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ILUSTRES VERANEANTES

Sandra Gómez, de Las Arenas al mundo pasando por Canet

La teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia es una mujer muy joven. Me recibe en su amplio despacho tras llegar de un acto institucional. Se le ve cómoda en el cargo aunque el Govern de la Nau ha sufrido más de una tensión con nuestra Ilustre Veraneante como protagonista

29/07/2017 - 

VALÈNCIA. Comenzamos a charlar sobre la juventud y la política, me recuerda como tanto Lerma como González fueron presidentes de gobierno con menos de 40 años. Y considera que los jóvenes que sufrieron la crisis han tomado las riendas. Consigo centrar la conversación en lo que toca: el verano.

—Siempre empezamos recordando los veranos de la juventud, en tu caso diría de tu infancia, porque eres una persona muy joven. 

—Mis primeros recuerdos de verano son en Jérica. Mis padres son valencianos pero mi padre como empleado de RENFE trabajó en Jérica. Cuando era pequeña, en julio nos íbamos quince días a algún pueblecito costero: Vinaroz, Calpe, Peñíscola, Dénia,….y en agosto estábamos en Valencia y nos bañábamos en Las Arena, de hecho aún recuerdo ir a la piscina del antiguo balneario. Pasábamos la mañana en la playa, comíamos en casa y por la tarde dábamos una vuelta por el paseo marítimo y hacíamos sopars a la fresca, mi madre preparaba una caragolà muy buena, la tortilla de patata y la sandia eran un menú de verano perfecto.

—Un veraneo muy tradicional al más puro estilo valenciano.

—Bueno sí, aunque también recuerdo que siendo un poco más mayor y durante algunos años empezamos a viajar por el norte de España, especialmente Galicia –Pontevedra, Las Rías,…– porque a mis padres les gustaba mucho el turismo gastronómico y en el norte de España se come fenomenal y lógicamente se pasa menos calor en verano.

—Hay una cosa muy típica en nuestra tierra, tener una segunda casa de veraneo cercana a la vivienda habitual, a veces casi al lado y otras a unos pocos quilómetros. Como ya vivías junto al mar, ¿apartamento para verano no haría falta?

—Bueno, pues como bien dices cumplimos con esa tradición y recuerdo que a partir de los 10 años nos compramos un apartamento en Canet d’en Berenguer –zona muy típica de veraneo de la gente de los Poblats Marítims–. Allí empezamos a salir  con los amigos, y de ahí tengo el recuerdo de mi primer amor y mi primer beso. La verdad es que fue bonito, en una noche de San Lorenzo en las dunas de la playa de Canet, él se llamaba Nacho, un chico de Madrid del que estaba súper enamorada. 

—Perteneces a la generación ‘Verano Azul’, ¿hacíais pandilla e ibais en bicicleta?

—Allí se generaba un ecosistema, éramos un grupo súper grande de niños y niñas y lo pasábamos fenomenal. Hacíamos festivales de playbacks, karaoke, etc. Cuando fuimos creciendo los grupos se reducen un poco y comenzamos a salir por las noches, me acuerdo de la zona de Nova Canet donde se iba por las noches. Ahí me acuerdo lo bien que lo pasábamos en Escuela de calor, un histórico local que acabó cerrando y nos desplazamos a Puerto Rico en Puerto de Sagunto.

—¿Las amistades de verano perduran o son pasajeras?

—Mi mejor amiga, Isa, la conocí veraneando en Canet. Es del Cabañal, veraneaba en los mismos apartamentos que mi familia y nuestra amistad es total. Con ella he crecido, vivido mi adolescencia, hemos estudiado juntas (colegio e instituto), hemos crecido juntas, hemos tenido novios, amigos, pese a realizar diferentes carreras quedábamos a estudiar juntas.  

—Saliste del nido familiar en tu juventud y comenzaste a viajar, cuéntame que sitios has visitado.

