entrevista

Chucho Valdés: "No creo que haya distancia entre el jazz y la gente más joven"

11/12/2021 - 

CASTELLÓ. Chucho Valdés da esta noche en Castelló el último concierto de su gira por España. El 31 de diciembre estará subido a un escenario en Washington. Será la despedida de otro año en el que no ha parado. Y es que al músico, que acaba de cumplir ocho décadas, ni la edad ni la pandemia le frena. Valdés está considerado uno de los mejores pianistas del mundo y uno de los más grandes que ha dado el Caribe, junto a su padre Bebo Valdés. Es por eso que no le faltan ocasiones para tocar. La agenda de 2020 ya está, en efecto, completa. 

Ahora, en su directo en el Auditori, el músico hará un recorrido a su carrera. Un viaje por el jazz afrocubano, en el que además no faltarán las canciones de su último trabajo Jazz Batá 2. Un proyecto que aunque empezó en 1972, no fue hasta 2018 que se animó a publicarlo. En él se produce la revolucionaría mezcla de combinar música a piano con tambores batá, utilizados expresamente por el pueblo yoruba en Cuba. Una muestra más de su firme compromiso por trasladar la música ritual hasta el sonido más moderno y actual. Por esta obra recibió el compositor el Grammy Latino al mejor álbum de jazz en 2019.

-Con tres años ya tocaba el piano y lleva más de 60 años ejerciendo como músico. ¿No hubo ningún momento en el que deseó parar?
-No, nunca sentí el deseo de parar, sí el deseo de seguir aprendiendo.

-Ahora, cumplidos los 80, dice estar viviendo su segunda adolescencia y ciertamente la edad no le detiene. ¿Qué es lo que más le ilusiona de la música?
-El seguir descubriendo cosas nuevas, seguir investigando y la conexión con el público me alimenta e ilusiona.

-Se han fabricado hasta pianos con su nombre en Japón. Pianos que se diseñaron teniendo en cuenta el sonido del jazz afro cubano. Nunca antes se había construido un instrumento siguiendo estos criterios. ¿Es consciente de todo lo que ha logrado?
-Creo que he hecho un aporte, desde mis primeros trabajos, y eso me hace sentir realizado, pero no soy muy consciente.

-Entre otros méritos, se le reconoce por haber combinado de forma magistral elementos de la tradición musical afrocubana, con el jazz o el rock. ¿Se animaría a hacer una fusión con música urbana o hay géneros que mejor no mezclar?
-Hay géneros que pertenecen a otras generaciones, pero seguro me animaría, podría fusionarla.

-¿Dónde está el límite que separa la apropiación cultural de la inspiración?
-En mi caso, siempre parto de la inspiración para todo, luego lo elaboro con los conocimientos.

-¿Es usted de quienes sienten más cariño por el pasado que por el presente?
-El presente existe gracias al pasado y los aprecio a los dos.

-Alguna vez ha comentado que los conciertos virtuales, programados durante la pandemia, no le terminaron de convencer. Sin embargo, hace poco inauguró su academia virtual de música. ¿Cómo lleva lo de dar clases a través de una pantalla? 
-Hay que adaptarse a la nueva realidad y con los conciertos me resultaba raro no tener el contacto directo con el público. Fue un cambio muy brusco para mi. Las clases las llevo mejor, porque he tenido grupos de alumnos, con los  que interactúo, y hemos tenido muy buenas clases.

-¿Cuál es la mayor enseñanza que quiere dar a sus alumnos?
-La constancia, la seriedad, el amor y el respeto al arte de la música.

-¿Y cuál diría que fue el mayor consejo que le dio su padre?
-Que tomara muy enserio la carrera y que nunca dejara de investigar e informarme.

-Bebo Valdés supo transmitirle sin duda la pasión por la música ¿Por qué cree que sigue habiendo cierta distancia entre el jazz y la gente más joven?
-No creo que haya distancia entre el jazz y la gente más joven. El jazz tiene su público y hay muchos jóvenes que disfrutan de este género.

-¿Algún músico joven con el que le gustaría tocar?
-Hay muchos músicos jóvenes con los que me gustaría tocar y, de hecho, siempre me he rodeado de ellos desde ‘Irakere’, que fue como una escuela. Aprendo mucho con ellos.

-¿Y algo que le apetezca hacer especialmente ahora que está en su segunda juventud?
-Seguir explorando, buscando nuevos caminos y disfrutando con mi familia.

-¿Qué quedará dentro de cien años... cómo imagina el futuro de la música?
-Supongo que se seguirá desarrollando, como hasta ahora. Siempre habrá jóvenes talentos experimentando y siguiendo nuevos caminos.

 

Noticias relacionadas