VALÈNCIA. El recurrente debate sobre la implantación de una tasa turística en València volvió a tomar protagonismo en el pleno municipal ordinario de febrero, aunque con un giro inesperado. La concejala de Turismo del Ayuntamiento de València, Paula Llobet, instó este martes al Gobierno de España a reformar la Ley de Haciendas Locales para habilitar un impuesto voluntario sobre las estancias turísticas que pueda ser recaudado íntegramente por los ayuntamientos.
La cuestión se volvió a colar en el orden del día a raíz de una interpelación del PSPV, que reclamaba que se abra un debate sobre la aplicación de la tasa turística en València, un gravamen que tanto los grupos de la oposición como muchos ciudadanos vienen reivindicando desde hace tiempo como instrumento para compensar las externalidades negativas que genera el turismo masivo y ayudar a sufragar los servicios públicos.
Ante ello, Llobet decidió elevar el foco al Ejecutivo central: “Lo que pueden hacer es pedir al Gobierno de España que habilite en la Ley de Haciendas Locales un nuevo tributo, un impuesto voluntario sobre las estancias turísticas y que sea recaudado íntegramente por las ciudades, sin ningún condicionante, que seamos las ciudades las que tengamos potestad para poder regularla e implantarla y ahí, sí que podremos debatir”, respondió apelando a la bancada socialista.
La edil defendió que esta reforma debería permitir su aplicación “a los más de 8.000 municipios de España”, otorgando “un amplio margen” para decidir si se implanta o no y con qué intensidad. “Que sea voluntaria y que la puedan aplicar con mayor o menor presión fiscal en función de la realidad de cada destino y del momento que estén viviendo”, añadió. En ese sentido, instó directamente al grupo socialista: “Lo que pueden hacer es dirigirse a los ministros de Turismo o Hacienda y que lo regulen a través de la Ley de Haciendas Locales. Interpéleles, pónganse a trabajar, ustedes tienen las herramientas jurídicas para poder hacerlo”.
Con estas palabras, el equipo de gobierno que preside María José Catalá introduce un nuevo argumento en la larga lista de justificaciones que ha esgrimido para posponer el debate sobre este impuesto. Hasta ahora, el argumento recurrente del ejecutivo local había sido la inexistencia de un marco jurídico autonómico que permita aplicar la tasa en la ciudad. No en vano, el Consell de Carlos Mazón derogó en 2023 la norma aprobada por el Botànic que habilitaba a los municipios a implantar este gravamen de forma voluntaria. De hecho, la propia Catalá, como diputada en Les Corts, votó a favor de su eliminación. Un hecho que nuevamente le ha reprochado el concejal socialista, Javier Mateo, en su intervención.
En la actualidad, el Consell que preside Juanfran Pérez Llorca mantiene esa posición de rechazo a la tasa turística y ha reiterado su “no” a recuperar ese instrumento fiscal. En este contexto, la intervención de Llobet introduce un desplazamiento del debate: ante la falta de marco autonómico, emplaza -vía encargo al Grupo Municipal Socialista- al Gobierno central a modificar la legislación estatal para que sean los ayuntamientos quienes tengan la potestad directa de regular e implantar el impuesto.
Cabe señalar que otros ayuntamientos, como el de Málaga, ya han planteado al Gobierno central la conveniencia de reformar la Ley de Haciendas Locales para habilitar expresamente este tipo de tributo de ámbito municipal.
Mientras en València el debate sigue aplazándose condicionado al encaje jurídico del tributo, en otros territorios la tasa turística ya es una realidad o está en proceso de implantación. Catalunya fue pionera en su aplicación, seguida por les Illes Balears. En los últimos tiempos se han sumado ciudades gallegas como Vigo, Santiago de Compostela o A Coruña, y también el País Vasco o Asturias han anunciado su intención de ponerla en marcha.