VALÈNCIA. Un edificio de seis plantas en la calle Els Arcs se prepara para mudar de piel en el centro histórico de Gandia. El inmueble, que hasta el pasado mes de febrero era de uso comercial, está llamado a convertirse en un hotel boutique de cuatro estrellas con 45 habitaciones —nueve por planta—, zonas comunes y servicios como gimnasio o salas polivalentes en el sótano. Para ello, el Ayuntamiento de Gandia ha sacado a información pública el Programa de Actuación Aislada (PAA), un instrumento urbanístico que ordena la intervención y que sitúa el proyecto en su recta final administrativa.
El anuncio se ha publicado este jueves en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) y abre un plazo de 45 días para presentar alegaciones. Se trata de un paso necesario para ejecutar la actuación sobre el inmueble, situado en el número 6 de la calle Els Arcs y sobre una parcela de 346,55 metros cuadrados. Cabe recordar que el proyecto parte de la modificación número 98 del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Gandia, aprobada el pasado mes de febrero, que habilitó el cambio de uso del edificio a hotelero.
A partir de ahí, el PAA permite desarrollar la actuación mediante gestión directa del propietario, sin concurrencia competitiva ni división del ámbito, ya que se trata de una única finca y un único titular. La iniciativa está impulsada por la mercantil Juesvic, que dispone del 100% de la propiedad del inmueble y asume de forma íntegra el desarrollo. Esta circunstancia simplifica el proceso urbanístico y económico, al concentrar en un solo agente tanto la promoción como la ejecución de la rehabilitación.
La intervención se centra en adaptar el edificio sin alterar su volumen ni su altura. El inmueble, construido con seis plantas sobre rasante y sótano, mantendrá su configuración exterior, mientras se reorganiza por completo su interior para acoger el nuevo uso hotelero. Además, la actuación no incrementa la edificabilidad ni introduce cambios en la volumetría, limitándose a una adecuación funcional del inmueble.
Así se distribuirán los servicios del futuro hotel
En cuanto a su distribución, se prevé que en la planta baja se sitúen las áreas comunes, con recepción, espacios de atención al cliente, cafetería, cocina y zonas de estancia. Las cinco plantas superiores se destinan a habitaciones, con un total de 45 unidades, entre las que se incluyen distintas tipologías como dobles y junior suites. Todas ellas estarán organizadas en torno a un esquema que combina fachada y patio interior para garantizar ventilación e iluminación.
En el sótano se concentran los servicios internos, con gimnasio, sala polivalente, lavandería, instalaciones técnicas y dependencias para el personal. Asimismo, el edificio contará con dos accesos diferenciados desde la calle —uno para clientes y otro para servicio— y con dos núcleos de comunicación vertical independientes, lo que permitirá separar los flujos internos y optimizar el funcionamiento del establecimiento.
Al tratarse de un ámbito ya urbanizado, la intervención no requiere grandes obras de urbanización, solo las habituales en suelo urbano, como conexiones a redes de suministro o adecuación de las instalaciones. Tampoco se prevén cesiones de suelo. Con todo, la transformación del edificio se enmarca en la estrategia municipal de reforzar el turismo vinculado al casco histórico, de modo que se amplía la oferta hotelera en una zona donde la disponibilidad de este tipo de plazas es limitada, lo que favorece un modelo menos dependiente del conocido como "sol y playa".