14 vinos para 14 citas 

Qué vino hace match con tu cita de San Valentín

Hay tantas citas como tipos de amor y a cada una le va un vino, por eso hoy traemos una selección de 14 vinos y 14 citas para el 14 de febrero.

| 10/02/2023 | 9 min, 32 seg

¿Qué tendrán los 14 que tanto nos enamoran? Un catorce de julio, marcó el pistoletazo de salida a la Revolución francesa y puso fin a la monarquía absoluta. Ya se sabe: liberté, egalité y fraternité. También un catorce, esta vez de enero, nació Marco Antonio, militar romano célebre por su apasionado romance con Cleopatra. Célebres también fueron las interpretaciones de Richard Burton y Elizabeth Taylor en la gran pantalla, y la verdad, algo sabrá de romances Elizabeth Taylor, pues se casó ocho veces. Dos de ellas con el mismo Richard Burton. Otro 14, esta vez en forma de distrito Parisino, alberga el cementerio del barrio bohemio de Montparnasse. Donde se encuentran las tumbas de Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, quienes nos hablaron del amor desde la libertad. Catorce años estuvo el cuerpo de Evita Perón desaparecido mientras Argentina lloraba desconsolada la muerte de su gran amor. 

Más lágrimas arrojó otra dictadura que impidió que otro 14, esta vez un flaco y espigado neerlandés campeonara bajo la mirada de Videla. Un catorce, que hizo que amaramos dos tonalidades cromáticas: la naranja que convirtió en mecánica y la azulgrana, que transformó en un dream team capaz de enamorar a todo el planeta futbolístico. Un catorce, de junio esta vez, fue la fecha que eligieron The Beatles para grabar uno de los himnos de paz y amor: All you Need is Love. Otro 14, esta vez de diciembre, llenó de luz nuestra mirada en el Palacio de las Artes y las Ciencias, mientras cubría la ciudad de València de estrellas y nosotros caímos rendidos en una gala donde el rojo, cómo no, fue el color del amor. Y por último el próximo catorce, el de febrero, el catorce por antonomasia, el más romántico del año: San Valentín. El catorce que más enamora.

Pero basta ya de tanta tontería, vayamos al grano y metamos mano al tema de la semana: vino y citas. Quién pille esta referencia es casi tan old como yo. En fin dejemos las amistades peligrosas y entremos en el maravilloso mundo de las citas románticas de San Valentín. Que sí… que hay muchos tipos de citas, pero honestamente, las de San Valentín suelen estar reservadas a aquellas que se configuran en torno al universo de las relaciones sexo-afectivas, digamos, establecidas. No lo dudo, pero no parece el mejor día para tener una cita Tinder, o para proponerle a esa compañera de curro que te pone más hot que una salsa de chile habanero una cena en el último restaurante de moda. Anyway, al lío: dime que tipo de cita tienes y te diré que vino pedir.

Si tienes una cita con alguien a quién acabas de conocer, lleváis poco tiempo y las mariposas están a flor de piel, no te hagas líos repasando la carta de arriba a abajo. No hay nada más desesperante que la falta de confianza o la indecisión. Vale, estáis nerviosos y todo os parece guay, aquí lo más recomendable es tirar por un blanquito fresco de cuerpo ligero, que luego toca mambo. Tampoco hay que pasarse con el precio, no se trata de aparentar. Delmoro blanco 2021 de La Comarcal es una opción fantástica de uva Merseguera y Chardonnay para tener una cita repleta de mineralidad. Si tu cita por el contrario es ese amigo de toda la vida que con el paso del tiempo se ha convertido en algo más, alguien con quien puedes ser tu mismo, al que conoces perfectamente y con quien has pasado momentos divertidos desde tu adolescencia, tira por un borgoña de Maçon Pierreclos En Crazy 2015 de Guffens Heynen es una excelente opción: la Chardonnay nunca falla. ¿Qué tomamos si nuestra cita es alguien con quién ya llevas un tiempo? Alguien con poso, a quién conoces, cargado de valores, sólido pero al mismo tiempo sorprendente. Esa persona que al principio no pensaras que fuera relevante en tu vida, pero de repente mira: ahí está. No te lo esperabas, pero te ha ido ganando poco a poco. A mí al principio me parecías una estirada. Pues anda que tú a mí, me parecías un capullo. Para esa cita Arenas de SantYuste  2021 de Esmeralda García es caballo ganador. La verdejo menos verdejo de la historia. O la verdejo bien trabajada.

Sois jóvenes, aún no os han roto el corazón en mil pedazos media docena de veces y os creéis los reyes del mambo. Pensáis que el amor es para siempre, pero como cantaba Xoel, el amor no es lo que piensas. Tranquilos, eso ya llegará. De momento estáis en la Uni, vivís alocadamente y no tenéis preocupaciones. Les Danses 2020 de Celler del Roure es vuestro rollo, fresquito, burbujeante, rosado de método ancestral y lleno de vitalidad. Si por el contrario es vuestro primer San Valentín juntos, pero ya lleváis un historial amoroso a vuestras espaldas, la suerte está de vuestra parte. Aquí ya sabéis porqué estáis juntos, lo que sí y lo que no. Habéis llegado hasta aquí con los deberes hechos de casa. A saber: responsabilidad afectiva, emociones saneadas, autoestima, empatía y un largo etcétera de trabajo emocional previo. Hay compromiso, pero también hay piel y ganas. Que nunca faltan. Hay que celebrar y toca burbuja. El champú de Egly Ouriet Blanc de Noirs Grand Cru se adapta de maravilla.

