VALÈNCIA. El Museu de Belles Arts de València quiere seguir creciendo y parece tener claro cuál sería su próximo gran movimiento: un espacio definitivo para sacar de los almacenes sus fondos de arte contemporáneo. Esta misma semana el museo presentaba una nueva fase en la remodelación de sus salas de colección permanente, las correspondientes al renacimiento español y el arte de la Contrarreforma, dos espacios que culminan la reforma referente al siglo XVI, una reformulación global del museo que ya mira a sus próximos objetivos.
"Es una exposición temporal de lo que a mi me gustaría exponer de manera permanente", confesó el director de la pinacoteca, Pablo González Tornel, este martes durante la presentación de la muestra Tiempos Modernos, que reúne parte de su colección contemporánea, una exposición que suma obra de Equipo Crónica, Juana Francés o Anzo, entre otros, que rara vez se exhibe en el centro.
"Ahora no es posible, pero [me gustaría que] en algún momento, en un crecimiento futuro del espacio expositivo del propio museo, se pudiera dar un paso cronológico más en la colección y superar esa barrera invisible de la guerra civil y seguir avanzando", añadió el director.
Aunque se trata de un objetivo a medio plazo, lo cierto es que este deseo no serían solo palabras, sino que se encuentra en la hoja de ruta del museo desde hace tiempo. La pregunta es: ¿dónde se ubicaría esta nueva sección del museo? Con la renovación del discurso del museo no solo en marcha sino ejecutada en gran medida las opciones se van reduciendo, un futuro en el que entra en juego la la reforma del entorno del museo, que previsiblemente se desbloqueará en este 2026, y que podría dar con la solución.
En este sentido, la respuesta podría estar en el Pabellón Benlliure, un espacio que contaba con el reclamo del original en yeso del conjunto escultórico que realizó Benlliure para el monumento funerario del torero José Gómez Ortega, ‘Joselito’. El lugar se mantiene cerrado al público desde hace años, sin uso definido y a la espera de una rehabilitación que permita su recuperación como espacio de uso para la pinacoteca tras su cierre al público.
La sala se dibuja como una opción más que factible para esa ampliación del museo, un movimiento que la convertiría en ‘hogar’ permanente de una colección contemporánea que quiere seguir creciendo y, también, mostrarse de manera permanente dentro del discurso artístico de la institución.
Antes, nueva sala para principios de s.XX
Este objetivo es, con todo, a un medio plazo, aunque eso no quiere decir que la pinacoteca deje de mirar a la producción del último siglo. En este sentido, además de la exposición temporal Tiempos Modernos, el Museu de Belles Arts de València sí tiene sobre la mesa la apertura próxima de una sala de colección permanente dedicada a las primeras décadas del siglo XX.
El espacio estaría ubicado en el Edificio Pérez Castiel y en él se incluirían piezas desde principio de siglo XX hasta los años 30 aproximadamente, un nuevo espacio que permitiría la exhibición permanente de obras recientemente adquiridas de autores como José Gutiérrez Solana, Ignacio Zuloaga o María Blanchard.