VALÈNCIA. El gigante valenciano Power Electronics ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación superior a los 1.300 millones de euros, lo que supone un crecimiento de más del 20 % respecto a los 1.091 millones de euros registrados en el ejercicio anterior. Esta evolución positiva de los ingresos se ha reflejado también en sus resultados, con un EBITDA superior a los 250 millones de euros. Este crecimiento se ha apoyado en el mercado estadounidense, que es desde hace años su principal mercado, representando aproximadamente el 70% de su facturación total.
Tanto es así que en un principio la compañía anunció la construcción de una nueva planta productiva en EEUU, con una inversión de más de 300 millones de dólares para aumentar su capacidad de fabricación en ese país en más de 20 GW. No obstante, ese proyecto se ha pospuesto a la espera de que se resuelva la actual tensión geopolítica.
Eso sí, sus planes de crecimiento en el país siguen adelante, donde ya cuenta con una plantilla de 600 trabajadores. Por ello, a lo largo de este año, Power Electronics arrancará la producción en una nave de 20.000 metros cuadrados en Houston, explican desde el grupo, uno de los líderes mundiales en fabricación de seguidores solares y sistemas de almacenamiento energético.
No obstante, de cara al futuro, la compañía aspira a minimizar su dependencia con el país que ahora dirige Donald Trump. "Queremos que no pese tanto en el negocio. En 2026, esperamos facturar en torno a 1.800 millones de euros y que EEUU represente el 50%", señaló hace unos meses Lalo Salvo, vicepresidente técnico del grupo, en una jornada organizada por Fundación LAB y el Ivie.
En cualquier caso, destacan que es un mercado estratégico para la compañía como demuestra el hecho de que se llegó a plantear la posibilidad de llevarse a Estados Unidos el 60% de la producción de su planta valenciana en Llíria con el fin de reducir el impacto de los aranceles iniciales de Trump. Un movimiento que ahora mismo es contrario a su hoja de ruta, más enfocada en ganar cuota en otros mercados altamente competitivos como Australia y Reino Unido.

Por otro lado, Power Electronics mantiene su apuesta por el talento y el crecimiento sostenible del empleo. A cierre del ejercicio 2025, la plantilla alcanzaba las 3.685 personas, frente a las 3.391 del ejercicio anterior. La compañía destaca además su compromiso con la industria y el empleo local, con más de 2.800 empleados directos y más de 14.000 empleos indirectos en España.
"El crecimiento alcanzado en 2025 es el resultado de una estrategia empresarial sólida, basada en el servicio, la calidad y el talento y con una firme apuesta por la innovación tecnológica", señala David Salvo, CEO de Power Electronics.
De cara a 2026, sus perspectivas de crecimiento son "sólidas", a pesar de un entorno marcado por incertidumbres macroeconómicas y geopolíticas, especialmente relevantes en el mercado estadounidense. "En este contexto, Power Electronics seguirá acometiendo nuevas inversiones para incrementar su eficiencia y su capacidad productiva, tanto en España como en Estados Unidos, como hubs productivos estratégicos para el crecimiento futuro", subrayan desde la compañía.