análisis

Ximo Puig: ¿el líder socialista más poderoso de toda España?

Si el 10 N se impone una coalición de derechas, el inquilino del Palau de la Generalitat tendrá su momento en el partido. Habrá que ver si lo sabe hacer valer

12/10/2019 - 

VALÈNCIA.-El titular parece una boutade, pero no lo es (no lo es tanto); en cosa de un mes apenas, el president de la Generalitat, Ximo Puig, puede convertirse súbitamente en el dirigente más poderoso del PSOE. Para ello, solo hace falta que suceda una cosa: que los tres partidos conservadores logren una mayoría suficiente para gobernar tras las elecciones del 10 de noviembre. Si así fuera, el PSOE habría logrado, en apenas unos meses, malbaratar todo el poder que logró concentrar tras las elecciones de abril y mayo. Un poder que, sin embargo, anda huérfano de grandes polos de atracción, si obviamos el más importante: el presidente del Gobierno Pedro Sánchez.

Más allá de La Moncloa, el PSOE detenta el poder en muchísimos ayuntamientos y en un número significativo de comunidades autónomas. Pero el PSOE no cuenta con la alcaldía de las ciudades más importantes del país, con la excepción de Sevilla. Madrid, Zaragoza y Málaga están en manos del PP; Bilbao, como casi siempre, del PNV; en València el alcalde es de Compromís; y en Barcelona, de la confluencia catalana de Podemos. Hay que remontarse a ciudades de tamaño medio, como Las Palmas, Valladolid, Vigo o Palma de Mallorca, para encontrar más alcaldes del PSOE. Con las comunidades autónomas sucede algo parecido: el PSOE ostenta el gobierno en un número muy significativo de autonomías, pero las más pobladas están en manos del PP y Ciudadanos (Andalucía y Madrid) o de partidos nacionalistas (Cataluña). La joya de la corona, indiscutible, es la Comunitat Valenciana.  

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No siempre fue así, por supuesto. De hecho, hasta hace menos de un año, la eterna joya de la corona socialista fue Andalucía, la comunidad más poblada de España. Pero un errado adelanto electoral en diciembre dio paso a la fulgurante entrada de Vox y la creación de un monstruo de película de terror: la verosímil victoria, en un país enardecido por las tensiones territoriales, de las dos derechas (PP y Ciudadanos) sumadas con la ultraderecha (Vox). Un monstruo que Pedro Sánchez no cesó de agitar delante de los aterrorizados ojos de los españoles para llamar a la participación en abril. Con éxito, aunque por lo visto insuficiente.

* Lea el artículo completo en el número de 60 de la revista Plaza

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