VALÈNCIA (EP). Renfe defiende que el dispositivo aplicado otros años durante los días grandes de la celebración de las Fallas, que permite la llegada de las líneas C-1 y C-2 de Cercanías hasta la estación de València Nord, con salidas laterales por las calles Bailén y Alicante, y que evita la llegada del resto de líneas que sí disponen de otras estaciones acondicionadas en la ciudad que facilitan la dispersión de viajeros, es "viable" y "totalmente asumible" este año, pero solo "cuando las administraciones competentes garanticen la seguridad".
Así lo ha manifestado la empresa, en un comunicado emitido a primera hora de este jueves, a raíz de la polémica generada por la medida adoptada por Renfe, a partir de la petición que el Ayuntamiento de València lanzó para evitar aglomeraciones en el entorno de la Estación del Norte en los días grandes de las Fallas, de dejar los Cercanías que llegan desde la zona sur en la estación de Albal en el tramo horario de la 'mascletà'.
Renfe se ha mostrado "plenamente consciente" del "lamentable impacto que la decisión del Ayuntamiento de València ocasiona a sus usuarios" y ha hecho hincapié en que su actividad es un servicio público esencial "que debe garantizarse por todas las administraciones". No obstante, ha matizado que la prestación del mismo "requiere de absolutas garantías de seguridad".
Pide al Ayuntamiento que garantice la evacuación con seguridad de los pasajeros
Por ello, ha instado a "las administraciones competentes" en materias de seguridad y, "en especial", al Ayuntamiento de València, a comunicar a Renfe "si se han tomado las medidas necesarias para asegurar que, si se da la circunstancia de que ante una emergencia producida en la Estación del Norte o en alguno de los trenes parados en sus vías en esa franja temporal, sería posible proceder con seguridad a la evacuación de sus ocupantes".
Sin embargo, ha advertido de que, en tanto en cuanto "no se articulen los dispositivos de seguridad necesarios y no se informe a Renfe de que se han revertido las condiciones que impedían garantizar la seguridad de sus usuarios", la compañía "no podrá garantizar la continuidad del servicio ferroviario reforzado que ha venido prestando todos los años con total solvencia y éxito".
Asimismo, ha resaltado que, "al igual que todos los años", en coordinación con Adif, ha desplegado "todos los medios necesarios para responder al incremento de la demanda que la celebración de las Fallas produce" y ha planificado "las medidas operativas para atender estas necesidades". Y ha exigido que se garanticen "las condiciones necesarias para que estos desplazamientos se puedan realizar con seguridad".
Informes
En este contexto, la operadora ha indicado que el 19 de febrero el Ayuntamiento le trasladó que, "en caso de producirse una emergencia entre las 12.00 y las 15.00 horas, resultaría imposible garantizar una evacuación segura de los usuarios en el entorno de la Estación del Norte, lo que implicaría un riesgo para la seguridad". La comunicación, ha precisado, "se sustentaba en informes de la Policía Local y del Departamento de Bomberos y Protección Civil, y añadía que resulta totalmente necesaria la implicación de Renfe para evitar futuras situaciones de inseguridad".
Según Renfe, estos documentos "justifican la medida en los riesgos asociados a la extraordinaria e incontrolada concentración de personas en el área de la calle Marqués de Sotelo/Xàtiva, donde se acumula un volumen de público no evaluable, sin espacios de seguridad ni vías de evacuación suficientes". "En condiciones adversas, ello podría provocar situaciones críticas, episodios de pánico y la imposibilidad de dispersión del público ante una eventual evacuación", ha añadido.
Ante esta situación, en la que el Ayuntamiento "manifiesta su incapacidad para garantizar la seguridad de los usuarios ni asegurar los medios necesarios en caso de emergencia", Renfe ha explicado que procedió a analizar "una operativa alternativa para las líneas del núcleo de València con el fin de cumplir con lo indicado". Así, los departamentos de autoprotección de Renfe, en colaboración con Adif, "evaluaron las condiciones de seguridad de estaciones alternativas del municipio para operar como estaciones de término, pese a haber sido concebidas como pasantes".
