MANISES. Jesús Borràs (Manises, 1955) afronta una etapa singular en la política municipal de Manises. El líder de APM-Compromís ejerce en la actualidad como alcalde accidental tras la baja médica del socialista, Javier Mansilla y, salvo cambios, asumirá formalmente la Alcaldía el próximo mes de junio, según el acuerdo alcanzado entre PSPV, APM-Compromís y Podemos tras las elecciones de 2023. Quien ya gobernó Manises durante ocho años regresa así al primer plano institucional en el último tramo de legislatura, con un año marcado por proyectos todavía pendientes y un horizonte electoral cada vez más próximo.
En esta entrevista con Valencia Plaza, Borràs repasa el complejo pacto que permitió reeditar un bloque progresista, aborda el futuro político del municipio de cara a 2027 y analiza algunos de los principales asuntos sobre la mesa: las obras de la N-220, el futuro todavía incierto del Auditorio Pepe Sancho o el desarrollo del Plan Edificant. Todo ello, bajo la idea de que la política municipal debe centrarse en resolver problemas "con realismo" y lejos de promesas imposibles de cumplir.
- El acuerdo para repartirse la alcaldía entre PSPV y APM-Compromís fue uno de los principales escollos tras las elecciones de 2023. ¿Cómo valora ahora, con cierta perspectiva, aquel proceso de negociación?
- El proceso fue complicado porque nosotros entendíamos que correspondían dos años de Alcaldía para cada parte, ya que contábamos con cinco concejales cada uno. Además, era el criterio que, de alguna manera, habían marcado ambas organizaciones tanto a nivel autonómico como provincial. Sin embargo, el PSPV no estaba de acuerdo porque defendía que había obtenido 100 votos más. En el último momento, se cerró un acuerdo de tres años de Alcaldía para el PSPV y uno para APM-Compromís, y nosotros lo aceptamos por responsabilidad. Si no lo hubiéramos hecho, la alcaldesa habría sido la portavoz del PP, Susana Herraiz, por haber sido el partido más votado con seis concejales. Nosotros entendíamos que, como representantes progresistas, debíamos respaldar un gobierno de bloque progresista. Aun así, el acuerdo inicial que considerábamos justo era de dos años para cada uno.
- Usted asumirá la Alcaldía en el último año de legislatura. ¿Cómo lo afronta sabiendo que el margen de tiempo es más limitado que en un mandato completo?
- Hay que tener en cuenta que el último año de mandato, especialmente en los últimos cuatro meses, la actividad municipal ya está condicionada por la cercanía de las elecciones. La junta electoral limita la capacidad de publicitar determinadas actuaciones y obliga a trabajar con más restricciones. En cualquier caso, somos tres partidos que hemos trabajado conjuntamente durante toda la legislatura y entendemos que debemos seguir impulsando proyectos. Algunos los inauguraremos nosotros y otros los dejaremos iniciados para que puedan continuarlos quienes vengan después, seamos nosotros mismos u otros. Los ayuntamientos deben mantener una línea de trabajo continuada más allá de cada ciclo electoral.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- ¿Se han cumplido hasta ahora los compromisos marcados en ese pacto?
- En líneas generales, los compromisos se han cumplido mayoritariamente. Lo que ocurre es que la administración tiene unos ritmos muy lentos y muchos procesos se alargan más de lo que nos habría gustado. Además, venimos condicionados por una situación económica anterior complicada, que nos obliga a asumir gastos imprevistos y eso también marca la gestión municipal.
- ¿Se refiere a alguna etapa en concreto?
- Cuando hablo de la situación económica anterior me refiero a actuaciones y gastos pendientes que todavía seguimos asumiendo. Hemos llegado a asumir pagos que no se habían afrontado y que está teniendo que pagar este gobierno. Entramos en 2015 con una deuda cercana a los 17 millones de euros y ahora está prácticamente reducida a unos tres millones. En total, se han pagado alrededor de 14 millones más intereses, una cantidad muy importante de dinero que, en otros municipios sin ese nivel de endeudamiento han destinado a inversiones y a mejorar la ciudad. En nuestro caso, esa carga económica lo ha condicionado todo.
