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Paco Roca: “Cuanto más escribo sobre memoria, más escribo sobre el presente”

El autor valenciano vuelve a las librerías, el próximo 28 de mayo, con su nuevo trabajo El viaje. Un cómic en el que desenreda la realidad de las relaciones de pareja a través de un protagonista que se parece mucho a él mismo

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VALÈNCIA. Al inicio de cualquier relación de pareja puede parecer que el sofá es un ente enorme. Un campo de fútbol mullido y plagado de cojines en el que todo es posible: desde imaginar la próxima cita hasta confabular con vivir bajo un mismo techo y turnarse para hacer la cena cada noche. Conforme la pareja se establece, el sofá cambia; se puede pasar de querer estar solo en uno a plantear la compra de dos por estar “más cómodos”. 

El espacio se vuelve una necesidad, la distancia toma sitio entre dos personas enamoradas y todo peligra con volver al punto de partida: el de ser dos completos desconocidos. El sofá, este objeto tan cambiante y emocional, es uno de los protagonistas de la nueva novela gráfica del valenciano Paco Roca, El viaje (Astiberri), en la que realiza una interesante, pero dolorosa reflexión sobre las relaciones de pareja

 

En este trabajo, que llega a las librerías el próximo 28 de mayo, cuenta la historia de Fran, un dibujante de cómics que se ha quedado atrapado en un pequeño pueblo de la Patagonia después de que le cancelen el vuelo para volver a España, donde había prometido a sus dos hijas que estaría con ellas en la semana de su vuelta. 

 

Con la lentitud y calma que caracteriza a los habitantes de los poblados de la Patagonia, Fran se ve obligado a relajarse en el lobby del hotel en el que se encuentra y allí conoce a Sonia, una mujer con la que tiene mucho más en común de lo que parece. Varados en mitad de la nada, Sonia y Fran viajan al pasado a través de sus relaciones de pareja y reflexionan sobre el amor que se acaba y se transforma, en un cómic en el que comparten conversación en un sofá que parece que se hace cada vez más estrecho. 

 

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-En El viaje, el lector se encuentra con un personaje que se parece mucho a ti. También se llama Francisco, tiene dos hijas y es dibujante de cómics; aunque sea un poco obvio, tengo que preguntarte, ¿hasta qué punto es una obra autobiográfica?

 

-Creo que cuando escribo siempre mezclo parte de ficción y parte de realidad, como hago con La casa. Por una parte, pienso que escribir estas historias me sirve a mí, y por otra, siento que sirve también para los demás, que se pueden ver reflejados en mis historias. Pienso: “Oye, mira esto que me ha pasado a mí; puede que te sirva a ti también”. Creo que es el enfoque que sigo en mis historias.

 

-¿Cómo surge la idea inicial de El viaje?

 

-El punto de partida es una separación que tuve hace años, y en la que aprendí que las separaciones son algo efímero. Algo que parece tan dramático al final acaba pasando, y con el tiempo creas una especie de causa y consecuencia sobre el desamor. Ves que si esto no hubiera pasado, ahora no estarías viviendo otras historias, y yo lo que quería era salir de ese dolor y hablar de mi experiencia con la separación y las que han vivido las personas de mi entorno.

 

-¿Por qué situas la historia en la Patagonia?, ¿qué aporta Sudamérica a este relato?

 

-Es por una mezcla entre la realidad y la ficción. Hace unos años tuve que estar de gira por Uruguay y Argentina, y cuando tenía que regresar a España, cancelaron el vuelo en el último momento. A mí me pilló despistado y no me pudieron recolocar junto al resto de la gente, aunque al resto de despistados como yo nos pagaron un hotel durante unos días en Buenos Aires. 

 

Esto me ayuda a encontrar el germen de la historia, porque esos días se creó una especie de burbuja entre los que estábamos esperando que nos recolocasen en algún vuelo; me pareció un buen ambiente para situar la historia. Al final, El viaje es una historia de desconocidos que se hacen conocidos muy rápido, y la Patagonia es un buen lugar en el que se toman la vida con calma y donde podía tener lugar la parte más emocional de este relato. 

