VALÈNCIA. La Ronda Oeste de Vilamarxant supera su primera fase y se acerca a la licitación de las obras. La Generalitat Valenciana ha aprobado definitivamente el proyecto de construcción de este primer tramo, una actuación valorada en 13,6 millones de euros que permitirá crear una nueva vía al norte del municipio para desviar el tráfico de paso de la CV-50 y aliviar así la congestión que soporta en la actualidad el casco urbano.
En una resolución publicada este jueves en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), la Dirección General de Infraestructuras de Transporte Terrestre indica que ya se ha emitido el informe favorable del Servicio de Supervisión y Coordinación Técnica de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación. Con todo, la aprobación definitiva de esta primera fase permite continuar con la tramitación necesaria para sacar las obras a concurso.
De hecho, la intención del departamento es licitar la actuación este 2026, tal y como avanzó Valencia Plaza. La futura ronda pretende resolver uno de los principales problemas de movilidad y seguridad vial de Vilamarxant. En la actualidad, el municipio está atravesado por dos carreteras con un elevado volumen de tráfico: la CV-50, integrada en la red básica autonómica, y la CV-370, gestionada por la Diputación de Valencia.
Ambas discurren por el casco urbano y se cruzan en una intersección regulada por semáforos, una situación que provoca congestiones y problemas de seguridad, además de afecciones derivadas de la contaminación acústica y atmosférica. En el caso de la CV-50, la intensidad media supera los 11.600 vehículos diarios, incluidos cerca de 350 camiones.
La carretera atraviesa Vilamarxant de sur a norte con un carril por sentido y atraviesa suelos urbanos, industriales, residenciales y no urbanizables. Por su parte, la CV-370 cruza el municipio de ese a oeste y presenta una problemática similar. La solución que plantea la Generalitat pasa por sacar el tráfico de paso del núcleo urbano mediante un nuevo trazado que conectará ambas carreteras por el norte de la población.
Dos carriles por sentido y un itinerario ciclopeatonal
La primera fase contempla precisamente la construcción de esta ronda entre la CV-370 y la CV-50. En su tramo prioritario, la nueva carretera tendrá dos carriles por sentido, arcenes exteriores e interiores y una mediana ajardinada. A ello se sumará un carril ciclopeatonal protegido mediante un separador vegetal, de forma que los desplazamientos a pie y en bicicleta queden segregados del tráfico.
La velocidad de proyecto será de 60 kilómetros por hora en el eje principal y de 40 kilómetros por hora en las intersecciones. En otro de los tramos se dispondrá un carril por sentido, arcenes y una vía de servicio de seis metros de anchura para garantizar el acceso a las propiedades. También se habilitará un carril ciclopeatonal segregado de 3,5 metros.
Además, el proyecto incluye distintas rotondas para conectar la nueva ronda con las principales carreteras y caminos de la zona, así como caminos de servicio bidireccionales, sistemas de drenaje, iluminación de glorietas y accesos y la señalización completa de la vía. Las obras contemplan también la reposición de los servicios y cerramientos que puedan resultar afectados, junto con medidas de integración paisajística y protección ambiental.
La actuación completa requiere una inversión de 23 millones de euros y ha tenido que ser redefinida por la Conselleria. El proyecto inicial, cuyo presupuesto rondaba los 12 millones, fue revisado por la Generalitat al considerar que se encontraba desactualizado y que el coste real de las obras era superior. La actualización elevó la inversión prevista hasta los 23 millones y obligó a replantear el proyecto y su financiación.
Además, la Dana del 29 de octubre de 2024 hizo necesario modificar la solución prevista sobre el barranco de Teulada. La estructura proyectada tuvo que ser redefinida, lo que llevó a adaptar la actuación y dividirla en dos fases con el objetivo de hacer viable su ejecución y poder poner en marcha las obras lo antes posible.
Una reivindicación histórica del municipio
La aprobación de la primera fase llega después de la presión por parte del Ayuntamiento de Vilamarxant para desbloquear una infraestructura que el municipio reclama desde hace décadas. El año pasado, el consistorio volvió a reclamar avances ante los retrasos acumulados y, ya este 2026, todos los grupos políticos con representación municipal aprobaron por unanimidad una declaración institucional para exigir que se aceleraran los trámites y se ejecutara la Ronda Oeste con carácter prioritario.
El alcalde, Héctor Troyano, también remitió una carta a la Conselleria para reclamar información sobre la financiación, los plazos y el estado de una actuación que llevaba años sin concretarse. La reivindicación se produjo después de que la revisión del proyecto y el incremento de su presupuesto abrieran dudas sobre el encaje económico de la infraestructura.

- La corporación municipal de Vilamarxant exige la ejecución de la Ronda Oest. - Foto: AYUNTAMIENTO DE VILAMARXANT
La presión municipal se intensificó tras el grave atropello sufrido por una vecina de 91 años en la travesía de la CV-50. Ciudadanos Vilamarxant registró entonces un escrito ante la Conselleria para reclamar actuaciones urgentes en la carretera y solicitar información sobre el proyecto, al considerar que la situación de la vía se había vuelto "insostenible". La formación reclamó también medidas provisionales mientras no se ejecutara la ronda, entre ellas una reducción de la velocidad, una revisión de los tiempos semafóricos y un refuerzo de la señalización.
Desde la Conselleria que dirige Vicente Martínez Mus han defendido durante los últimos meses que la Ronda Oeste es "una infraestructura prioritaria" para la Generalitat y han previsto la licitación de las obras para este 2026. La Conselleria también ha señalado que la actuación contará con financiación estatal a través del convenio suscrito para inversiones en infraestructuras.