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ciudadanos en el ayuntamiento de valència

Narciso Estellés: “Grezzi sólo ha traído caos e inseguridad”

Foto: KIKE TABERNER
2/11/2018 - 

VALÈNCIA. Es ingeniero, de ahí que lo suyo sean los datos, las cuestiones técnicas. Es ingeniero pero habla de su alma de político. El portavoz adjunto por Ciudadanos en el Ayuntamiento de València Narciso Estellés (València, 1971) se ha convertido en el azote del Concejal de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi. Para él las decisiones que está tomando el componente del Govern de la Nau no son técnicas, sino políticas y “sectarias”. Ineficaz, improvisado, para Estellés el comportamiento errático del regidor de Compromís lo que evidencia es que, más allá de las cuestiones líricas, el Govern de la Nau no tiene un plan.

—Mira el preámbulo de la nueva ordenanza de Movilidad. Yo lo he dicho en el pleno: suscribo una a una todas las palabras. El problema es cuando das el paso siguiente, cuando te acercas a la normativa y descubres todos los errores. Se parten de problemas de base, como jerarquizar la Movilidad dándole prioridad a un vehículo privado, en este caso la bicicleta, en detrimento de el servicio público del autobús.

—Usted viene de la EMT, donde fue Jefe de la Red de Líneas desde el 2005 hasta las elecciones.

—Sí, por eso nosotros hablamos con conocimiento de causa. En Ciudadanos sabemos de su importancia y nos hemos comprometido a reducir los tiempos de espera de todos los autobuses, en los días laborables de invierno, a 10 minutos. Se puede hacer, se puede, y sólo con dos millones de euros.

“El autobús no está jerarquizado y en el Ayuntamiento de València no se le da la importancia que tiene”

—¿También las líneas que van a horario?

—Se hará, pero se tendrá que hacer de forma más paulatina.

—Porque los cambios grandes se hacen de forma paulatina.

—Exacto. No como Grezzi. Cuando él entró nos planteó un modelo de Movilidad Sostenible que, lógicamente, se debe apoyar porque las ciudades se están transformando y hacia ahí es donde hay que ir, a un modelo más ecológico. Lo que sucede es que lo trajo de manera impulsiva, improvisada y sin dialogar. No tenía un plan. Por eso se han generado las protestas. Su forma de actuar ha generado caos, que se puede ver en algunas calles, y que lo hemos denunciado en el pleno. Y también genera inseguridad, con casos tan evidentes como la avenida del Oeste. Y la inseguridad es una línea roja para nosotros. Todo esto lo ha hecho sin modificar una normativa de 2010. Llevamos tres año y pico y lo único que ha traído Grezzi es inseguridad y caos, sin una normativa actualizada. Por eso la modernidad, ésa que decía él traer, le ha atropellado con el caso de los patinetes eléctricos.

—¿Dónde está la raíz del problema?

—En el concepto que manejan de Movilidad. Tenemos un señor que habla de Movilidad Sostenible pero para él el autobús no está jerarquizado y no le da la importancia que tiene. La movilidad eléctrica, que estaba a punto de llegar, no la habían siquiera contemplado. Ha jerarquizado y condicionado todo alrededor del pedal. Y el pedal está muy bien pero la Movilidad Sostenible es mucho más que eso. La bicicleta es una alternativa más, por supuesto, pero no la alternativa. València tiene muy buenas condiciones para la bicicleta, idóneas, pero hay meses en el año en los que no es tan cómoda la ciudad. Esas personas deberán desplazarse igualmente.

Foto: KIKE TABERNER

—¿Pero en qué se basa para decir que no han apoyado el autobús?

—La foto que tienes ahora al final de la legislatura habla de que Movilidad Sostenible no ha hecho ningún aparcamiento intermodal que permita dejar el vehículo privado y desplazarse en autobús a la población del extrarradio. Tienes cero aparcamientos y ocho solares vacíos. No se ha movido nada.

—Una de las grandes batallas contra el coche es la ocupación del espacio público.

—La democratización de la calle y el espacio es algo que apoyamos todo, pero otra cuestión es la jerarquización que se ha emprendido. No creen en la coexistencia. La intermodalidad no es poder subir un monopatín al autobús, que es lo que van a hacer; es mucho más. No se ha contemplado el vehículo eléctrico. Hablan de 12 cargadores eléctricos cuando Madrid, que está en mantillas, tiene más de 400. París tiene cerca de 10.000. Y no hablemos si nos vamos a los países del Norte de Europa. Le pedimos que hiciera la zona azul gratis para los coches eléctricos. Nos dijo que sí. Todavía no está y quedan siete meses de legislatura.

—Está el proyecto de ordenanza de Movilidad.

—No hemos visto aún las alegaciones de la Policía Local y no sé por qué pero creo que nos vamos a llevar una sorpresa. El preámbulo, ya lo dije en el pleno, lo firmo. Pero el resto… Se ve una jerarquización completa de la bicicleta y tacha eso de modernidad. Pero al final se trata de tener una ciudad compatible, ordenada, segura y cómoda, y no una ciudad anárquica. La cifra de accidentes entre peatones y bicicletas se disparó entre 2016 y 2017; algo se hizo mal y fue por su responsabilidad.

“Se trata de tener una ciudad compatible, ordenada, segura y cómoda, y no una ciudad anárquica”

—Usted sostiene que ha aumentado la inseguridad.