- El gobierno de Manises se apoya en tres fuerzas políticas. En el día a día, ¿cómo está siendo la coordinación entre PSPV, APM-Compromís y Podemos?
- Cada partido mantiene sus propias posiciones y sensibilidades, pero al final las cuestiones se debaten, se adaptan y la mayoría de decisiones salen adelante prácticamente por unanimidad. Son pocas las cuestiones que generan una votación dividida.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- En lo que llevamos de legislatura, ¿ha habido momentos de desacuerdo importantes entre los socios? ¿Cómo se han gestionado?
- Desacuerdos siempre existen, igual que ocurre en otros gobiernos, como puede verse en el Gobierno central entre PSOE y Sumar. Aquí también los hay, pero procuramos resolverlos de manera interna y siempre pensando en el beneficio de la ciudadanía. Cuando surgen diferencias, nos sentamos, las hablamos e intentamos llegar a una solución. Si no hay acuerdo, en ocasiones los asuntos se quedan sobre la mesa hasta poder avanzar. En cualquier caso, esas discrepancias se gestionan dentro del ayuntamiento. No las trasladamos al exterior mediante notas de prensa o declaraciones públicas, porque eso acabaría generando un ruido innecesario.
- ¿Diría, por tanto, que es un pacto sólido?
- Este proyecto lleva funcionando desde 2015 y ha demostrado una estabilidad sólida. Empezamos entonces cuatro partidos, completamos una primera legislatura de cuatro años. Después una segunda y tercera con tres partidos, y ahora el objetivo es volver a reeditar ese escenario político en 2027.
- De cara a 2027, ¿se plantea volver a ser candidato a la alcaldía de Manises o prefiere centrarse en el corto plazo?
- Ahora mismo mi prioridad es terminar esta etapa. Después será el partido quien decida si el candidato vuelvo a ser yo o es otra persona. Personalmente, tengo ganas de continuar, pero también es cierto que dentro del partido hay personas muy preparadas y quizá pueda ser el momento de dar un paso al lado. Es una cuestión que debemos abordar con calma. Además, hay que tener en cuenta que no depende solo de APM-Compromís, ya que el partido puede concurrir de distintas maneras y también pueden producirse movimientos dentro del espacio de la izquierda a nivel autonómico que condicionen la configuración de la candidatura. Todo eso influirá. En cualquier caso, estoy tranquilo porque hay gente plenamente capacitadas para asumir esa responsabilidad y hacerlo muy bien.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- ¿Se imagina fuera del ayuntamiento?
- Ni dentro ni fuera. Es una decisión que no está tomada y dependerá de lo que hablemos dentro del partido. En algún momento esta era una cuestión más complicada porque había gente dentro de la formación que no estaba de acuerdo, pero ahora el contexto es distinto. Sea candidato o no, seguiré trabajando por Manises.
- El pasado mes de febrero el anterior alcalde de Manises, Javier Mansilla, fue hospitalizado tras sufrir un infarto cardíaco y usted asumió la Alcaldía de forma accidental. ¿Cómo vivió aquella situación?
- Lo viví mal porque se trata de un compañero y, de repente, te toca asumir la Alcaldía por ser el primer teniente de alcalde. Es verdad que, al haber sido algo previsto dentro del acuerdo, quizá genera menos incertidumbre, aunque yo tenía otras cuestiones en la cabeza como, por ejemplo, preparando mi llegada en junio. Pero cuando ocupas este cargo sabes cuáles son tus responsabilidades y tienes que asumirlas. Mi principal preocupación ha sido siempre lo que le ha pasado a Javi, al alcalde. Lo he dicho también públicamente: a mí no me entusiasma tener que estar representando en determinados actos, no porque no me guste hacerlo, sino porque quien debería estar ahí es él. Lo único que deseo es que se recupere. Después, si vuelve o no, será decisión suya, pero ahora lo importante es su salud. Tiene una familia y eso es lo prioritario.
