Llegó de Buenos Aires a Valencia hace veinte años. En su país, Laura Ponte se licenció en Psicología –dicen que tiene un don para leer a la gente–. Su primer trabajo fue en hostelería y desde entonces se dedica a un sector que le apasiona. Laura es máster de sumiller por la Federación de Hostelería. Tras convertir Alenar Bodega Mediterranea en un referente del servicio cercano y cálido y, tras el nacimiento de su segundo hijo, se encargó de liderar con éxito la apertura de Borgia Winebar + Spirits, del que es un pilar fundamental.
1. ¿Qué vino llevas a una casa cuando te invitan a cenar con el que sabes que no vas a fallar?
Cuando me invitan a cenar y no quiero fallar pero si sorprender, llevo Les Prunes del Celler del Roure. Aunque a priori el rosado tiene muchos detractores, este es exquisito y siempre gusta..
2. Darte un homenaje para ti significa…
Hoy en día, con dos niños pequeños, darme un homenaje es algo bastante simple pero muy difícil de conseguir: ir a comer o cenar con tranquilidad, sin correr, sin mirar el reloj cada dos minutos y pudiendo disfrutar de cada plato y cada copa como se merece.
3. Tu último descubrimiento gastronómico
Mi último gran descubrimiento de este último año ha sido a Verónica Romero, viticultora a la que llegué a conocer personalmente gracias a los maridajes que realizamos una vez al mes en Borgia. He acabado admirando profundamente tanto sus vinos, sinceros y con mucha personalidad, como su forma de ser: cercana, honesta y muy ligada a la tierra.
4. ¿Qué botella has abierto que te cambió la vida (o al menos te produjo un recuerdo imborrable)?
Cambiarme la vida es mucho decir, pero Bilogia tiene algo muy especial para mí. Fue uno de los vinos de nuestra boda y cada vez que lo abro vuelvo a ese día: la gente, las risas, los brindis interminables y esa sensación de que todo estaba exactamente donde tenía que estar.
5. ¿A qué le tienes miedo?
Ahora mismo, con tanta información entrando todo el tiempo, le tengo miedo a las desgracias que no se pueden controlar, a esas cosas que sabes que pueden pasar en cualquier momento. Supongo que desde que tengo familia, todo se vive con más intensidad: te vuelves más consciente de lo frágil que es todo y de lo poco que depende de ti en algunos momentos.
6. ¿Qué guiso o plato familiar forma parte de ti?
Nací en Argentina y tengo raíces italianas, así que los tallarines con albóndigas son parte de mi infancia y les guardo mucho cariño. Recuerdo cuando ayudaba a mi nona en Argentina, haciendo bolitas de carne y extendiendo la pasta fresca por toda la cocina. Nunca volví a probar algo igual.
7. Para combatir la resaca lo mejor es…
Con niños, la resaca ya no se combate, se recuerda con nostalgia. No salgo lo suficiente como para pillarla y, además, estoy tan entrenada en dormir poco que un par de copas no me harían ni cosquillas. A estas alturas, las noches en vela ya no se deben al vino, sino a la logística familiar.
8. Lo que menos me interesa de la gastronomía es…
Lo que menos me interesa son los lugares sin alma, esas fórmulas copiadas una y otra vez que funcionan más por la decoración que por lo que pasa en el plato o en la copa. Prefiero sitios con personalidad, aunque sean imperfectos, a espacios muy bonitos donde no hay nada que contar.
9. Si fueras una uva serías… y por qué
Sería Malbec. No porque sea la más famosa, sino porque es una uva que ha sabido echar raíces lejos de donde nació y construir identidad propia con el tiempo. Es versátil, cercana, funciona tanto en celebraciones como en comidas sencillas.
10. ¿Por qué te gustaría que te recordaran?
Ojalá sea recordada como una persona justa y honesta, alguien que intentó hacer las cosas bien y tratar a los demás con respeto. Sin grandes discursos, pero siendo fiel a lo que creía y a cómo entendía la vida.
11. Última vez que pediste comida en Glovo y qué fue
Siempre un aloha poke 😊
12. ¿Cómo es tu restaurante perfecto?
Mi restaurante perfecto es uno en el que no sabes muy bien por dónde empezar porque todo apetece. Me gusta la variedad, el tapeo, pedir muchas cosas al centro y descubrir sabores nuevos sobre la marcha.
13. Tu momento más feliz asociado a la gastronomía.
Los inicios con Borgia, de camino a cumplir ya dos años. Formar parte de la creación de la carta, el equipo… no puedo más que sentir orgullo.
14. ¿A qué cocinero/a, sumiller o persona vinculada al sector admiras?
Admiro mucho a Manuela Romeralo, sumiller y profesora. Tiene la capacidad de transmitir muchísimo conocimiento, con respeto y pasión por el oficio, y eso hace que aprender con ella sea algo que realmente deja huella.
15. ¿En qué país del mundo se bebe mejor? (No vale España)
No puedo decir otro lugar antes que Argentina, aunque reconozco que me queda muchísimo por aprender de mi país en materia vitivinícola y zonas por conocer, como por ejemplo el noroeste argentino y sus vinos de altura.
16. Un placer culpable a la hora de comer o beber
Nunca poder negarme a pedir postre. Pero de culpa, nada!
17.¿Qué haces para desconectar del trabajo?
Para desconectar de verdad, necesito viajar. Me gusta idear y hacer viajes largos a otros países y pasar tiempo fuera, cambiando de ritmo y conociendo otras culturas gastronómicas. El reto ahora es hacerlo en familia, pero también lo disfrutamos mucho: encontrar la manera de que mis hijos vivan esas experiencias, descubran sabores nuevos y crezcan entendiendo el viaje como una forma natural de aprender y disfrutar.
18. ¿Has conquistado a alguien con un vino?
Conquistar no, pero sí despertar curiosidad. Me gusta compartir con mi marido todo lo que voy aprendiendo, abrir botellas que cuenten algo, descubrirle uvas, proyectos y el momento tan interesante que vive la Comunidad Valenciana. Él es el que cocina en casa, así que yo me encargo del vino.
19.¿Con qué celebrity o personaje popular te gustaría irte de vinos?
Con Mariana Enriquez y hablar de todo. Me atrae mucho su forma de mirar el mundo, tan intensa y tan lúcida, y algo oscura también.
20. Un plato o producto que piense que está sobrevalorado.
La tarta de queso, son furor últimamente.