València

Comercios del centro reclaman a Catalá revisar la "desproporcionada" ocupación de la calle en Fallas

Muestran su "profundo cansancio y hartazgo" ante las dificultades de acceso, los "incumplimientos" del bando y los "problemas logísticos"

  • Imagen de archivo de la alcaldesa de València, María José Catalá.
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VALÈNCIA (EP). La asociación de Comercios València Centro ha dirigido un escrito a la alcaldesa de València, María José Catalá, para mostrar el "hartazgo" del sector ante la "consolidación de un modelo de ocupación del espacio público claramente desproporcionada" en Fallas y la "dinámica de tolerancia implícita hacia los excesos".

Frentre a esta situación, ha reclamado revisar "de forma integral el modelo de gestión del espacio público" durante las fiestas y abordar "sin demora" la problemática para "evitar las innumerables incidencias producidas".

Los comerciantes han avanzado que presenterán sugerencias de modificación en "bastantes" directrices del Bando Fallero para una "nueva redacción más que necesaria" del mismo, según se desprende del escrito consultado por Europa Press.

El sector ha criticado la "inacción prolongada en la gestión del espacio público durante las fallas y la necesidad de restablecer el principio de legalidad".

La asociación de comerciantes ha lamentado que "la realidad que vive la ciudad durante el mes de marzo pone de manifiesto una situación que cada año resulta más difícil de justificar: la consolidación de un modelo de ocupación del espacio público claramente desproporcionado, basado en la ocupación intensiva de calles y plazas mediante carpas, churrerías, puestos de venta ambulante, barras, terrazas ilegales y otras instalaciones efímeras".

Por ejemplo, ha criticado "la instalación anticipada de carpas falleras en la vía pública durante semanas completas, sin que exista una justificación objetiva", con los consiguientes cortes de tráfico "innecesarios durante semanas, graves dificultades de acceso a viviendas y comercios, problemas logísticos en el reparto de mercancías, alteraciones en el funcionamiento del transporte público y dificultades para la correcta prestación de servicios municipales como la recogida de residuos o la limpieza viaria".

Límites a las carpas y sanciones efectivas

Los comerciantes han reclamado que el Ayuntamiento de València revise "de forma integral el modelo de gestión del espacio público durante la celebración de las Fallas"; que se limite la instalación de las carpas falleras "a los días estrictamente necesarios para el desarrollo de las actividades festivas y que se establezcan "mecanismos efectivos para garantizar el cumplimiento real de lo estipulado en el Bando de Fallas".

Igualmente, el sector ha pedido que "se modifique radicalmente el actual régimen sancionador relativo a las instalaciones temporales autorizadas durante las Fallas" --incluyendo churrerías, puestos de venta ambulante, carpas y otras ocupaciones del espacio público--, de modo que las infracciones reiteradas conlleven el precintado inmediato con obligación de desmontar, así como la imposibilidad de que la Falla obtenga autorización para la instalación de dichas actividades en ejercicios posteriores.

Además, ha pedido que se establezca expresamente la responsabilidad directa de las comisiones falleras y de sus órganos de representación en el control de las instalaciones autorizadas dentro de su demarcación y quue el Ayuntamiento garantice que el control del cumplimiento de las autorizaciones administrativas no recaiga en "la iniciativa de denuncias por parte de la ciudadanía o del empresariado local".

En esta línea, ha pedido que "se evite autorizar ocupaciones del espacio público respecto de las cuales exista evidencia reiterada de que no pueden ser controladas o que previsiblemente serán incumplidas". Igualmente, ha reivindicado medidas para garantizar la protección del paisaje urbano y del patrimonio arquitectónico, así como para "proteger el normal desarrollo de la actividad económica del comercio local, evitando situaciones de ocupación prolongada del espacio público que dificulten el acceso y la visibilidad de los establecimientos o alteren gravemente su funcionamiento".

"Inacción y dinámica enquistada"

Los comerciantes consideran que no se trata de un "fenómeno reciente" sino del "resultado de una inacción prolongada por parte de las sucesivas administraciones municipales, que durante las últimas dos décadas han evitado abordar de forma decidida los excesos que se producen en la utilización del espacio público durante estas fechas".

"La ausencia de medidas correctoras efectivas ha permitido que determinadas prácticas se hayan ido consolidando hasta convertirse en una dinámica enquistada que altera gravemente el funcionamiento ordinario de la ciudad", ha advertido la organización.

Los comerciantes han señalado que la Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local obliga al ayuntamiento a gestionar el espacio público "de forma eficaz, equilibrada y conforme al interés general". Además, ha señalado que, en base a la Ley del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, "autorizar ocupaciones del dominio público que posteriormente no se controlan o respecto de las cuales existe una experiencia reiterada de incumplimiento resulta difícilmente compatible con dichos principios de buena administración".

La asociación ha señalado que el Bando de Fallas "ha acabado convirtiéndose en la práctica en un documento de escasa eficacia real" y "numerosos aspectos" de su contenido "se incumplen de forma reiterada sin que exista una respuesta eficaz por parte de la Administración".

Entre los incumplimientos del Bando han citado los de condiciones como la prohibición de instalar mesas, sillas y terrazas; la limitación de la actividad a la venta de masas fritas y chocolate o la obligación de respetar estrictamente las dimensiones autorizadas.

"La repetición de estas infracciones año tras año demuestra que el sistema sancionador actualmente vigente ha resultado claramente ineficaz", ha lamentado la asociación, que considera que, si la Administración "no dispone de medios suficientes para garantizar el cumplimiento de lo autorizado, la única actuación jurídicamente responsable es abstenerse de autorizar aquellas actividades respecto de las cuales ya se conoce de antemano que van a ser incumplidas".

"Profundo cansancio y hartazgo"

La organización ha puesto el foco en el impacto que estas situaciones generan sobre el comercio local y el tejido económico permanente de la ciudad, que "durante semanas soporta dificultades de acceso, reducción de clientela y conflictos derivados de ocupaciones prolongadas del espacio público por actividades económicas temporales que, en muchos casos, proceden de fuera de la ciudad".

Así, ha lamentado que "este escenario ha generado con el paso de los años un profundo cansancio y hartazgo entre amplios sectores de la ciudadanía y del empresariado local, que perciben una situación de desequilibrio evidente entre el nivel de exigencia normativa que se aplica a los establecimientos permanentes y la permisividad con la que se toleran determinadas prácticas durante el periodo fallero".

"Modelo cada vez más insostenible"

"La inacción prolongada ante estos incumplimientos, unida a la ausencia de medidas correctoras efectivas, ha contribuido a consolidar un modelo que resulta cada vez más insostenible desde el punto de vista urbano, económico y social", ha advertido.

Comercios València Centro ha aseverado que, "después de décadas de acumulación de problemas y de advertencias reiteradas por parte de vecinos y del tejido económico local, la continuidad de la actual situación solo puede interpretarse como una renuncia tácita a ejercer plenamente las competencias de ordenación y control que la ley atribuye al Ayuntamiento".

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