Este análisis "contempló, entre otros aspectos, la capacidad de evacuación, las dimensiones de los andenes, el entorno urbano, el número de tornos y otros condicionantes relevantes frente a aglomeraciones, considerando la demanda prevista en la franja horaria señalada". Y se prestó "especial atención" a las líneas C-1 y C-2, "que no disponen de estaciones alternativas en la ciudad de València aptas para operar como terminales".
Por ello, según Renfe, la estación "más cercana que reúne condiciones de seguridad como estación terminal y permite una operativa compatible de rotación de trenes es Albal, no siendo posible en ningún caso operar en las estaciones intermedias entre esta y València Nord".
Además, ha insistido en que la sustitución de un sistema de alta capacidad, como el ferroviario, por autobuses entre Albal y València resulta "inviable", dado que sería necesario "movilizar alrededor de 160 autobuses en un intervalo de dos horas, en un contexto en el que, durante las Fallas, la ciudad presenta una circulación viaria muy afectada y frecuentes cortes".
Por ello, el 4 de marzo EMT València informó que los autobuses "difícilmente podrían acceder a la zona centro debido al gran número de calles cortadas y que no existe margen para reforzar el servicio municipal, por lo que no podría absorber la demanda derivada de un trasbordo masivo desde las estaciones alternativas a València Nord". Ello "dejaría a los usuarios sin la conexión de la que disfrutan con el tren y podría incrementar la congestión del tráfico en la ciudad". Para Renfe, de todo lo anterior "se deduce la imposibilidad y la falta de coherencia de reforzar el servicio ferroviario para, posteriormente, interrumpirlo y tratar de trasladar a los viajeros en autobús hasta el mismo entorno, reproduciendo los riesgos de seguridad señalados por Policía Local y Bomberos y Protección Civil". Además, ha considerado "incomprensibles y desconcertantes las indicaciones contradictorias" del Ayuntamiento de València.
Catalá pide que sea la Policía Nacional quien elabore el informe
Por su parte, la alcaldesa de València, María José Catalá, ha respondido a Renfe solicitando que sea el Cuerpo Nacional de Policía quien elabore dicho informe argumentando que se trata del cuerpo "competente de la seguridad en los momentos de grandes masificaciones", como este caso, y ha confiado en que pueda contar con ello durante este mismo jueves. Para Catalá, dado que la Policía Nacional "en su día en un informe hizo saber que era oportuno cerrar la estación o que no llegaran trenes entre la una y las tres --de la tarde--, nos gustaría tener el informe correspondiente en este momento del Cuerpo Nacional de Policía sobre esta nueva situación". "Para nosotros, la seguridad es fundamental y dentro del marco de la seguridad, por supuesto, estamos abiertos a todas las vías de soluciones", ha agregado.
la alcaldesa ha hecho hincapié en que el 15 de marzo del pasado en la confluencia de la Estación del Norte, la calle Xàtiva y Marqués de Sotelo se atendieron "105 asistencias sanitarias por una situación compleja de muchísima gente". Por tanto, ha remarcado la necesidad de velar por la seguridad "no solo de los pasajeros de cercanías, sino también de todas las personas que se encuentran ahí", algo que "siempre ha sido una prioridad para el Ayuntamiento".
Preguntada por si sabe si la Policía Nacional se ha puesto ya con ese informe, ha asegurado que lo desconoce y ha indicado que ella lo que ha hecho es "responder a ese documento" enviado por el director general de operaciones de Renfe, "pidiéndole por favor que solicite el informe correspondiente al CNP, dado que corresponde al Ministerio del Interior" y entiende que "entre los ministerios pueden articularse o disponerse de esos informes de forma rápida". Sobre si se llegará a tiempo para una solución, María José Catalá ha asegurado que "siempre se está" y como ejemplo de ello ha destacado de nuevo el "gesto" de la Generalitat de movilizar lanzaderas "si no hay soluciones o no se validan" por las FCSE.