Beber

DE CATA EN DOMAINE VILLAINE

Dominando villanos borgoñones por… montones

Hoy es viernes de dominar el mundo desde una Borgoña rebién recuperada. Con blancos y tintos, pero siendo distintos. Con Juan y en La Tintorería, tía.

Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

Hablamos de Domaine Villaine, bodega que no tiene nada de villana. De importante personaje. Copropietario de la Romanée Conti que en los años setenta decide darle vida a esta nueva casa en zona poco conocida. Con el objetivo de a hacer vinos accesibles junto a su señora para ponerlos en boga con la misma filosofía que traía en su mochila. En terrenos de una aligoté que no había generado confianza hasta que con este proyecto se afianza. Pioneros que logran logros en forma de denominación de origen con nombre de Bouzeron y molando un montón. Y se sale del montón con todas sus referencias y empezando con el Côte Chalonnaise La Fortune 2024. Pinot noir para el día a día con un tanino que es sutileza. Con ligereza y limpio de maleza. De los que te quitan cualquier pereza y te invitan a tener invitados para que lo gocen a tu lado. Entre risas, sin prisas y con unos huevos en meurette.

El Côte Chalonnaise La Digoine 2024 suma livianidad divina. Lo profundo del que nunca dice tonterías porque se centra en lo importante, aprobar las materias con las que hacerse grande. La ciencia que es estudio y resultado y que puede alcanzar lo tántrico con una de jambon persillé.

El Mercurey Les Montots 2024 es parcelario de vocabulario lapidario. Sapidez que progresa con paso firme en forma de ganador que no se rinde jamás. Calcáreos que van creciendo con el tiempo que pasa en el campo y cómo no, en una mesa bien puesta para comer un boeuf bourguignon.

Volamos a categoría de muy grande con el Rully Champs Cloux 1er Cru 2023.El peso de una fruta de la que se disfruta. Con la opulencia de un sol radiante y la identidad que hace los sueños realidad. Esos que demuestran que la materia prima prima y que rico con un pâté en croûte, prima.

Claritos bien gonitos

Pasamos a los claritos con el lindo Bouzeron Aligoté 2024. Delicadeza que es la belleza. Seña y santo o al revés, aunque de angelito tiene poco, porque es diablillo loco. Tentadora sinceridad que accede a nuestra amistad para hacernos muy japis con una tabla de quesos de la zona liderado por un époisses.

Vamos con la chardonnay Côte Chalonnaise Les Clous Aimé 2024. Sutil efervescencia. La esencia del relente que lo hace valiente. Porque es de acidez precisa que llega al mismo corazón. Uva de pulpa que no se disculpa. Y es que da lo mejor de sí y si es coq au vin, mejor que mejor.

El Saint-Aubin Les Perrières 1er Cru 2023 es a tope de frutal y cerito tropical. Animal de raza pura con su toquecito de madera aportando su vainillica. Cariñoso que no ofrece reposo, poque quiere un abrazo tras otro. De oso amoroso para despertar toda una vida. Pura y purita felicidad con unos caracoles con mucha mantequilla.  

Seguimos con cositas gonitas, porque se nos aparece el Rully Montpalais 1er Cru 2023. Tensión que provoca emoción. Con un alguito de exótico y especias espaciales. Calcáreos que son frescor de piedros que reflejan reflejos como si fueran espejos. Y poniendo los pelos de punta y hasta los pellejos con la pôchouse.

Terminamos con la primera añada del Rully Montpalais 1er Cru 2016. Amplitud de miras y de alma. Densidad con calidad que invade el paladar. Para relatar verdades de hoy en día, pero que con la existencia ganarían. Porque es de agrandarse sin punto y final, y ahora tal cual con una pasta con trufa en su temporada.  Y como no somos de adioses, decimos un hasta luego, que en dos semanas nos veremos el pelo de nuevo.

 

 

Recibe toda la actualidad
Valencia Plaza

Recibe toda la actualidad de Valencia Plaza en tu correo

Dándole al sake con todo el saque
El auge del bubble tea, el nuevo café de la generación Z