VALÈNCIA. La cuenta atrás para la celebración de la 41ª edición de Cinema Jove sigue en marcha y, sin embargo, su presente sigue antojándose confuso. El Institut Valencià de Cultura (IVC) ha convocado un proceso de selección para cubrir la dirección del festival internacional, un concurso que, a priori, no sería novedoso si no fuera porque supone el enésimo cambio de modelo que se pone sobre la mesa para el festival.
Y es que, si bien esta noticia podría servir para despejar las dudas instaladas sobre el futuro del certamen desde que el año pasado acabara el contrato de Carlos Madrid —responsable las últimas ocho ediciones—, también es reflejo de la gestión errática del IVC con el festival de los últimos años.
Hace tan solo unas semanas, la Dirección Adjunta de Audiovisuales transformaba la manera de elegir a la persona sucesora de Madrid: lo haría a través de un contrato laboral-artístico que, además, se designaría de manera discrecional. La elección se haría después de hacer entrevistas a diferentes profesionales seleccionados por la propia institución, sin jurado ni baremaciones, algo que agilizaba la contratación aunque tumbaba la idea de un concurso abierto.
Este cambio no era una cuestión abstracta, sino en la que la institución ya había avanzado. De hecho, hace apenas dos semanas que, a preguntas formuladas por este diario, desde el IVC se afirmaba que el expediente de contratación estaba “a punto de cerrarse” tras la realización de distintas entrevistas desde antes de Navidad. Ahora, un nuevo bandazo lleva la selección a la casilla de salida.
Se hace, según explica ahora la misma institución, “para dar mayor transparencia al proceso de selección”, aunque no se conocen más detalles sobre quién decidió cambiar totalmente el procedimiento y en qué punto estaba realmente la contratación anterior.
La nueva previsión es que “el procedimiento de selección finalice a finales de febrero y la nueva dirección del festival pueda incorporarse a partir de esa fecha”. Un horizonte que no por estar definido aclara el camino para que el festival se celebre con las garantías de calidad que requiere su historia.
Un año pasando la 'patata caliente'
Los últimos diez meses, justo cuando la licitación a través de la cual se contrató a Carlos Madrid en 2021 se agotaba, han sido un continuo ir y venir sin acabar de definir el modelo para el festival. El IVC no previó el vacío de rumbo que quedaría a partir de la finalización de la licitación y acabó tramitando un contrato menor para que el mismo Carlos Madrid sacara adelante las gestiones de los meses más críticos y el festival saliera adelante, a pesar de que la finalización de su contrato estaba agendada.
Mientras el IVC tomaba decisiones sobre los otros proyectos externalizados en 2021 —internalizarlos (Sagunt a Escena, Dansa València) o mantener la gestión privada (Espai LaGranja)—, con Cinema Jove dejaba la respuesta en el aire. Primero, la excusa fue el vacío de poder que dejó en la propia dirección adjunta de Audiovisuales tras el cese de María Fuster. Segundo, el proceso de adaptación de un Luis Gosálbez que no llegó hasta abril.
Cinema Jove celebró la efeméride de su 40º edición sin saber qué pasaría con el festival a partir de su clausura, mientras la entonces Secretaria Autonómica, Pilar Tebar, confirmaba que "todas las opciones están encima de la mesa” y loaba el “trabajo desarrollado en los últimos años”. El festival acabó, Carlos Madrid y su equipo acabaron su cometido, y nada más volvió a pasar hasta diciembre.
Fue entonces cuando, finalmente, el IVC planteó su nuevo modelo de sucesión: una serie de entrevistas, un proceso selectivo sin garantías y discrecional que, para empezar, no contaba con el que había sido su director los últimos nueve años. Fue el propio Carlos Madrid quien aseguró a Kinótico que se enteró del proceso por la prensa, por lo que entendía que no contaban con él.