—Sin duda. Las grandes cifras agregadas de accidentes siempre mantienen una tendencia en dientes de sierra dentro de unos límites. De memoria son más de 8.000 accidentes al año, de todo tipo, con en torno a 3.000 víctimas, también de todo tipo. Este año vamos hacia 5.600 accidentes con más de 2.300 víctimas… a fecha de 30 de septiembre. Cuando vas a segmentos te das cuenta de que ciertas políticas se traducen en hechos negativos concretos. Para nosotros, ya lo he dicho, la seguridad es una línea roja y ésa se rebasó en la avenida del Oeste. Durante un año se obligó a esta calle a coexistir con los accidentes hasta que se hizo caso a la Policía Local y se transformó la vía. Fue un empeño de transformar unas obras provisionales en definitivas y se hizo sin un informe de Movilidad sobre la mesa. Elijas el modo de transporte que elijas, todo son problemas.

—¿También con la bicicleta?

—Hay un estudio de la universidad que lo deja bien claro. Es muy completo y demuestra que el carril bici no es una alternativa real porque el 75% de los barrios periféricos son deficitarios todavía de carril bici, y las distancias medias en el 60% de barrios son todavía inasumibles. La zona centro sí que está más radiada pero no donde hace más falta. Celebramos el aumento de número de kilómetros de carril bici, o el que se haya bajado de la acera en algunos puntos… Algo ha hecho bien. Pero a partir de ahí, si analizas la red de carril bici, la pregunta es si conectan entre ellos. Al final es que va con la promesa de que va a transformar la ciudad pero la realidad es que no hay un plan director, como tiene Zaragoza; es todo improvisación e impulsividad. La Agencia de la Bicicleta no se sabe para qué sirve. Digan lo que digan sus acólitos, la realidad es que la foto que uno extrae de su trabajo con la bicicleta es un fracaso; no es su fortaleza, es una debilidad. No saben lo que tienen que hacer. Sólo hacen sin pensar.

Foto: KIKE TABERNER

—Lo más llamativo son las numerosas críticas vecinales.

—Lo que ha pasado con los vecinos de Ciutat Vella, que se sienten en una ratonera en sus propias casas, es muy significativo. El otro día protestaban los vecinos en la calle Murillo por el tráfico que deben soportar ahora. Y ahora viene otro tema, porque hay vecinos que tienen el coche en un parking en zonas peatonalizadas o que van a serlo y a los que todavía no se les ha garantizado el acceso, porque no viven en el barrio. ¿Qué pasará con ellos cuándo lleguen las cámaras?

—Para usted el desempeño en Movilidad no ha sido eficaz. 

—Sólo hay que mirar Colón. Según su visión es intermodal, pero ya advertimos en su día de que hay 45 puntos peligrosos en el anillo ciclista. El carril bici se ha ido densificando y ahora hay zonas que es una jungla. Lo de la avenida del Oeste fue inconsciencia pura y dura. Y ahora tenemos la avenida del Cid donde se han retirado las pasarelas. Los cambios que se han introducido en el tráfico por esta cuestión se han traducido en más accidentes. No se ha planteado cómo integrar el modelo de ciudad urbana con el de la Movilidad. No hubo diálogo, no se preguntó a los colegios profesionales, no se consultó a los vecinos… El Ministerio de Fomento le dijo de actuar conjuntamente y Grezzi cortó la comunicación. Así trabaja él.

—¿Es cierto o es una impresión que hay más conflictividad con la EMT? 

—La hay. No ha parado. El clima laboral ha sido por momentos muy duro. Hay un convenio firmado sin uno de los sindicatos mayoritarios. Algo ha pasado. Es una EMT de pleitos, en el sentido de que, por ejemplo, en el último examen de conductores un sindicato ha judicializado la prueba. Por eso motivo el otro día voté en contra del nuevo organigrama con ocho vacantes en puestos de responsabilidad. ¿Pero es que no hay gente en la casa con capacidad para esos puestos?

“La EMT tiene más presupuesto pero ese aumento del dinero no se ve en la calle

—Pero hay cosas que parece que van bien en la EMT.

—No me he quejado nunca del planteamiento de cifras generales. Hay una realidad y es que se ha aumentado el presupuesto en los últimos años. Veníamos de unos años, los del PP, de recortes. El incremento ha coincidido con una época de bonanza. El presupuesto, eso es verdad, ha sido mejor. Pero la realización de ese presupuesto no se ve en la calle. Las frecuencias no son mejores. Si a eso añades las posibles contingencias que se puedan dar en un servicio no me extraña lo que está pasando.

—¿Y qué es lo que está sucediendo?

—Hay días en los que ha habido más de 40 coches sin salir por falta de personal o de material. La media ha sido de 25 autobuses sin salir al día. Eso supone que cada día te ha faltado un autobús por línea y ahí están para corroborarlo los usuarios de las líneas más castigadas: la 71, la 9, la 40… La mejora económica no se ha visto plasmada en el servicio.

—Para usted Grezzi es poco menos que el caos.

—(Ríe) Al final lo que sucede es que todos queremos una ciudad cómoda, segura y sostenible, y lo que estamos teniendo es una política de Movilidad que sólo nos da inseguridades.

Foto: KIKE TABERNER

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