- ¿Cómo se está preparando el relevo oficial en la Alcaldía previsto para el mes de junio?
- En estos momentos, Javi está totalmente apartado y no participa en nada. Seguimos reuniéndonos con nuestros compañeros y con los representantes correspondientes, pero él no está implicado en la actividad diaria del ayuntamiento. Además, coincide que otra concejala acaba de ser madre, que es lo mejor que te puede pasar a nivel personal, por lo que está disfrutando del tiempo que le corresponde por baja maternal. Son dos personas menos en el equipo, pero el resto estamos cubriendo esas ausencias sin ningún problema. La semana pasada, por ejemplo, tuvimos una reunión para abordar todas estas cuestiones y terminar de encajar algunas cosas. La idea original era formalizar la dimisión del anterior alcalde, convocar un pleno y ejecutar el cambio de forma ordinaria, pero la situación actual es diferente y obliga a hacerlo de otra manera. Estamos valorando cómo articularlo todo correctamente, también revisando algunos ajustes organizativos y de estructura. Espero que todo pueda resolverse bien y que no haya ningún problema para cerrar esta etapa.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- El plazo de las obras de la N-220 sigue generando dudas. Con la información que maneja el Ayuntamiento de Manises, ¿cuándo cree que estarán realmente finalizadas?
- Estas obras no son nuestras, sino del Ministerio. Nuestro planteamiento inicial, cuando llegaron, era contrario porque no nos gustaban tal y como estaban planteadas, salvo que se consiguiera "coser" el municipio. Es decir, nuestra exigencia era que, ya que se intervenía en la zona inferior y se pasaba de un carril a dos que al menos se cubriera por completo. Finalmente, se ha cubierto casi todo, aunque el metro debería haber ido algo más bajo para permitir una cobertura total. En el caso de la calle San Agustín, por ejemplo, habría sido deseable mantener su conexión abierta. En cualquier caso, ahora la comunicación entre zonas como la del barrio de la Olivereta y el otro lado del municipio es mucho más fluida, evitando dar rodeos importantes. Además, el espacio central ha quedado más atractivo, con zonas de esparcimiento, lo que contribuye a "coser" el pueblo, que es lo más importante. En un inicio, se nos indicó que la obra estaría finalizada en julio. No está retrasada, pero es habitual que este tipo de actuaciones sufran pequeños ajustes en los plazos. En estos momentos se está ejecutando la parte superior, que es una fase importante porque corresponde a una contratación independiente del Ministerio. No puedo afirmar que esté terminada en julio, porque no será así, pero si se completara en septiembre u octubre, ya supondría un avance relevante. Han sido más de tres años de obras, con las molestias habituales de polvo y ruido, pero una vez finalizadas y todo esté correctamente urbanizado, Manises saldrá ganando.
- ¿Qué impacto cree que tendrá para Manises?
- Antes, muchas personas tenían que dar grandes rodeos para desplazarse de un punto a otro y, además, había una importante presencia de tráfico de coches y camiones. La situación anterior era lo que era, pero el resultado tendrá un impacto mucho más positivo para el municipio. Aunque han sido muchos años de obras y molestias, el resultado final será muy beneficioso.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- Otra de las grandes actuaciones que todavía están pendientes en Manises es el Auditorio Pepe Sancho, una obra que acumula más de una década sin terminar. ¿En qué estado se encuentra actualmente?
