VALÈNCIA. Nuevo paso en la tramitación para sumar un centenar de viviendas en el barrio de Benicalap. La Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de València dará el pistoletazo de salida este miércoles a la urbanización de un nuevo Programa de Actuación Integrada (PAI) en la ciudad sobre un solar comprendido en la manzana entre Periodista Gil Sumbiela y General Llorens. Un desarrollo que permitirá, por un lado, culminar esta zona inacabada del 'Cap i Casal' y, por otro, construir 102 nuevas viviendas, además de dotar a este enclave de una nueva plaza y zonas verdes.
La actuación está promovida por LandCo, filial de promoción de suelo del Banco Santander, y se ubica en la zona norte de la ciudad, sobre una pastilla que ha permanecido vacío y en desuso durante décadas tras la desaparición de las antiguas industrias que lo ocupaban. Por tanto, se reactiva este suelo para aumentar la oferta habitacional en València en un momento de máxima emergencia en el mercado. Pero, además, este desarrollo confirma la tendencia en el mercado de movilización de suelos bloqueados durante décadas por parte de los agentes privados ante la presión residencial que existe en ciertas plazas como la valenciana.
El 46% serán viviendas de protección pública
El proyecto contempla una edificabilidad total de 10.240 metros cuadrados, de los que 2.000 metros cuadrados serán zonas ajardinadas, y el resto residencial con más de un centenar de viviendas. De ellas, el 46% se reservará a viviendas de protección pública (VPP), lo que supone que en torno a 47 viviendas del total serán protegidas, de acuerdo con el proyecto al que ha tenido acceso este diario.

- Solar del PAI de Periodista Gil Sumbiela. -
Una inversión de unos 15 millones
Una operación cuya inversión total rondará los 15 millones de euros de los que alrededor de 1,5 millones corresponderán a las obras de urbanización del espacio público central y unos 13 millones a la edificación residencial. El nuevo edificio resultante tendrá forma de U, con alturas que oscilarán entre cuatro y seis plantas. Rodeará la plaza interior proyectada y permitirá ordenar visualmente la manzana, ocultando las medianeras actualmente visibles en el solar.
La tramitación del PAI se remonta a febrero de 2022, cuando la mercantil presentó la iniciativa para reactivar esta unidad de ejecución pendiente. Tras la admisión a trámite, el expediente superó la evaluación ambiental simplificada en febrero de 2023 y fue sometido a información pública sin recibir alegaciones. Durante los últimos dos años ha ido incorporando los distintos informes sectoriales municipales y externos hasta quedar en condiciones de aprobación definitiva, paso que se formalizará ahora en comisión.
El ámbito constituye una de las piezas pendientes en la zona norte de la ciudad, donde la falta de suelo finalista ha limitado la incorporación de nueva oferta residencial. Su activación llega en un contexto de fuerte presión sobre el mercado de vivienda en València, con precios al alza y una demanda que supera la producción anual de obra nueva y que está provocando una verdadera emergencia habitacional. Tanto es así que, a cierre del pasado año 2025, la oferta de pisos de obra nueva en la ciudad era mínima: 137 pisos disponibles y con el precio medio situado en los 4.086 euros por metro cuadrado, un 10% más que hace un año y máximo histórico, según la Cátedra Observatorio de la Vivienda de la Universitat Politècnica de València (UPV).

- Imagen de un bloque de viviendas en Malilla. -
- Foto: KIKE TABERNER
Desarrollo en San Marcelino
Lo cierto es que LandCo conoce bien la plaza valenciana. La compañía ha desarrollado varios proyectos no solo en la ciudad, sino en municipios del área metropolitana como Manises. No obstante, en este momento, su proyecto estrella en la Capital del Turia es un PAI junto a la promotora valenciana Urbem. Se trata de un gran desarrollo urbanístico de 900 viviendas en el barrio de San Marcelino. Un proyecto que encara su fase final de tramitación y que se asienta sobre una extensión de 87.000 metros cuadrados, con una edificabilidad residencial de 75.538,55 metros cuadrados de techo.
En total, en el caso del desarrollo de la bolsa de suelo cercana al hospital La Fe se prevén 945 unidades, de las que el 25% serán de protección pública, es decir, cerca de 236. Además, el planeamiento reserva más de 11.000 metros cuadrados para uso terciario. El suelo dotacional público tiene una superficie de 68.238 metros cuadrados de suelo, de los que 31.000 son de zonas verdes, 8.797 metros cuadrados son para equipamientos y el resto, 28.430 metros cuadrados, es red viaria.
En cuanto al PAI de Benicalap, tras obtener el visto bueno en Comisión, el siguiente paso será la formalización del convenio urbanístico, un acuerdo que establecerá las condiciones y obligaciones de las partes implicadas en el desarrollo del proyecto. Una vez firmado, se iniciarán los trámites de reparcelación, proceso necesario para redistribuir los terrenos afectados antes de poder comenzar con las obras de urbanización. A partir de entonces se podrán arrancar los trabajos de acondicionamiento del suelo y la construcción de las infraestructuras necesarias para el proyecto.