VALÈNCIA. El pleno del Ayuntamiento de València se asemeja en muchas ocasiones a una película de ficción... de comedia, drama, romance, el género depende un poco del tema de debate. La cartelera es variada, pero en la sesión plenaria de este martes se ha colado precisamente la película que está triunfando actualmente en taquilla. Nada más y nada menos que la última entrega de la saga de Santiago Segura, Torrente, presidente. Y es que atendiendo a los documentos firmados que han aportado para explicar el sentido de su voto en una moción los concejales Juanma Badenas y Cecilia Herrero militan ahora en 'Nox'. Un hecho que podría pasar desapercibido como un error tipográfico si no fuese porqué casualmente se trata del nombre del partido -ligeramente inspirado en la formación que dirige Santiago Abascal- que aparece en la última película de Torrente a modo de parodia.
Además, atendiendo a la mala relación que existe entre estos dos ediles y el partido al que "formalmente" pertenecen (Vox) parece que este 'error' podría no haber sido tan inocente. Cabe recordar que hace ahora un año tanto Herrero como Badenas llegaron a darse de baja del partido entre acusaciones de acoso laboral después de que estallase el escándalo de presunta corrupción de Badenas en su etapa como responsable de la fundación València Activa. Tras unas semanas en el desierto como ediles no adscritos, ambos volvieron al redil de Vox "por generosidad" para "facilitar la gobernabilidad" del gobierno local. Sin embargo, los resquemores siguen ahí y pese a cumplir la disciplina de voto del partido, no desaprovechan alguna que otra ocasión para plasmar su opinión aunque sea mediante un escrito de explicación del sentido de su voto.
Y así ha ocurrido este martes cuando se votaba la moción de Compromís contra los conflictos armados en Oriente Próximo y sus consecuencias. En sus textos, los ediles sostienen que votan acatando la disciplina de voto de su partido (Nox) pero añaden que "se trata de una votación y debate instrumentales, que no tiene nada que ver con las competencias municipales, y cuyo resultado de la votación (cualquiera que sea) no va a tener ninguna incidencia en la vida directa de los ciudadanos valencianos". Y añaden que "el planteamiento de los grupos municipales no es más que un remedo de las consignas que cada uno de sus partidos políticos respectivos mantienen o deben mantener ante las cámaras legislativas donde existen comisiones y control gubernamental sobre política exterior y defensa". Además matizan que "a nivel personal" están "muy en contra de los conflictos internacionales que perjudiquen los intereses y el bienestar de los españoles".