- Este auditorio fue en su día una obra que el PP dejó inconclusa. Hemos intentado en dos ocasiones decidir qué hacer con él. En un momento dado parecía que iba a destinarse a una escuela de danza profesional, pero con los cambios de gobierno la situación se fue modificando. En el actual mandato ya tuvimos dificultades, y en 2023 la Generalitat acabó descartando esa opción. Se plantean diferentes alternativas, pero es necesario encontrar una solución, ya que se trata de una actuación de gran coste. Podría haberse destinado a usos como un nuevo ayuntamiento u otros equipamientos, pero lo cierto es que el proyecto ha quedado en una situación de bloqueo. Hubiera sido deseable que la Generalitat o cualquier gobierno lo hubiera finalizado y dado un uso claro, por ejemplo vinculado a la danza, lo que habría permitido atraer alumnado y dinamizar la zona con actividad económica en comercios y hostelería, pero finalmente el edificio ha quedado sin uso definido.
- ¿Hay alguna posibilidad real de reactivar el proyecto?
- En esta legislatura no, quizá en la siguiente. Estamos valorando si algún proyecto europeo podría encajar para continuar con las obras, pero la realidad es que es muy complicado. Es una actuación muy compleja y costosa. El edificio está concebido como un teatro, y cualquier otro uso que no sea ese requeriría una transformación muy profunda. El problema sobre todo es su estado de conservación, porque al estar en desuso durante tanto tiempo se ha ido deteriorando. Y eso, cuando haya que retomarlo, va a encarecer mucho la intervención.
- Ha comentado que incluso podría ser un nuevo ayuntamiento. ¿Cuál es el uso concreto que se contempla para este edificio?
- Eso es lo que se ha planteado. Cualquier uso sería válido si permite que el edificio se termine, pero todo depende de la financiación. Tiene que llegar un proyecto y, ya sea el Estado, la Generalitat o a través de fondos europeos, deben aportar los recursos necesarios para finalizarlo. El Ayuntamiento de Manises no dispone hoy de 13 o 14 millones de euros para asumir esa actuación, porque no los tiene. A mí me gustaría que una de las prioridades del futuro gobierno de la Generalitat sea precisamente este proyecto. El señor (Carlos) Mazón, antes de la campaña autonómica, dijo que lo acabaría en un año, y no ha sido así. En cualquier caso, lo que yo quiero es que se termine. Veremos qué ocurre, pero ahora mismo estamos centrados en otras cuestiones y habrá que esperar a ver cómo evoluciona todo.
- El Ayuntamiento ha denunciado en varias ocasiones la paralización del Plan Edificant en Manises. ¿Cuál es la situación actual de los proyectos pendientes?
- Ahora mismo esto se está moviendo. Por ejemplo, estábamos pendientes de que nos llegara el proyecto del nuevo CEIP Vicente Nicolau y ya nos ha llegado. Además, aprobamos la modificación del importe de las delegaciones del Pla Edificant para las obras de mejora del CEIP José García Planells y el CEIP Enric Valor i Vives. En Manises se ha dado un paso importante porque los dos centros que estaban a medias y con planteamientos incluso de derribo ahora podrán acabarse el año que viene o cuando corresponda, porque las obras siempre llevan sus tiempos. En el caso del Vicente Nicolau queremos licitarlo cuanto antes porque entendemos que ahora mismo es el colegio que está en peor situación de todo el municipio. Cuanto antes podamos empezar y sacar al alumnado de ese centro, mejor. Después quedará pendiente que la Generalitat haga el CEIP Joan Fuster, que es una actuación de importe muy elevado, de alrededor de siete millones de euros, pero esa ya depende directamente de ellos. También estamos pendientes de varios institutos, como el Ausiàs March y el Pere Boïl, a la espera de que nos comuniquen la adjudicación para poder avanzar. Ahora mismo estamos esperando el visto bueno definitivo de Conselleria de Educación. En Manises ya se ha actuado en el IES Rodrigo Botet, así como en el CEIP Benjamín Benlloch y el CEIP Félix Rodríguez, donde se ha hecho una inversión muy importante. Quedan cuestiones menores, como suele pasar al final de las obras, pero el grueso ya está hecho y ahora toca ver cómo evoluciona todo.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- Cuando asuma la Alcaldía, aunque sea por un año, ¿qué prioridades se marca y qué le gustaría dejar encarrilado antes de que termine la legislatura?