Lleváis tiempo casados y os queréis bien. Conocéis vuestros gustos, filias y fobias. Sois exigentes, porque qué diablos, sin exigencia no hay crecimiento, por eso tendréis una cita en la que todo estará medido, todo será de vuestro agrado y Viña de Martín Escolma 2015 de Luis Anxo Rodríguez Vázquez es vuestro vino. Si estáis más en la fase: Mira chiqui, tenemos que hablar, esto ya no es lo que era y me siento atrapada en una relación que no funciona. No eres tú, soy yo. No siento lo mismo. Ya no es lo que era. Es que llevamos años igual y no has cambiado… ¿Pero si me dijiste que no cambiara nunca? En fin, la vida. Ya tu sá, Pues bien hasta esas parejas celebran San Valentín. Será el último, claro. Si es tu último San Valentín recomiendo acabar con un buen sabor de boca. Por ejemplo Nervi Conterno Gattinara 2017, el grafito se astillará en tu boca y la violeta le aportará dulzura. Será rotundo, como un paseo por la niebla matutina del Piamonte. 


Mirad, yo como no me meto en cómo se gana la vida cada uno. Si eres de los/as que tienen un sugar daddy (o mommy) te recomiendo no abusar del melodrama. Ronéalo/a. Dale mimitos y dile que tiene el vigor de alguien mucho menor. La cita es un win to win. Tú beberás como Dios y tu cita se sentirá como un Dios omnipotente. Aquí tú no pides. Déjate llevar. Si te pregunta hazte el longuis, como que no sabes bien como va la cosa. Si oyes algo tipo Gevrey-Chambertin o Vosne-Romanée, levanta la ceja disimuladamente y di algo tipo: mmmm eso no suena mal. Si dice Armand Rousseau Gevrey Chambertin 2019, aprieta. Ahí es. 

Vale, nos hemos vuelto locos, no conocemos de nada a esa persona que tenemos enfrente. Sí, hemos entrado en first braves y nos han colocado un paibon para tener una cita a ciegas. Que oye, ¡está de maravilla! De momento vas a lo que venga, pero igual te llevas la triple C: cita, cena y chucheo. Tienes que parecer sofisticado, moderno, urbano, cosmopolita, un punto picante, otro seductor, inteligente, divertido, creativo, amable, enrollado y ese largo etcétera de atributos que configuran al verdadero partidazo. En fin, eso es tu movida. Si tienen txacolí pide Península Vino Atlántico 2021 cuéntale que adoras Donosti, invéntate que eres surfer y que escalas, total es lo que hace todo el mundo en Tinder y palante. Si no cuela, por lo menos os reís un rato.

Si estáis cansados del matrimonio lleváis más años juntos que la esperanza de vida de una ballena boreal y lo más divertido que habéis hecho en el último año es cambiar la ropa de verano de los armarios. Lo más normal es que no salgáis de casa. Que ya se sabe, es febrero y ¿dónde vamos a ir un martes con el frío que hace Mari Carmen? Pero José Luís, no me seas soso y al menos ten un detalle. Pide una caja de San Valentín de los múltiples restaurantes que existen en la ciudad y compra una botellita de vino anda. Yo te conozco y eres de Riberita. Así que déjate los titos y pilla uno decente. Aunque presiento que acabarás con un Matarromera Crianza 2018, José Luis. Yo tiraría por un Pícaro del Águila 2016 de Dominio del Águila.

Si lo tuyo es una relación abierta, tienes claro que eres muy de amor libre. O no. A ti lo que te va es no complicarte mucho. Ni vincularte. Tanto si has abierto la relación en busca de nuevos estímulos, como si lo tuyo viene de lejos, imagino que no saldrás a cenar a algún lugar convencional y debes encontrar un vino que esté en los lugares más variopintos: un supermercado, los baños de la fnac, un club swinger, el armario de la cocina de un piso de estudiantes… Mira yo que sé, ¿qué te parece Sandara 2022 de Vicente Gandía? 

Ahora bien, imaginemos que tenemos una cita convencional, con alguien un tanto tradicional. Ese que tiene su abono torero, lleva pulserita y usa fachaleco. Pelito engominado, Pecho palomo. Náuticos… Yo no lo recomiendo, pero ojo cada uno con sus fantasías sexuales hace lo que quiere. Bien. Este perfil no os dejará pedir absolutamente nada, os escrutará y os hará de menos. Total ¿tú quién eres mujer para cuestionar a un macho español? Aquí la cosa se irá a chuleta y Rioja: Cune Crianza 2019. Aguanta el chaparrón y huye rápido. Si por el contrario tu cita es alguien poco convencional, alocada, divertida y fantasiosa, alguien que ha volado en globo en Turquía y nadado entre tiburones en Filipinas yo me arriesgaría con algo del Jura. Por ejemplo Savagnin 2017 de Bénédicte & Stéphane Tissot. Es posible que la sorprendas y aunque no le guste mucho, lo negará hasta la saciedad. Lo importante aquí es hacer algo distinto. En fin, tengas la cita que tengas este San Valentín, estes en la etapa que estés, díselo con vino. 


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