—Mi primer viaje fue a Barcelona, era la primera vez que me dejaban viajar con mi novio de la facultad y guardo un gran recuerdo. Otros veranos fuimos a Formentera con amigas –recomiendo a todo el mundo que conozcan las islas, son espectaculares–. También estuve algún verano en Almería. Otro de mis destinos fue Lanzarote, porque yo en verano siempre playa, visitar ciudades prefiero en otras épocas del año pero en verano me encanta ir a la playa.

Sandra Gómez como tantos otros jóvenes de su generación combinó estudios y trabajo, durante muchos veranos hizo de azafata, de camarera y con más estabilidad en Caixa Cataluña.

—Y fuera de España, ¿qué lugares has visitado en verano?

—Los últimos veranos he viajado a diferentes destinos. Tras un accidente de coche y pasar un verano en cama, ese año en septiembre fui a Malta y me pareció un lugar fantástico, que combina un rico patrimonio histórico y unas playas estupendas; a Turquía fui a un encuentro de jóvenes europeos ‘Youth in action’ donde trabajábamos sobre un tema de actualidad política a nivel europeo; a Canadá me fui a estudiar inglés un verano. El verano pasado estuve en Miami y me sorprendieron muy gratamente los parques de atracciones en Orlando, Florida, por supuesto visitamos Disney World y me encantó –nunca había visitado un parque así y ver a los niños tan felices fue precioso–; también me pareció fascinante la combinación y fusión de cultura americana y latina, especialmente cubana, que se vive en Miami.

—¿Tienes alguna costumbre o tradición que repitas todos los veranos?

—Desde hace algunos años hago el Camino de Santiago con mi familia, nos hemos marcado el reto de hacerlo completo repartido en varios años –porque no tengo tiempo para hacerlo de una vez–. Este año empezaremos en Estella y la idea es llegar a Burgos, en una semana empezaremos. Lo tomo como una excusa para pasar tiempo con mi familia, porque la política es muy intensa y los veo muy poco y necesito esa convivencia para pelearnos, reírnos, enfadarnos pero en definitiva mantener el vínculo familiar.  Y en el Camino andas, compartes, reflexionas y además me encanta visitar los pueblecitos del norte de España y me gusta mucho el turismo gastronómico que me recuerda a mis viajes de niña con mis padres.

—Como teniente de alcalde asumes la alcaldía los primeros días de agosto, pero ¿qué planes tienes para este verano? ¿algún viaje?

—Este año me voy a Kenia, surgió una oferta interesante y vamos a visitar un Parque Natural y las playas de Diani al sur de Mombasa que también la visitaremos. Ese viaje lo haré con mi pareja, queremos descansar y desconectar. Me apetecía muchísimo ver África y conocer de cerca un continente tan cercano y tan apasionante.

—El mejor momento del verano es…

—El primer día de las vacaciones, es una sensación indescriptible, ver que tienes por delante quince días. Cuando trabajaba de abogada disfrutaba mucho en julio y los fines de semana los aprovechaba mucho, podía ir a los municipios costeros de la Comunitat –Jávea, Alfás del Pi, la Isla de Tabarca que es un auténtico lujo–, también iba a festivales de música. Pero ahora no puedo por las obligaciones profesionales y por ello las vacaciones las disfruto con mayor intensidad y su inicio es un momento mágico.

—¿Qué es el verano para Sandra Gómez?

—Celebrar mi cumpleaños a finales de julio es mi particular inicio del verano. Y ponerme las chanclas, un vestido playero y disfrutar de la gastronomía con especial atención a los aperitivos y helados. Me encanta el Mediterráneo.

—Lecturas de verano…

—Para mí el verano siempre va ligado a la lectura de varios libros. Acabo de terminar Stoner de John E. Williams y este verano estoy con Individus com nosaltres, el último de Ferran Torrent. En verano parece que el tiempo se alarga y se puede leer con más calma y paz.

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