- Hay varias actuaciones importantes en marcha que son fruto del trabajo conjunto de los tres partidos, y eso quiero dejarlo claro, porque no es algo personal mío. Una de ellas es la piscina cubierta, que es fundamental y nos ha dado muchos problemas porque su coste final está siendo superior al previsto. Yo creo que podrá estar en marcha en cuestión de meses, aunque no quiero dar una fecha exacta porque siempre pueden surgir recursos o imprevistos. También es importante que esté terminada la Plaza Corazón de Jesús, porque es una plaza situada en una zona antigua del municipio, muy adecuada para actividades de ocio y para que las familias puedan estar allí tranquilamente. A eso se suma la Plaza Vicente Barberá, donde se ha hecho una inversión muy importante y que debería estar terminada en unos tres meses aproximadamente. Además, está el edificio que todo el mundo conoce como el Sensey, donde va a hacerse una obra para convertirlo en centro juvenil. Esa actuación debería arrancar ya y estar lista previsiblemente entre finales de este año y principios del siguiente. Otro proyecto importante es el de la calle Constitución. Estamos desarrollando un proceso participativo porque es una vía muy ancha, acostumbrada a mucho tráfico, y tras la apertura de la Ronda Norte, ha cambiado mucho su dinámica circulatoria. Queremos escuchar a los vecinos para decidir cómo hacerla más amable: ampliar aceras, reorganizar aparcamientos y revisar el tráfico. Es una actuación importante y por eso estamos recabando opiniones antes de tomar decisiones.
Como alcalde, siempre he intentado ser una persona cercana. Conozco a mucha gente del pueblo y la puerta está abierta para todo el mundo. Ya he empezado a recibir a muchas personas que vienen con problemas concretos e intento ayudar dentro de mis posibilidades. Creo que la política está para resolver problemas, no para crearlos. También pienso que hay que gestionar siendo realistas. Tenemos recursos limitados y debemos administrarlos con políticas poco populistas y pegadas a la realidad. A mí eso me gusta: ir con claridad, decir la verdad y hacer lo que se dice. Es verdad que muchas veces existe la percepción de que se promete mucho, pero una cosa es querer hacer proyectos y que luego surjan circunstancias que te obligan a cambiar prioridades. Otra cosa distinta es prometer sabiendo que algo no depende de ti o que no lo puedes hacer. Ese sí es el problema. No tiene sentido anunciar cosas imposibles, como decir que vas a poner un tranvía de Manises a Paterna cuando sabes que ni depende de ti ni puedes hacerlo.

- - Foto: EDUARDO MANZANA
- ¿Cómo ve el Ayuntamiento de Manises en 2027?
- De cara a 2027, a mí me gustaría que Manises siguiera teniendo un gobierno progresista y que APM-Compromís pudiera mantener la Alcaldía. Pero al final eso dependerá de lo que decidan los vecinos. Lo que sí me preocuparía sería un gobierno de derechas apoyado por la extrema derecha, y eso es algo que estamos viendo en muchos lugares del país. Creo que en Manises todavía nos queda camino por recorrer, pero también es verdad que la situación está muy abierta. Aquí unos 400 votos pueden cambiar completamente el resultado y hacer que pases de una mayoría a otra. No se sabe qué puede ocurrir. Yo mantengo la esperanza y voy a trabajar al máximo, sea como candidato o no. La polarización existe y cada vez es más evidente, pero habrá que ver hasta qué punto la gente vota en clave local o en clave estatal. Las televisiones influyen mucho y las redes sociales también, y muchas veces ninguna de esas dos cosas refleja realmente la situación de un municipio.