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- Foto: BRAVA STUDIO
"Total normalidad"
Los bandazos en la gestión del festival, sin embargo, no parecen preocupar demasiado a la Conselleria de Cultura, al menos de puertas para afuera. Fue la pasada semana cuando la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, declaraba que el festival se va a celebrar "con total normalidad”, al tiempo que apuntaba a una “continuidad absoluta” en el mismo.
Lo hizo a preguntas de este diario tras la presentación de la programación del Consorci de Museus (CMCV) para 2026, que incluye de nuevo la colaboración con Cinema Jove, aunque sin más información al respecto del contenido. Preguntados por quién está liderando esta colaboración y en qué se traduce, el gerente del CMCV, Nicolás Bugeda, apuntó que pasa por la reserva del espacio, sin más indicaciones al respecto.
Sobre la situación general del festival, Alonso no mencionó el cambio de rumbo con respecto a la selección de la dirección del mismo y se limitó a señalar que "se están poniendo en marcha las acciones administrativas" para su celebración y que “se ha trabajado y se está trabajando con el equipo actual para garantizar los mismos resultados que ha tenido y que todo salga con la misma ambición”.
Un contrato de siete meses y 35.000 euros
El futuro de Cinema Jove pasa ahora por un nuevo proceso de selección que todavía está en fase de recepción de candidaturas y que, como pronto, se resolverá a finales del próximo mes. Se trata de una contratación laboral temporal de naturaleza artística por un periodo de siete meses y una retribución bruta total de 35.000 euros, un proceso que, entre los requisitos, demanda acreditar una experiencia mínima de cinco años en la dirección o programación en festivales de cine o proyectos culturales de relevancia.
Entre sus funciones se encuentran las propias de la dirección artística aunque, si bien, en este caso estarán forzosamente condicionadas por el ajustado margen entre la llegada de la nueva dirección y la celebración del festival. Entre ellas están definir las líneas artísticas, estratégicas y de programación del festival; coordinar los procesos de selección de películas y contenidos artísticos; diseñar y coordinar los mercados y encuentros profesionales asociados al festival, incluidos Weird Market y ProMercat o dirigir las galas de inauguración y clausura.
El proceso selectivo constará de dos fases, ambas de carácter eliminatorio: la valoración del currículum vitae (60%) y la entrevista personal (40%). La comisión de valoración estará presidida por el director del Institut Valencià de Cultura, Álvaro López-Jamar, actuando como vocales el director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del IVC, Luis Gosálbez, y “dos personas expertas de reconocido prestigio profesional en el ámbito del cine y/o del audiovisual”.
Reparto de tareas en el IVC
Los plazos, incluso si todo el proceso se desarrollara sin ningún problema, son más que ajustados. Cabe destacar que actualmente se encuentra en fase de recepción de candidaturas, tras lo que se publicará la lista provisional de personas admitidas y excluidas, concediéndose un plazo de diez días hábiles para la subsanación de defectos. Transcurrido dicho plazo, se publicará la lista definitiva de personas admitidas y excluidas y se procederá al proceso de entrevista y selección final del nuevo director de Cinema Jove.
Según fuentes oficiales, se espera que la incorporación del mismo sea efectiva "a finales de febrero". A esas alturas, el festival, en condiciones normales, debería estar ya algo encarado y hay dos citas importantes para la configuración de la Sección Oficial como son los festivales de Rotterdam y Berlín, al que deberían acudir responsables de la programación para visionar y negociar posibles películas que se verán, previsiblemente, en junio. Sobre esto, desde IVC aseguran que "la dirección adjunta de Audiovisuales y Cinematografía ha asumido de forma interina la dirección del festival".
"Desde el IVC se ha estado trabajando en la planificación del festival, en la tramitación de la convocatoria de los premios, en la reserva de espacios y en el resto de procesos administrativos para la celebración de la edición de 2026. Además, desde la dirección Adjunta de Audiovisuales ya se han tramitado algunas acreditaciones a festivales internacionales a través del ICAA y otras directamente con los festivales, para que personal del IVC o profesionales acreditados por el IVC puedan hacer las labores de visionado de la películas y contactar con productoras y directores", añaden.