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María de la Flor: "Mi música va más allá de mis propios deseos; no necesita llenar estadios"

4/03/2021 - 

CASTELLÓ. María de la Flor se presenta. Ella es violinista, compositora y cantante. Una de esas artistas que llevan ligadas a la música desde pequeña. Lo suyo no fue -como se suele decir- el destino, ha sido la constancia de muchos años formándose la que le ha llevado a estar donde está ahora, con el arte tan ligada a su persona. Una dedicación y, como la misma dice, un enamoramiento por la música que por fin ha podido encapsular en su primer disco. Temple, que se publicará a lo largo de este año, está repleto de sonoridades populares. Cuatro composiciones en las que se detectan influencias del folclore y la canción de raíz. Un trabajo de corta duración pero de mucho recorrido que la artista presentará este sábado a las 19:30 en el Auditori de Castelló. Antes, habla con Castellón Plaza para contar más detalles sobre su proyecto, del que hasta la fecha se han publicado dos temas: 'Vidrieritas' y 'Silla Vacía', con un videoclip ilustrado por Andreína Valles.

-Como artista emergente que eres, ¿Cómo te gustaría que te presenten a partir de ahora los medios?
-Soy una chica de 27 años, del barrio de Carabanchel con orígenes maños. Siempre unida a la música y muy ligada a su lenguaje. Hace unos años empecé a cantar y a componer y hasta aquí estoy llegando. Me gustaría que las personas que referencien mi trabajo sea porque les ha enganchado o les ha hecho pensar. Que despierte ilusión. 

-Aunque llevas ligada a la música desde los tres años como violinista, en alguna ocasión has confesado que no fue fácil decidirte a trabajar también como cantante. ¿Qué es lo que te da más miedo de la profesión?
-Nunca he pensado en eso, en decir, "ahora voy a ser cantante". Es algo que fue apareciendo en mi vida y cada vez se fue volviendo más profesional. Pero tenía claro que si empezaba a sacar mi música iba a hacerlo en serio, con todo. Y eso, claro, asusta un poco. 

-¿Sería tu música la misma si no hubieras empezado a formarte desde tan pequeña? ¿Tiene la técnica mucho que ver en lo que haces?
-Más que la técnica, lo que a mi me ha aportado estudiar música desde pequeña es el estar tan enamorada de ella. No tiene que ver tanto con mis conocimientos, sino con mi convivencia con ella. Es como una compañera más del camino que estoy tomando en la vida. 

-Hablemos de tu debut. En 2019 publicaste dos singles que se acompañaban de un cuarteto de cuerdas ('Dice la abuela' y 'Desierto), pero ahora presentas un EP que trata de conseguir una canción más sencilla y cantada. ¿Por qué este cambio?
-Contemplo reflejar esa manera más primigenia de hacer música. Esos momentos de pijama componiendo, donde nacen muchas canciones. En su origen estas son algo pequeño y delicado, pero después pueden crecer en muchas direcciones. A mi me apetece plasmarlas tal cual, con la forma que tienen cuando surgen. Aun así, volveré a hacer formato cuarteto. La música de cámara siempre me ha encantado. Es rica en matices, en fuerza, en sensibilidad...

-'Temple' es un recopilatorio de los primeros temas que compusiste, ¿pero hay alguna idea que los una?
-Hace poco reflexionaba justamente sobre eso, sobre qué tienen en común mis canciones. A mi siempre me ha atraído mucho el contraste y las incoherencias de la vida. Como destruir a veces se convierte en crear, como una imagen a veces es casi paralela a su reflejo, como las sombras y las luces se confunden. Este concepto siempre me ha atrapado mucho y de alguna forma esta presente en las canciones. Son como unos acercamientos incoherentes hacia mi propio discurso, al pensar en qué tengo que decir o qué plasmar.

-Y en tu caso, durante la composición, ¿qué llega más rápido, la inspiración en la parte instrumental o en la letra? 
-Siempre me viene primero la música. Y normalmente lo que me ocurre es que esta música me evoca imágenes, a veces un mensaje, y en otras la historia está tan presente dentro de mí que la música es solo un canal para dejarla correr. 

-¿Crees que ya se empieza a valorar a la mujer compositora?
-Sí, desde luego ahora hay una ola de mujeres jóvenes emprendedoras con mucho carácter y cosas que decir. Se las está escuchando un poco más. 

-Tu música suena a folclore. ¿Querías de alguna manera reivindicar la música de raíz? ¿Crees que hay un cierto desapego a la tradición?
-Sí que hay una referencia clara al folclore y la tradición, y también es verdad que como sociedad nos hemos alejado de ciertos valores más tradicionales, no necesariamente conservadores, y un poco universales, que siempre han estado ahí, pero ahora -aunque siguen estando, los maltratamos. 

-Aun así, no te cierras a explorar otros estilos y ya trabajas en una canción con sonidos más electrónicos. ¿Algún otro estilo con el que te gustaría fusionarte?
-Te iba a decir de primera todos, pero no necesariamente con todos. Aunque no me cierro puertas, soy muy joven y tengo mucho que explorar. Acabo de llegar y dentro de las estéticas sonoras que me gustan se pueden hacer muchas cosas. Este tema en sí no es que sea electrónico, pero sí tiene más efecto en la atmósfera, porque hay una batería presente que nunca antes había estado. Soy una gran amante del folclore, pero no solo del de España, sino también de otros países. En este tema las referencias que incluimos son más británicas. 

-La presentación del disco llega en un momento en el que escasean los conciertos y los eventos culturales. Pero, ahí estáis los artistas aguantando y sacando como se puede el trabajo adelante. ¿Cómo has vivido tú estos meses?
-Difíciles, qué te voy a contar. Si lo son para todo el mundo, para los jóvenes que estamos emprendiendo y estamos en primera línea de formación es muy duro. Me ha tocado estar sola al frente de muchas gestiones que no controlo, que se escapan e implican una capacidad de adaptación muy grande. 

-¿Qué tienes preparado para Castelló?
-Al principio iba a ir sola, después con una chelista con la que a veces hago duo, pero al final habrá algunas sorpresas. Se vienen algunos músicos conmigo para colaborar, quieren echarme un cable. 

- Para alguien que vaya a escuchar a María de la Flor por primera vez, ¿Cuál es la situación cotidiana más adecuada para disfrutar de tu música? ¿Frente a una ventana como nació una de tus canciones?
-Esa estampa me encanta. Me gusta mucho el momento en el que te levantas de la cama, te tomas tu café y empiezas a imaginar mentalmente cómo será el día. Aún no lo has empezado, pero en tu cabeza te lo imaginas. Ahí es un momento muy lítico para leer y escuchar música. También se podría disfrutar de mi música volviendo a casa. Me gustan los momentos así como decadentes. Es cuando los sentidos se abren por completo. 

-¿Hasta dónde te gustaría que llegase tu música? ¿Cuál es la meta que te marcas?
-Este proyecto va más allá de mis propios deseos. Por eso no necesita llenar estadios, no solo por el contexto y la situación actual, sino porque eso está fuera del proyecto. Mi música necesita que se reciba desde la emoción, que se aprenda desde el proceso de escucha. Lo que busco es conectar con la gente. Que ese sentimiento o esa reflexión que yo les transmito sea de ayuda. 


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