VALÈNCIA. Velluters se dispone a cerrar uno de sus "heridas" en la trama urbana del barrio. La Unidad de Ejecución 10 (UE-10), situada entre las calles Maldonado, la Beata y Vinatea y a escasos metros de la Avenida del Oeste, reactiva su tramitación urbanística con el objetivo de construir 27 viviendas y urbanizar definitivamente un entorno que lleva décadas de degradación esperando su desarrollo.
Según ha podido saber Valencia Plaza, el Programa de Actuación Integrada (PAI) ha sido admitido a trámite, lo que supone el primer paso para desbloquear una actuación largamente aplazada en el corazón del antiguo barrio chino, donde estos solares baldíos y edificaciones abandonadas ha contribuido al deterioro del paisaje urbano de esta céntrica zona. El ámbito no solo está formado por parcelas vacías, sino también por algunas construcciones en estado de abandono que deberán ser derribadas para poder ejecutar el nuevo desarrollo residencial y completar la ordenación prevista.
Un proyecto que ya intentó arrancar
Cabe recordar que no es la primera vez que la UE-10 trata de ponerse en marcha. El ámbito ya intentó activarse en 2018, pero la posterior aprobación del Plan Especial de Protección de Ciutat Vella en 2020 modificó su configuración urbanística y obligó a replantear la propuesta. En 2022 se produjo un nuevo intento, que no prosperó al no ajustarse a los parámetros económicos exigidos por la guía municipal para este tipo de programas. Ahora al parecer, se reactiva un desarrollo que está llamado a culminar una de las pocas bolsas de suelo que todavía quedan vacías en un entorno plenamente consolidado como el centro de la ciudad.

- En rojo, la zona que incluye el ámbito a desarrollar.
Se trata de una inciativa que promueve la iniciativa privada y que desarrollará la compañía promotora que dispone de la mayoría del suelo dentro de la unidad de ejecución y que ha articulado la iniciativa a través de la correspondiente agrupación urbanística.
La reactivación de este PAI se enmarca en un fenómeno más amplio que se está produciendo en zonas céntricas y consolidadas de València. La fuerte escalada de los precios de la vivienda está haciendo rentables desarrollos de tamaño medio o reducido que hace unos años no encontraban viabilidad económica.
De hecho, son varios los ejemplos recientes de proyectos en solares de barrios consolidados que llevaban décadas baldíos. En un mercado con escasez de suelo finalista, pequeños ámbitos pendientes desde la etapa precrisis vuelven a activarse, especialmente en áreas donde la demanda residencial se mantiene elevada. Si culmina su tramitación, Velluters sumará unas 27 nuevas viviendas, y conseguirá cerrar uno de los “parches” urbanos que ha arrastrado durante años.