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CRÓNICAS POR LOS OTROS / OPINIÓN

Los gatos del cementerio

Esta semana hemos conocido la terrible noticia que unos operarios de una patrulla de limpieza en Marruecos salen con escopetas por la noche en busca de perros callejeros para frenar las epidemias de la rabia. Hace 20 años en el Cementerio de Valencia ocurría los mismo con los gatos que allí habitaban

2/04/2016 - 

Las imágenes son horribles, en el vídeo que se difunde  por las redes se pueden ver unos treinta perros abatidos a tiros y a otro operario recogiendo cerca de sesenta cadáveres. La matanza de perros se utiliza como medida para erradicar la rabia en esta localidad al norte de Marruecos. Una práctica que podría sustituirse por campañas de vacunación y esterilización trabajadas de manera correcta y más humana aunque suponga más coste económico y de tiempo. Lo preocupante es que esta manera inhumana de atajar posibles enfermedades ocurre en otros lugares del mundo y en Valencia se practicaba hace 20 años con los gatos del cementerio. 

El cementerio de Valencia siempre ha sido un lugar perfecto para albergar colonias de gatos pero en aquellos tiempos había personas que denunciaban su presencia pues se consideraban molestas, ofendidas o amenazadas por la presencia de gatos en el cementerio, un “lugar sagrado”. Ante esas denuncias, según asegura el Grupo de Responsables de las Colonias Libres de Gatos del Cementerio Municipal de Valencia, el Ayuntamiento realizaba auténticas razzias con jaulas trampa para capturarlos y sacrificarlos en la horrible Perrera Municipal entonces existente o los envenenaba directamente en el mismo Cementerio. Darles comida estaba prohibido y quien lo hacía lo hacía mal y a escondidas. Como seguían los abandonos y los nacimientos ya que no se esterilizaba a las gatas, el problema continuaba. 

Afortunadamente este comportamiento  se ha conseguido transformar en Valencia con la ayuda del grupo de personas que empezaron a cuidar a los gatos que habitan en el cementerio por amor al arte, o mejor dicho, por amor a los animales. Con mucho trabajo, esfuerzo y tiempo, acompañados de mucha paciencia, este grupo de voluntarios han cambiado completamente la actitud y el comportamiento respecto a estos animales tanto del mismo Ayuntamiento, como del personal de mantenimiento del Cementerio y, sobre todo, de muchos ciudadanos y ciudadanas que lo visitan. Ahora, además de que se ha eliminado la Perrera Municipal y los sacrificios injustificados, las colonias aunque son mucho más numerosas y visibles que antes  están perfectamente aceptadas y respetadas por autoridades, operarios municipales y visitantes según nos cuenta Isabel.

Isabel Esteve forma parte del Grupo de Responsables de las Colonias de  Gatos Libres del Cementerio Municipal de Valencia, un pequeño grupo de personas que lleva más de 20 años cuidando de los gatos que siempre han vivido en el Cementerio. Naturalmente en tanto tiempo algunas personas se han ido y otras han venido, pero el grupo se ha mantenido y se mantiene siempre firme y estable. Algunos pertenecen a la Sociedad Valenciana Protectora de Animales y Plantas o a la Protectora Modepran  y otros se dedican exclusivamente a las colonias del Cementerio.

Cementerio de Valencia, paraíso animal

El  Cementerio de Valencia es inmenso ya que es el Cementerio Municipal y único de la ciudad de Valencia. El grupo de responsables que cuidan a las colonias de gatos en el cementerio asegura que al ser un espacio cerrado por altas tapias, es un lugar perfecto para el establecimiento de colonias de gatos pues hay tierra, césped, plantas, árboles, fuentes, lugares cubiertos ... y ningún peligro para ellos.  Además  disponen de varios cuartos cerrados y relativamente confortables con gateras en las puertas en los que tienen sus cestas, cajas, mantas y hasta algún radiador de calefacción, y en los que guardamos los sacos de pienso, medicinas, productos de limpieza, etc. Estos cuartos nos han sido cedidos por el Ayuntamiento   para el uso exclusivo de cuidadores y gatos y, además de ser utilizados para que éstos se refugien, pueden ser también utilizados como hospital o lugar de adaptación para gatos enfermos o recién llegados.

Es una de las pocas ayudas que reciben para este trabajo diario y comprometido con los animales. Desde el grupo de voluntarios aseguran que todo lo conseguido se ha hecho a base del esfuerzo de muy pocas personas, hombres y mujeres. Además del trabajo que supone el cuidado diario de los gatos, los voluntarios corren absolutamente con todos los gastos económicos, a excepción de las esterilizaciones y algún tratamiento médico que realizan la Protectora Modepran con la que el Ayuntamiento tiene un convenio, o la Sociedad Valenciana Protectora de Animales y Plantas (SVPAP). 

Cada mes los gatos consumen una media de 25 sacos de 20 kilos de pienso a 20€ el saco lo que supone un gasto fijo de 440 € al mes, sin contar otros gastos aleatorios como los gastos de veterinario, de medicinas, desparasitaciones o limpieza.  La crisis también les ha afectado a ellos y dado que la mayoría de voluntarios son jubilados o parados no pueden asumir estos gastos por mucho más tiempo y han lanzado un SOS para recibir ayuda. Necesitan patrocinadores, protectores, apadrinadores, mecenas que les ayuden de forma más o menos regular a seguir manteniendo estas Colonias de Gatos Libres. Necesitan cualquier tipo de ayuda en dinero o en especies  bien con donaciones de comida, con dinero,  la asistencia veterinaria,  las medicinas y los tratamientos. 

Además de aportaciones privadas, el trabajo que realiza este grupo de voluntarios tiene una función social importante que deberían asumir en parte las instituciones públicas o al menos ayudarles. Sería una muestra de apoyo importante y de civismo por parte del Ayuntamiento de Valencia como institución pública. De momento todo se queda en buenas palabras pero siguen a la espera de recibir ayuda de las Concejalías de Medio Ambiente –en la que se incluye Cementerio- y la recién creada Concejalía de Bienestar Animal.

Actualmente viven en el Cementerio al menos 250 gatos repartidos en unas 15 colonias, cada una con sus comederos y bebederos discretamente colocados, limpios y cuidados. Aunque el número es muy alto, los espacios son tan grandes y los animales tan discretos que no resultan agobiantes ni molestos, aunque si bien visibles. Estos gatos están limpios y cuidados y además son  hermosos, tranquilos y sociables pues están acostumbrados a la gente. Las hembras están todas esterilizadas pero al cementerio siguen llegando gatos  por los continuos abandonos  en calles, plazas, solares y edificios en desuso que las Protectoras de Animales son incapaces de absorber. Muchas gracias por el trabajo y esfuerzo diario y desinteresado que esperamos continúe con la ayuda que necesitan. 

La semana que viene... ¡más!

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