevo poco tiempo en sala y sigo navegando el arte de saber leer bien al cliente y recomendar algo que quiero mover en la carta.
19. ¿Con qué celebrity o personaje popular te gustaría irte de vinos?
Depende. Si conoces a algún celebrity al que le guste abrir y beber buenas botellas, yo me apunto.
20. Un plato o producto que pienses que está sobrevalorado
Creo que las tartas de queso están sobrevaloradas.