VALÈNCIA. Las administraciones trabajan en mejorar sus sistemas internos de alerta frente a las inundaciones después de la Dana. Mientras la Generalitat Valenciana se encuentra más avanzada en su sistema de ayuda a la decisión, el Gobierno central está a punto de adjudicar su contrato para el nuevo sistema de alerta temprana para la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) . Con la coincidencia de que serán las mismas empresas las encargadas de diseñar ambos programas.
La administración autonómica fue la primera en ponerse manos a la obra para contar con un sistema de ayuda a la decisión frente a inundaciones del que no disponía cuando llegó la riada del 29 de octubre de 2024. Fue pocos días antes cuando el departamento de Emergencias hizo el encargo a la UTE conformada por Aquatec (del Grupo Agbar, ahora propiedad de la francesa Veolia) e Hydrometeorologial Innovative Solutions. Lo hizo por valor de 566.000 euros y con un año de retraso debido a los trámites presupuestarios, como publicó Valencia Plaza, por lo que en la Dana todavía se estaba empezando a trabajar en este sistema, que estará listo a finales de este año.
Con todo, se ha dado la circunstancia de que esas mismas empresas, junto a otra tercera -Cubit-, son las que, si no hay ningún contratiempo, se llevarán el contrato para la elaboración del sistema de alerta temprana de la CHJ. Este diario contó a principios de semana que la mesa de contratación de la Dirección General del Agua ha propuesto la adjudicación del encargo a la UTE por casi un millón de euros tras haber superado a las otras cuatro ofertas que concurrían al proceso. Su plazo de ejecución está fijado para dos años, por lo que no sería hasta 2028 cuando estaría completamente instalado.
Cabe destacar que no se trata exactamente de la misma herramienta: hay que distinguir entre un sistema de ayuda a la decisión -el que tendrá la Generalitat Valenciana- y un sistema de alerta temprana -el de la CHJ-. Aunque ambas cosas están relacionadas, la primera es un programa más general que permite "la predicción del comportamiento de los riesgos meteorológicos e hidrológicos" analizando datos pluviométricos, realizando análisis estadísticos, interpolando caudales circulantes y emitir alertas en base a algoritmos propios sobre previsión de lluvias, vulnerabilidad de bienes y personas y acumulaciones de agua en entornos urbanos.
El sistema de alerta temprana, por su parte, es una tecnología que además realiza avisos semiautomáticos en situaciones de crecidas. Así, permitirá disponer y mostrar automáticamente y en tiempo real, información sobre las variables climáticas, hidrológicas y de estado de los caudales en ríos y estado de las infraestructuras hidráulicas que son "significativas" así como controlar y optimizar, a corto plazo, la operación de los embalses, canales y conducciones principales de una cuenca, fundamentalmente a efectos de control de avenidas. Y lo que es más importante: hacer previsiones a corto plazo sobre la posible evolución de niveles y caudales en los ríos de una cuenca y generar automáticamente alarmas o avisos, lo cual permitiría minimizar los daños causados por avenidas e inundaciones.
En la zona afectada por la Dana, la CHJ ya instaló un primer sistema de alerta temprana, aprovechando las obras urgentes de reconstrucción, si bien es un programa piloto que está por completar. "En esta actuación de emergencia se incluyó una primera implantación de un sistema de alerta temprana en las áreas más afectadas por la Dana, lo que podría facilitar la emisión de avisos hidrológicos", explicó en uno de sus informes remitido a Les Corts Valencianes. Se ha implantado en el barranco del Poyo, el Río Magro y la cuenca vertiente al embalse de Buseo. Pero está por completar con el nuevo contrato, a punto de adjudicar.