VALÈNCIA. La 40º edición de Cinema Jove, que previsiblemente tendrá lugar en junio, avanza a dos velocidades. Por una parte, el concurso para elegir a la persona que será responsable de hacerlo realidad aún no se ha resuelto, provocando, por ejemplo, su ausencia física en el festival de Rotterdam, Berlín o Clermont-Ferrand, citas imprescindibles para configurar sus secciones oficiales.
Desde el Institut Valencià de Cultura defienden que “la dirección adjunta de Audiovisuales y Cinematografía del Institut Valencià de Cultura ha asumido de forma interina la dirección del festival y se ha estado trabajando en la planificación del festival, en la tramitación de la convocatoria de los premios, en la reserva de espacios y en el resto de procesos administrativos para la celebración de la edición de 2026”. Ciertamente, la institución ha empezado a formalizar otros servicios.
Se trata de tres contratos menores a profesionales para empezar, a tan solo cuatro meses de su comienzo, tareas esenciales para sacar adelante el certamen. Concretamente se ha buscado a dos personas para que hagan la labor de visionado y programación en diferentes secciones. Por una parte, Beatriz Hernández, directora artística del Skyline Festival de Benidorm, ha sido contratada “para la coordinación estratégica del área de contenidos del Festival, organización y seguimiento del proceso de programación”. Por otra parte, Carolina Ortiz-Villajos Arocha ha recibido un encargo para “la asistencia y apoyo a la coordinación de la sección de series del festival”.
El IVC ha confirmado que estos dos perfiles forman parte de la estructura de contenido y programación del festival y que ya han empezado a visionar películas.
Finalmente, un tercer contrato ha ratificado a Ada Díez como directora de arte del festival, una responsabilidad que ya ha ejercido en años anteriores, con Carlos Madrid al frente de Cinema Jove.