VALÈNCIA. La bibliofilia y el coleccionismo de libros es un hobby cada vez más escaso y poco difundido entre las generaciones más jóvenes. Tampoco el conocimiento sobre el patrimonio bibliográfico está tan extendido como los amantes de los libros quisieran y, para mitigar en parte esa carencia, nació hace 30 años la Sociedad Bibliográfica Valenciana Jerónima Galés, una entidad que busca, entre otros objetivos, difundir y preservar la obra literaria valenciana.
Con ese objetivo, este jueves 26 de febrero, la Sociedad ha presentado en el MuVIM su último proyecto: 30 obras del patrimonio bibliográfico valenciano, una obra colectiva que reúne treinta piezas del legado literario valenciano. El libro, coordinado por Aránzazu Guerola Inza y Miguel C. Muñoz Feliu, y editado por la entidad junto a Pentagraf, recoge investigaciones sobre esas 30 obras firmados por especialistas en filología, historia y biblioteconomía, entre otras disciplinas. La presentación contó con la asistencia del director general de Cultura, Miquel Nadal.
Desde el Llibre dels repartiments hasta la trayectoria de Vicente Blasco Ibáñez con la editorial Prometeo, este homenaje cuidadosamente editado en tapa dura, simulando la encuadernación en pasta valenciana, recorre las obras más emblemáticas del patrimonio bibliográfico valenciano como los códices medievales Pontifical de Vidal de Blanes (1536) o el Llibre del Consolat del Mar (1409). También se analiza el primer libro literario impreso en Valencia: Obres e trobes en lahors de la Verge Maria (1474) o la Biblia Valenciana de 1478. El Tirant lo Blanch, de Joanot Martorell, el primer tratado del ajedrez moderno de Francesc Vicent, Llibre dels jochs partits dels scachs en nombre de 100 o Icones et descriptiones plantarum de Cavanilles, son otros de los títulos que aparecen en la obra, así como el Virgo de Visanteta, de Bernat i Baldoví, y la trayectoria editorial de Blasco Ibáñez con Prometeo.
Un compendio de estudios de autor que contextualizan las obras cumbre del patrimonio bibliográfico valenciano y resaltan su importancia y contribución desde puntos de vista históricos, sociales y literarios.
La obra estará disponible a la venta a través de la editorial Pentagraf, responsable de su edición junto a la SBVJG.
El acto también sirvió para presentar el número 8 de Pasiones Bibliográficas, el volumen periódico de la SBVJG que recoge estudios inéditos sobre el patrimonio escrito y bibliográfico firmados por investigadores y especialistas.
Susana Bardón: “El coleccionismo de libros se está perdiendo”
La presentación de ambos volúmenes contó con la presentación de la presidenta de la Sociedad Bibliográfica Jerónima Galés, Aránzazu Guerola, y la participación de la librera anticuaria Susana Bardón, propietaria de Delirium Books en Madrid, con décadas de experiencia en la compra-venta de libros, quien departió sobre bibliofilia, sobre la tasación de estas peculiares obras y compartió anécdotas y reflexiones sobre el sector.
Entre otras cuestiones, advirtió que el coleccionismo de libros se está perdiendo: “Yo apenas tengo clientes de menos de 50 años”. En ese sentido, reconoció que los profesionales, quizá, no están sabiendo generar esa afición y es posible también que los precios sean una barrera para que más gente se interese por la bibliofilia.
“De ahí”, dijo, “es tan importante la labor que realizan asociaciones sin ánimo de lucro como la Sociedad Bibliográfica Valenciana Jerónima Galés de difusión del patrimonio bibliográfico a través de acciones como la edición del libro que hoy presentamos”.
“Es verdad que cada vez se lee menos en papel pero también es cierto que en papel quedará al final el libro más exclusivo, más raro. Por eso tenemos que generar afición, no solo por la lectura, sino también por el coleccionismo”.
Así respondía a una de las preguntas del público sobre la posibilidad de que el auge de la lectura en digital termine abocando en una desaparición progresiva de las ediciones en papel por la falta de amor de las nuevas generaciones por este formato y, a la larga, el encarecimiento de los volúmenes físicos.
Sin embargo, Bardón aseguró que otra innovación como la aparición de páginas web de compra-venta de libros no afecta negativamente al sector, “todo lo contrario: cuantas más fuentes e información haya sobre libros y bibliofilia, más crecerá la afición. Es bueno que haya competencia pero que sea seria y profesional”.