VALENCIA. En 2013 el rapero Eminem sacó a la venta The Marshal Mathers LP 2, una manera de revisitar uno de los discos más trascendentes para la historia del hip hop en términos de penetración de mercado. Como sucediera en el universo del rock con Elvis Presley o Jerry Lee Lewis, las cadenas musicales, radiofórmulas y televisiones, encontraban un 'blanco perfecto' para aupar definitivamente un género que desde hacía 20 años venía sacudiendo buena parte del mundo.
El álbum se conectaba con el primer The Marshall Mathers LP también a través de su portada, en la que el fondo lo conformaba la casa donde Eminem creció. Esta casa, con todos los fantasmas interiores y familiares que conformarían su vida, su personalidad y finalmente sus letras, pasó a ejercer de telón de fondo y contexto. Un contexto que, en aquel vibrante 2013, sirvió para que la casa volviese a acaparar atención, saliera a la venta y sufriera un incendio. La ciudad de Detroit, tras el accidente, decidió tirarla abajo por su degradación estructural y el artista logró recuperar 7.000 ladrillos de la misma.
Tres años más tarde, el rapero ha decidido sacar una peculiar campaña de marketing que pone a la venta estos ladrillos en dos packs: o bien junto a una camiseta y una placa-collar de identificación militar (350 dólares), o bien junto a la edición casette (313 dólares), que recogía en su edición más extendida la foto en la que Eminem aparece junto a la casa. El
La intentona comercial tiene -al menos parcialmente, y se desconoce cuál es ese porcentaje- objetivos benéficos. Parte de lo recaudado irá a parar a la Fundacción Marhsall Mathers cuya actividad es asistir a jóvenes desfavorecidos de Michigan.