Comunitat Valenciana

Compromís vuelve a quedarse solo en su nuevo intento de reformar el Estatuto de Expresidentes

La norma, a la que están acogidos cuatro exlíderes autonómicos, permite contar con una oficina, dos puestos de asesor, un chófer y un vehículo del parque público de la Generalitat Valenciana, entre otras cuestiones.

  • El síndic de Compromís, Joan Baldoví.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

VALÈNCIA. Hay historias que se repiten. La de intentar modificar la ley de Expresidentes sin éxito es una de ellas. El enésimo intento de cambio, esta vez impulsado por Compromís, tampoco saldrá adelante. Es una cuestión que ya se preveía, porque para reformar esta norma es necesario el respaldo de al menos 60 diputados, para lo que es preciso contar con el voto favorable de la bancada popular. En vilo estaba un posible respaldo de Vox por aquello de eliminar "gasto superfluo" de la Administración autonómica, pero finalmente han rechazado dar su apoyo a la proposición. Es por ello que se prevé que la votación de este jueves se salde con el respaldo de los 15 parlamentarios de la coalición valencianista, la abstención del PSPV y los votos en contra de PP y Vox. 

Curiosamente se da la misma situación que hace apenas 10 meses, cuando otra proposición de Compromís (idéntica a la actual) para retirar "privilegios" a los expresidentes autonómicos acabó con el único voto favorable del grupo que encabeza Joan Baldoví. Los voxistas coinciden con Compromís en el fondo de la cuestión e insisten en su planteamiento favorable a la eliminación de "grasa" en el gasto público mediante "medidas de austeridad", pero consideran que no deben apoyar la proposición para no ‘hacer el juego’ a los valencianistas y porque la propuesta "busca el encarnizamiento sobre una persona" concreta, es decir, sobre el expresidente Carlos Mazón.

"Si quieren una fiesta, que se la paguen ellos", ha valorado el síndic de Vox, José María Llanos, que ha sido tajante en su posicionamiento al respecto de esta medida concreta: "Evidentemente no vamos a apoyar el juego coyuntural, el circo y la fiesta de Compromís". En todo caso ha insistido en que "habrá que abordar la eliminación de privilegios" y reducir el gasto público. En este sentido, ha remarcado que el Consell PP-Vox redujo el número de asesores a la mitad, un tope sobre el que, no obstante, cabe recordar que ha sido suprimido por el Consell que encabeza Juanfran Pérez Llorca. En cualquier caso, ha sentenciado: "No será Compromís el que nos marque la agenda". 

Por su parte, Baldoví ha considerado que personajes como Zaplana, Olivas o Mazón "han ensuciado el nombre de una institución centenaria para los valencianos y las valencianas". "Compromís considera que un presidente debe tener el respeto y consideración de esta institución cuando lo necesite, pero no de forma permanente. No hacemos ningún favor ni a la institución ni a este Consell manteniendo esta ley", ha apuntado el síndic, que ha insistido en que la dignidad de un expresidente "no se mide por que tenga un piso en la zona más exclusiva de Alicante con vistas al mar". 

Desde el PSPV, la diputada María José Salvador, ha coincidido con Muñoz en cargar contra Mazón y reclamar que renuncie a sus beneficios en virtud del estatuto de Expresidentes. No obstante, ha asegurado que los socialistas no están "en el discurso fácil de hacer oposición". "No podemos legislar con aquello que afecta a los expresidentes pensando en una persona", ha remarcado la parlamentaria, que ha remarcado que su grupo se mantiene en una posición coherente, pues en las anteriores legislaturas tampoco respaldó una posible reforma de esta norma.

El PSPV defiende la "valía" de los expresidentes Lerma y Puig

La propuesta, como en otras ocasiones, tampoco encaja a los socialistas, que creen que no deben ponerse a todos los expresidentes "en el mismo saco", pues creen que figuras como Joan Lerma y Ximo Puig  "son figuras valiosas de la sociedad valenciana". "Nosotros apoyamos que Mazón deje de ser diputado y creemos que hay motivos sobrados para que no se acoja a la ley de expresidentes; es Carlos Mazón el que está manchando la figura de expresidentes", ha expresado el síndic del PSPV, José Muñoz, sobre un expresidente que no ha estado presente en el hemiciclo durante el debate de esta proposición pese a su condición de diputado.

El síndic del PP, Nando Pastor, ha evitado entrar en el contenido de la modificación y se ha centrado en preguntarse por qué Compromís "desaprovechó ocho años de mayoría - durante el Consell del Botànic - para sacar esto adelante". "Hace solo tres años de esto. Estaban gobernando", ha insistido Pastor, que ha considerado que los valencianistas "nunca" tendrán un expresidente, por lo que están "muy a la trinchera" en este aspecto. 

Más de siete millones de coste desde su creación

Esta norma fue impulsada en 2002 tras un acuerdo entre PP y PSPV poco antes de la salida de Eduardo Zaplana como presidente de la Generalitat. La norma define una serie de beneficios a los que pueden acogerse los exjefes del Consell una vez concluido su mandato. Entre otras cosas, se les permite ser miembros natos del Consell Jurídic Consultiu (CJC) con una retribución de en torno a 75.000 euros anuales durante un plazo que depende del tiempo que haya estado al frente del Gobierno autonómico. 

La norma establece que los expresidentes serán miembros natos de este órgano durante 15 años en el caso de que hayan sido jefes del Consell durante al menos una legislatura completa. Si no acaban la legislatura, pero están al menos dos años ejerciendo el cargo, serán miembros por un periodo igual al tiempo que hayan sido presidentes. En el caso de Mazón, podrá serlo durante algo más de tres años. 

Este estatuto, además, permite a los expresidentes poder tener una oficina de apoyo una vez concluido su mandato con tres puestos de personal eventual: dos con funciones de asesoramiento y uno de conductor. En este sentido, la Generalitat dispondrá de la "dotación presupuestaria" para el funcionamiento de esta oficina, un automóvil del parque móvil autonómico y "un local adecuado para la instalación de la mencionada oficina".

Según cálculos realizados por Compromís, el coste de estos beneficios desde su entrada en vigor supera los siete millones de euros. Este 2026 se espera que el gasto global de las cuatro oficinas activas roce los 850.000 euros, teniendo en cuenta que un departamento completo (oficina, coche, asesores y chófer) tiene supone un gasto de 231.000 euros anuales. 

Respecto al organigrama de las diferentes oficinas de expresidentes, cabe recordar que cada exjefe del Consell tiene derecho a 'fichar' a tres personas: dos en condición de asesores y una como conductor. Francisco Camps cuenta con una oficina en el centro de València y dispone de dos asesores. En el caso de Alberto Fabra, su departamento se sitúa en el centro de Castellón de la Plana y tiene cubiertos los tres puestos a los que tiene derecho. Ximo Puig, por su parte, cuenta con una oficina en la plaza del Ayuntamiento de València y dispone de dos asesores y un chofer. En el caso de Carlos Mazón, tal y como contó este periódico, su despacho se encuentra en la Explanada de Alicante y ha nombrado un total de dos personas: un asesor y un conductor.

Recibe toda la actualidad
Valencia Plaza

Recibe toda la actualidad de Valencia Plaza en tu correo