Arte y fotografía

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Exposiciones más allá de las ‘bellas’ artes

  • A media lumbre, en el IVAM.
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VALÈNCIA. ¿Qué materiales merecen entrar en un museo? La historia del arte ha trazado, tradicionalmente una jerarquíaentre disciplinas nobles y prácticas consideradas menores —algo así como la pintura y la escultura en lo alto; y la cerámica, el textil o el diseño en una zona periférica, asociada al oficio o a lo doméstico. La mirada contemporánea debe hace, por naturaleza, un trabajo por erosionar esa pirámide y tres exposiciones que coinciden estos meses en València ofrecen una buena prueba de ello.

Desde los objetos cotidianos intervenidos por Pepo Salazar en Pols hasta los saberes textiles y cerámicos reivindicados por el IVAM o la genealogía del diseño desplegada por la Escola d’Art i Superior de Disseny en el Centre del Carme, las tres propuestas comparten una intuición: lo que durante mucho tiempo se etiquetó como artes menores o materiales pobres forma parte del corazón mismo de la creación.

Por ejemplo, en Point Relais, la propuesta de Pepo Salazar para Pols, la materia prima es casi insignificante: grapas, tornillos, tapas de yogur o fragmentos de bolsas de snacks adheridos a señales de obra pintadas de blanco. Pero ese carácter aparentemente banal es precisamente el motor del proyecto. El artista utiliza materiales baratos y fragmentarios para evitar que la obra quede atrapada en significados cerrados.

“Parece que hay una lógica de archivación, pero de repente no tiene ningún sentido”, explicaba el artista en una entrevista. Salazar está interesado en generar una experiencia donde el visitante tenga que reconstruir continuamente lo que ve y los objetos cotidianos funcionen más como detonantes que como símbolos; que los elementos sean tan comunes que sea imposible que arrastren una lectura única.

 

 

Si Salazar trabaja con restos de la cultura material contemporánea, la exposición colectiva A media lumbre, en el IVAM, mira hacia técnicas y saberes ligados a la tradición. Cerámica, fibras naturales, bordados o lana aparecen en las obras de una treintena de artistas que investigan el valor cultural de prácticas históricamente relegadas a un segundo plano.

El título alude al filandón, esas reuniones alrededor del fuego donde se realizaban labores manuales mientras circulaban historias. La muestra recupera ese espíritu comunitario y propone repensar estas técnicas desde el presente. Pero todo esto sin nostalgia: el planteamiento es un diálogo entre tradición y contemporaneidad para conectar lo rural, lo doméstico y lo colectivo con las preocupaciones actuales del arte.

 

 

La tercera exposición de la ruta propuesta se sitúa en el Centre del Carme y mira hacia atrás para entender cómo estas prácticas han formado parte de la cultura visual valenciana durante décadas. La muestra dedicada a los 175 años de la Escola d’Art i Superior de Disseny reúne cerca de un centenar de piezas que recorren la historia del centro y de las disciplinas que se enseñan en sus aulas.

La exposición funciona como una especie de cámara de maravillas donde conviven objetos anónimos surgidos de ejercicios de taller con trabajos de figuras clave del diseño y la ilustración. Nombres como Paco Roca, Nacho Lavernia, Pepe Gimeno o Bleda y Rosa aparecen junto a prototipos y proyectos del alumnado actual. 

 

 

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