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el decreto no está aprobado y la consellería se encuentra "actualizando datos"

Sanidad no sabe qué personal asumirá de Eresa a 40 días de la reversión de las resonancias

21/09/2018 - 

VALÈNCIA. La Conselleria de Sanidad Universal sigue sin ofrecer datos de cuál será el número de empleados que asumirá de la UTE Erescanner Salud, controlada por Eresa, para prestar el servicio de resonancias magnéticas desde la gestión pública. La Generalitat asumirá el 1 de noviembre, como personal a extinguir, a todos aquellos trabajadores de la UTE que lleven al menos un año trabajando en el servicio de resonancias magnéticas de los hospitales públicos. Pero a falta de 40 días, el departamento que dirige Ana Barceló no tiene el listado de trabajadores ni, al parecer, el número exacto de personas que engrosarán la plantilla de la Generalitat.

"Una vez nos actualicen los datos sobre personal requeridos por la administración nos reuniremos con el comité de empresa de Eresa para aclarar y comunicar el personal susceptible de ser subrogado", señalan desde la Conselleria de Sanidad Universal. Con todo, no se sabe si deben ser los departamentos los que digan a la Generalitat cuántos son los empleados de Eresa que trabajan en los hospitales o si desde la Conselleria tienen un registro donde se encuentren identificados estos trabajadores. 

Y es que, si una diferencia tiene la reversión del servicio de resonancias y el del departamento de La Ribera es que todos los trabajadores del hospital de concesión público-privada gestionado hasta el pasado marzo por Ribera Salud trabajaban al servicio de la administración pública y estaban enmarcados en solitario en una empresa. Sin embargo, Eresa no solo emplea a los que prestan servicio en hospitales públicos, sino también a los que trabajan en las instalaciones privadas de resonancias, como las del centro de Campanar. No es el caso de Inscanner, cuya actividad es prácticamente toda para la UTE, de la que posee un 20%. 

Menos control

Lo cierto es que las normas de reversión y subrogación de este concierto han sido mucho menos claras que las aplicadas al departamento de La Ribera. Con un año de antelación a la reversión, la Conselleria de Sanidad Universal que dirigía Carmen Montón hizo pública la petición de todas las nóminas de los futuros subrogados en La Ribera además de prohibir a la empresa concesionaria contratar a persona alguna sin autorización de la Conselleria. En el caso de la UTE Erescanner Salud, este control debería haberse establecido el pasado 31 de octubre, no solo en el número de trabajadores sino en el trasvase entre centros de trabajo.

Foto: GUILLERMO LUCAS

Como explicaba Valencia Plaza esta semana, Sanidad solo asumirá personal de Erescanner Salud que tenga antigüedad de al menos un año en los hospitales públicos donde la empresa presta el servicio de resonancias magnéticas, según recoge el borrador de decreto que, de momento, sigue sin estar colgado en el Portal de Transparencia. Un decreto que tampoco ha sido aprobado a pesar de que hace casi dos meses que el Consell aprobó una declaración "de urgencia" para tramitarlo.

Según ese borrador, el personal subrogado mantendrá su relación laboral en la condición de "personal laboral a extinguir" hasta que concurra causa legal de extinción de su contrato de trabajo. Estos trabajadores también desempeñarán sus tareas en las mismas condiciones de trabajo y retribución que en su contrato con Eresa o Inscanner o el convenio colectivo que resulte de aplicación, como el de sanidad privada para la provincia de Valencia. Sin embargo, una vez en la administración, podría realizarse un nuevo acuerdo por negociación colectiva. 

Al margen del año de antigüedad y de estar contratado como laboral fijo, Sanidad también especifica en el borrador del proyecto de decreto que únicamente se pueden incorporar a la lista de subrogados personal que haya estado desempeñando su tarea de forma continuada y presencial en los equipos ubicados en los hospitales públicos dentro de su contrato. Las categorías contempladas son la médico especialista de radiodiagnóstico, enfermero, técnico en cuidados auxiliares de enfermería y auxiliar administrativo. Todos ellos deberán contar con la titulación habilitante para el puesto que desempeñan. 

El General pide retirar una resonancia

Mientras, la gerencia del Hospital General de València comunicaba este miércoles que Eresa debe retirar una de sus máquinas de resonancias del centro. La fecha prevista es el 24 de septiembre, momento en el que debería producirse la desinstalación de su máquina más antigua. Según explicaron desde la dirección del hospital, están trabajando con el cronograma que se le remitió a Eresa, donde ya se especificaba esta fecha. 

El desmantelamiento de esta máquina supondría que el departamento liderado por Enrique Ortega no ha llegado a un acuerdo con la compañía para adquirir los equipos, por lo que ha pedido su retirada. Sí que lo hará la Conselleria de Sanidad, quien ya anunció que se quedará con una veintena de máquinas repartidas por los diferentes departamentos. Aunque lo 'habitual' es que se asuma tanto al equipo como a la máquina en bloque, desde el Hospital General aseguraban que asumirían todos los empleados para el servicio de resonancias y TAC, que sumarían algo más de una veintena. 

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