 

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-Al igual que haces en El abismo del olvido en este trabajo juegas a viajar al pasado para componer una historia que sea justa con la memoria y con sus protagonistas, siempre desde un tinte emocional. ¿Cómo te hace sentir este viaje y cómo te inspira la memoria para dibujar y escribir?

 

-En El viaje hablo de la memoria de una relación que ya ha terminado, pero cuanto más escribo sobre la memoria, más me doy cuenta de que escribo sobre el presente. Al final llego a la conclusión de que hablar de la memoria no siempre es hablar sobre el pasado. Siempre creamos la memoria desde un presente, y solemos hacerlo porque hay una crisis en el momento actual. Este momento de cambio nos hace viajar al pasado para reivindicar lo que ha sucedido.

 

-¿Dirías que son las heridas las que nos hacen mirar atrás?

 

-Creo que sí, que solemos mirar al pasado porque hay heridas abiertas en el presente y entonces intentamos encontrar el origen del problema o su solución en lo que ya fue. En lo sentimental, volvemos atrás cuando ha habido una crisis, una rotura o algún tipo de separación. Solemos mirar atrás buscando motivos que nos han llevado a esta situación. El relato que hacemos cambiará en función de cómo nos queramos sentir en el presente. En ciertas narrativas escogeremos un momento de rencor y en otras un momento de amor, pero en todas reflexionaremos sobre cómo nos sentimos. 

 

-¿Puede convertirse el olvido en una buena herramienta contra el sufrimiento?

 

-Creo que no, somos lo que hemos vivido tanto como sociedad como personas, y una vez cerradas las heridas podemos guardar nuestra memoria en un cajón para seguir avanzando. 

 

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-En El viaje se habla también de la ruptura como una pastilla efervescente que, una vez se disuelve, consigue que se borre el pasado, dejando espacio “para creer de nuevo que una relación para siempre es posible”, ¿Cuál es entonces el antídoto para el dolor?

 

-Tener esperanza y pensar en que todo lo bueno puede volver a suceder. Construir una relación se basa en el amor, la comprensión y en el cariño. En querer saber sobre la otra persona un montón de cosas, y es un esfuerzo que parece que se puede desvanecer muy rápido, aunque también es apasionante volverlo a construir. Al final, por mucho que no estés con una persona, te has quedado con partes suyas irremediablemente.

 

-Además de la metáfora de la pastilla efervescente, el cómic está plagado de comparativas que hablan sobre cómo el protagonista, Fran, ve el amor. Otra de ellas, muy visual, es el hueco que se va quedando en el sofá cuando una pareja se separa, convirtiendo al mueble en un protagonista más.

 

-Quería que pasara precisamente esto, porque el sofá es un lugar en el que se hace mucha vida y que funciona de una manera totalmente diferente a la cama. Creo que funciona como un buen termómetro de la relación, porque al principio te sobra espacio y, conforme va pasando el tiempo, notas que faltaría otro sofá. El sofá muestra también a Fran solo, con una familia que ya no existe y no se sienta ahí, y creo que ayuda a comprender un pasado que ya no es real. 

 

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-El viaje ya cuenta con un proyecto de adaptación a la gran pantalla -por parte de Estela Films y Pólvora Films- que está en sus primeras fases, ¿qué nos puedes desvelar de esta adaptación al cine?

 

-No puedo desvelar nada aún porque está todo muy en el aire [ríe]; solo puedo decirte que el actor principal será un actor conocido valenciano, que trabajamos con un gran guionista y con una directora multipremiada valenciana.

 

-Tú sí que sabes enmascarar la información para la prensa, ¿me puedes contar al menos si se rodará en València?

 

-Yo espero que se pueda rodar en la Patagonia, porque todo El viaje está inspirado allí y porque me parece un emplazamiento único. Es verdad que es una película con muchos interiores y que se podría grabar en cualquier lugar, pero mi idea es que se pueda rodar en los hoteles de allí, que son muy peculiares y perfectos para que tenga lugar la conversación entre Fran y Sonia sobre su pasado y las que fueron sus parejas. Confío mucho en mi equipo multipremiado para llevar esta historia a un buen lugar; creo que en septiembre podré contar un poco más sobre este proyecto. 

 

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