VALÈNCIA. El Túria ya no es el que era en muchos de sus tramos y se nota, especialmente, en lugares donde la Pascua siempre tuvo una imagen muy concreta: mesas a la sombra, familias reunidas en torno a los paelleros o disfrutando del dulce típico de estas fechas, la mona. Un año y medio después de la Dana del 29 de octubre de 2024, esa estampa no podrá repetirse de la misma manera en enclaves tan frecuentados como Riba-roja y Gestalgar, dos accesos habituales al Parque Natural del Túria durante esta temporada.
La riada no solo arrasó mobiliario urbano, merenderos, pasarelas de madera o zonas recreativas. También modificó físicamente el cauce y sus márgenes. El agua se llevó por delante parte de la ribera y, con ello, cambió las líneas del dominio público hidráulico. Eso implica que en algunos puntos donde antes había mesas o paelleros, ahora ya no se podrá volver a construir nada.

- Imagen de archivo de los daños de la Dana en el río Turia a su paso por Riba-roja. - Foto: AYUNTAMIENTO DE RIBA-ROJA
En cuanto a los daños estimados en este entorno, la Generalitat cifró en 21,5 millones de euros la magnitud del impacto de la Dana. El centro de visitantes de Vilamarxant quedó inutilizado y cuatro de las seis rutas oficiales —la roja (la Pea), azul (del Palmeral), verde (Fluvial del Túria) y violeta (del Agua)— resultaron intransitables. Las áreas de uso público en municipios como Pedralba, Benaguasil, Riba-roja, la Presa de Manises, la playa fluvial de Bugarra o las zonas de baño de Gestalgar fueron arrasadas. Solo las rutas amarilla (Les Rodanes) y rosa (La Vallesa) lograron sortear el golpe de la riada.
Alternativas ante un parque natural sin servicios habilitados
Por proximidad a València, el parque fluvial del Túria en Riba-roja concentraba cada año a centenares de personas que acudían a pasar el día. Allí había sombra arbolada, mesas, aseos, zona de aparcamiento y puentes de madera que conectaban ambas márgenes del río para facilitar el paso. Sin embargo, en la actualidad, ese espacio no está operativo. Desde el Área de Turismo explican a Valencia Plaza que la Dana "se llevó todo el mobiliario" y también los puentes que estructuraban el recorrido fluvial.
Los caminos no están habilitados y solo se puede acceder a tramos muy concretos. En estos momentos se trabaja en la limpieza del entorno, en la reconstrucción del Puente Viejo y en una futura reforestación de la zona, pero el área recreativa no podrá reabrirse para estas fechas. Ante esa situación, el ayuntamiento ha optado por trasladar la oferta de naturaleza a otras áreas que se vieron menos afectadas. La principal alternativa es la Ruta del Valle de Porxinos, un itinerario por bosque mediterráneo, perfectamente señalizado y en buenas condiciones, con un recorrido circular de 9,18 kilómetros y variantes más cortas.

- Imagen de archivo de los daños de la Dana sobre el Pont Vell de Riba-roja. - Foto: AYUNTAMIENTO DE RIBA-ROJA
El trazado pasa por un árbol monumental y restos de un acueducto romano, y es allí donde se están concentrando las principales actividades de senderismo que organiza el consistorio. Además, el municipio ha reforzado su programación cultural y patrimonial para estas fechas. Las visitas guiadas previstas los días 4 y 5 de abril ya están completas y solo quedan plazas para el día 6.
El siguiente fin de semana, que coincide con la festividad de San Vicente, se celebrarán jornadas de puertas abiertas en el yacimiento visigodo de Pla de Nadal. Desde finales de marzo también se han retomado los descensos en kayak y tubing por tramos tranquilos del río, una de las pocas actividades que permiten seguir disfrutando del Túria desde el agua mientras la ribera continúa en obras.
Una Pascua diferente en el entorno del Túria
En Gestalgar, la Pascua estaba ligada a dos puntos concretos: su piscina natural —conocida como 'la playita'— y la zona de Peña María. Ambas áreas recreativas, pegadas al cauce, quedaron gravemente afectadas por la riada. El alcalde, Raúl Pardos, explica a este diario que en la actualidad se puede acceder a estos parajes y pasar el día, incluso bañarse, pero insiste en que "no están como estaban antes de la Dana".
La fuente de Peña María no está reparada y el paso hasta ella no se ha podido reconstruir. En 'la playita', el acceso al río está abierto, pero el merendero y la zona de paelleros no se han repuesto. "Los parajes están bonitos, se puede venir a pasar el día, pero no están acondicionados al cien por cien", resume Pardos, quien reconoce que los plazos de las obras y la falta de recursos están ralentizando la recuperación.
Tras la riada, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha redefinido las líneas del dominio público hidráulico. "Lo que el río se ha comido, lo ha reclamado", apostilla el alcalde de Gestalgar. En esas zonas ya no se podrá construir nada. En otras con menor riesgo de inundabilidad, será necesario tramitar autorizaciones específicas. Parte de lo que existía antes, por tanto, no podrá volver a levantarse en el mismo emplazamiento.
Sot de Chera recupera dos pasarelas sobre el río a tiempo para Pascua
La situación difiere en otros puntos del interior de la provincia, ya que hay municipios que sí han logrado recuperar infraestructuras a tiempo para estas vacaciones. Es el caso de Sot de Chera, donde la Generalitat ha puesto en marcha dos nuevas pasarelas peatonales sobre el río Sot coincidiendo con el inicio de la Semana Santa: la del Cerrao y la del camino del Cementerio, ambas completamente destruidas por la riada.
El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, visitó este jueves la fase final de las obras junto al alcalde, Tomás Cervera, y otros responsables autonómicos. Estas actuaciones, de competencia municipal, fueron asumidas por la Generalitat ante la urgencia y la imposibilidad material del Ayuntamiento para ejecutarlas. Forman parte de un paquete de 60 intervenciones locales asumidas por el Consell, de las que ya se ha ejecutado el 90 %.
Las nuevas pasarelas, metálicas y con tres metros de ancho útil, se han diseñado sin apoyos intermedios en el cauce, lo que multiplica su capacidad hidráulica respecto a las estructuras anteriores. En el caso de la del Cerrao, esta capacidad es cuatro veces superior. Además, se ha reconstruido la senda hacia este paraje y el acceso al municipio. A ello se suma la puesta en servicio del nuevo puente de Tejería, también ejecutado por la Generalitat, con 40 metros de longitud y 10 de anchura, dos carriles y acera peatonal, y un 50 % más de capacidad hidráulica que el original. La inversión conjunta en estas infraestructuras asciende a 2,5 millones de euros.

- Una de las nuevas pasarelas sobre el río Sot en Sot de Chera. - Foto: GVA
Con todo, el resultado es un cambio evidente en el mapa tradicional de la Pascua en el interior valenciano. Este año, quienes se acerquen al entorno del Parque Natural del Túria encontrarán senderos alternativos por el monte, visitas guiadas y actividades controladas en el río, pero no las zonas de mesas, sombra y paelleros junto al agua que durante años definieron estas fechas. Al mismo tiempo, otros espacios muy frecuentados por los excursionistas en Pascua, como la Ruta del Agua, ya se han recuperado y vuelven a estar plenamente transitables. La naturaleza sigue siendo el principal reclamo, pero el escenario ha cambiado. Y, en algunos puntos del parque natural, todavía tardará en parecerse al que los visitantes recuerdan.