Análisis

Comunitat Valenciana

De la crisis de Catalá a la puesta de largo de Oltra: ¿cuánto debe preocuparse Pérez Llorca?

  • Pérez Llorca junto a Catalá en una visita al Ayuntamiento a principios de año.
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VALÈNCIA. La semana que queda atrás no será recordada por el PP valenciano como una de las mejores en los últimos meses. Desde la tragedia de la Dana ocurrida en octubre de 2024, los grandes problemas para las siglas populares siempre habían emanado de la Generalitat: a lo largo de un año, la debilidad del presidente Carlos Mazón por su gestión el día de la catástrofe había desgastado la marca de la gaviota en la Comunitat, por lo que la salida del jefe del Consell se tradujo en un suspiro de alivio entre buena parte de dirigentes populares. 

No obstante, en todo ese tiempo, la alcalesa de València, María José Catalá, había conseguido que ese problema se encapsulara en el Palau de la Generalitat o, al menos, no salpicara de forma excesiva a su posición en el Ayuntamiento. De esta manera, con la salida de Mazón y la entrada de Juanfran Pérez Llorca, los populares consiguieron unos meses de cierta estabilidad. El PPCV tenía sus problemas, claro, como por ejemplo el ascenso de Vox, pero en general las dificultades se habían normalizado o al menos asemejado a las de cualquier ejecutivo que no dispone de una mayoría absoluta.

Una situación que, de alguna manera, ha cambiado esta semana. El problema -todavía está por ver si muy grueso o no tanto- procede esta vez del consistorio. Anticorrupción ha abierto diligencias de investigación contra la alcaldesa de València, María José Catalá (PP) y la presidenta de la Autoridad Portuaria de Valencia, Mar Chao, por presunta prevaricación en relación con una supuesta recolocación "a dedo" de personal público del extinguido Consorcio Valencia 2007. La investigación afecta también a las concejalas del ejecutivo de Catalá Rocío Gil (PP) y Paula Llobet (PP) y a cuatro trabajadores públicos. 

A todo ello hay que sumar la participación del concejal José Marí Olano, que mantuvo reuniones con algunos de los trabajadores sobre su posible recolocación y cuyos audios han sido publicados por algunos medios de comunicación. Más allá de que la Fiscalía tome en cuenta, como han solicitado PSPV y Compromís, que se amplíe la denuncia al citado edil, lo cierto es que el papel del propio Marí a lo largo de la legislatura ha sido objeto de polémica en más de una ocasión. Como ha informado este diario, su agenda pública brilla por su ausencia y su trabajo privado -tiene dedicación parcial en el Ayuntamiento- como abogado para determinadas empresas que se desconocen, ha incrementado una imagen de opacidad que no parece beneficiar a la alcaldesa.

Lejos de agachar la cabeza, Catalá ya ha alzado la voz para prometer guerra, por lo que su equipo ya se prepara para un contraataque mediático contra la oposición que conducirá a una campaña larga -de un año- y dura con alto nivel de polarización.

  • Oltra, en el acto del jueves junto a la ministra Sira Rego. Foto: KIKE TABERNER



En paralelo a estos sucesos, la exvicepresidenta del Consell Mónica Oltra, que ha regresado a la primera línea como candidata a la Alcaldía por Compromís, protagonizaba también esta semana su puesta de largo pública con un acto con figuras políticas de la izquierda como la eurodiputada y exministra Irene Montero (Podemos), la ministra Sira Rego (IU) y la primera dama de Brasil, Rosangela Silva. Un acto en el que la referente de la coalición valencianista consiguió mezclar consignas pacifistas con la lucha contra el 'lawfare' para remachar con un "a por ellos" que indica a las claras las ganas de batallar de Oltra en la larga carrera hasta la Alcaldía. 

Una serie de acontecimientos que casi han dejado estos días en segundo plano al presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. Eso no significa que no se hayan seguido desde el Palau con interés y cierta preocupación, dado que la capital suele ser decisiva en los resultados electorales autonómicos. La misma atención existe desde la Diputación de Valencia que capitanea Vicente Mompó, que aunque no mantiene una gran relación con Catalá, la necesita fuerte puesto que de su resultado depende mantener la institución provincial.

Hasta ahora, pese a que la alcaldesa de València no se había despegado en los sondeos, había mantenido una estabilidad que la situaba como el valor más seguro para el PPCV. La secuencia vivida esta semana genera inquietud al unirse una crisis en forma de investigación de la Fiscalía con un acto multitudinaria de la principal rival en las urnas: la situación todavía no es grave, pero tampoco resulta tranquila, por lo que resulta comprensible que exista cierta preocupación en el Palau por las turbulencias que, en esta ocasión, emanan desde la capital.

 

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